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Cinco compartimentos ovinos esperan habilitación

Esperan superar la meta de 25.000 corderos para EE.UU.

  

Pablo Antúnez

Son otros cinco los compartimentos ovinos de alta bioseguridad que están cercanos a ser habilitados por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca para exportar carne ovina con hueso a Estados Unidos. El año pasado se colocaron en este destino 25.000 reses de corderos con hueso  procedentes de los 15 compartimentos.

El Dr. Jorge Bonino Morlán, asesor privado y delegado de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), el organismo que marca las referencias para el comercio de animales y productos de ese origen, recordó que ya se hizo una primer faena cercana a los 700 cordero y se prepara otra  para fin de mes, procedente de otro compartimento, donde se industrializarán otros 1.000.

La pandemia de Covid-19 afectó la demanda, pero comienzan a verse señales que alimentan la esperanza de los productores de ingresar más corderos para aprovechar las oportunidades que ofrece Estados Unidos.

El compartimento ovino de alta bioseguridad, a cielo abierto, fue creado por Uruguay, en el marco de un trabajo público-privado y avalado por la Organización Mundial de Sanidad Animal, lo que le otorga a los mercados otras garantías. Mediante estrictos análisis y ciencia pura, se demuestra que no hay presencia viral de fiebre aftosa. Cada cordero, en este caso, tiene trazabilidad individual, lo que le otorga una fortaleza extra.

Bonino aseguró que las perspectivas para la exportación de carne ovina con hueso a Estados Unidos continúan “siendo buenas” e insistió en “consolidar este mercado” que tantos años costó abrir.

El veterinario y asesor, se mostró confiado en que se podrán alcanzar las 25.000 cabezas que se vendieron el año pasado e incluso, podría subir el volumen. “La proyección depende de cómo vengan las señales”, explicó Bonino Morlán.

A favor, reconoció que el clima está permitiendo una recomposición de las pasturas y como punto a favor, dijo que “hay una muy buena oferta de corderos, con una gran calidad”, producto de la genética ovina que explota Uruguay.

Más allá de las señales del mercado mundial de carne ovina y especialmente de Estados Unidos, donde se compite con los corderos que exporta Australia y Nueva Zelanda, los productores también esperan algunas señales de los frigoríficos que están industrializando los corderos. Entre esas señales, está la necesidad de producir carcasas más pesadas, es decir, que superen los 20 kilos, para mejorar la operativa.

Por otro lado, otra señal importante es mejorar la demanda a lo largo de todo el año y no en una estación determinada, concentrando ahí las faenas.

“Uruguay tiene la genética de todas las razas que favorecen el desarrollo de compartimentos. Se puede producir un cordero de altísima calidad”, destacó el especialista. Las señales claras que se puedan captar desde el mercado, más las que emita la industria frigorífica, son fundamentales para incentivar el desarrollo de más compartimentos ovinos de alta bioseguridad y así elevar la oferta de corderos con hueso.