agro / ovinos

Avanzan en últimos detalles para poder erradicar “bicheras”

Evaluación ambiental del proyecto está encaminada y se trabaja en el financiamiento. Se definió un costo primario

Pablo Antúnez

Uruguay ya tiene elaborado el proyecto para erradicar el gusano barrenador o larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax que son las causantes de la bicheras.

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte confirmó a El País que también está pronto el marco legal, a la vez que “está faltando completar una evaluación ambiental, que ya está encaminada con el Ministerio de Medio Ambiente”. La meta es que, tanto el proyecto como la Ley esté pronto para cuando se retome la actividad en el Parlamento este año.

Mientras tanto, se trabaja en la financiación de esta apuesta, que busca terminar con una zoonosis, que en lo productivo causa pérdidas importantes a la ganadería uruguaya. Las pérdidas económicas causadas sólo por la mortalidad de animales mano de obra y curabicheras fueron estimadas en US$ 38,4 millones anuales.

Uriarte explicó que el grupo de trabajo conformado por varias instituciones y técnicos, “elaboró un costo primario de lo que significará el programa de erradicación en un plazo de cinco años”. La cifra depende del tiempo que se tendrá que mantener el aislamiento del Uruguay con la suelta de moscas estériles (irradiadas) que provendrán de la planta de la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (Copeg).

Si Brasil y Argentina se suman al esfuerzo de Uruguay, conformándose un proyecto regional, los costos bajan. Cambian si hay que mantener el aislamiento de Uruguay frente a sus países vecinos.

El proyecto está calculado a cinco años. Serán uno de preparación, dos años con la suelta de moscas estériles y uno de aislamiento de la zona.

Financiamiento. “Ya tuvimos contacto con el Ministerio de Economía y vamos a conformar un grupo, probablemente la semana que viene, las bases ya están, las propuestas del grupo de trabajo también están listas y se las propusimos a la ministra de Economía (Azucena Arbeleche)”, detalló el titular del MGAP.

Una vez definido el costo y financiamiento, el proyecto será puesto a consideración de las gremiales de productores, de forma tal que “cuando el Parlamento retome sus actividades, tengamos ya pronto el proyecto y el marco legal que le va a dar origen al programa de erradicación”, detalló Uriarte. El Plan tomado como referencia contempla una inversión inicial de U$S 4 millones de costo anual, con máximo de U$S 18 millones al quinto año. El costo máximo asociado a mantener una posible barrera limítrofe es de U$S 16 millones por año”.

En 1996, según un relevamiento en Uruguay del MGAP, se estimó que el gusano barrenador del ganado causaba pérdidas por US$ 24.596.000. Posteriormente, en 2006, otro relevamiento marcaba pérdidas por US$ 38.400.000 y mostraba que la mosca se había fortalecido, incidiendo más en las economías de los establecimientos agropecuarios por la mortandad de animales y por el gasto en “curabicheras”. En 2014, otro relevamiento mostró mayor cantidad de animales afectados.

El dinero para la puesta en marcha del proyecto podrá provenir de los bancos (financiamiento externo) o incluso de las Afap, pero es un aspecto que todavía no está definido, según dijo el titular del MGAP.

“Lo que pensamos que van a ser solidarios nuestros nietos con la generación que tendrá que encarar la erradicación ahora”. El ministro Uriarte explicó que “se creará una herramienta que será un fondo o una herramienta parecida, que dure 30 años, de forma tal que la cuota a pagar por los actuales beneficiarios sea la mínima posible”, agregó.

Capacitación. Seguramente el mes que viene, una misión de técnicos uruguayos esté concurriendo a Panamá, a la planta de la Copeg, que lidera la erradicación del parásito en América del Norte y algunos otros países, buscando capacitarse y aprovechar la experiencia de los expertos que trabajaron en la erradicación de Estados Unidos y México.

“La meta es intercambiar ideas y conocimiento con gente que tiene experiencia en cada área y posteriormente hacer los ajustes finales al proyecto y a los costos del mismo”, explicó el ministro Uriarte. La pandemia de Covid-19 y las vacaciones están trancando el envío de la misión a Panamá.

El jerarca de gobierno destacó el enorme apoyo que tuvo el grupo de trabajo de parte del Embajador de Estados Unidos, kenneth George, que “nos permitió acceder al asesoramiento y la experiencia de gente que fue muy valiosa en la generación del proyecto”. Semanas atrás, el diplomático anunció que Estados Unidos, en asociación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el aporte de US$ 200.000 (dólares estadounidenses) para apoyar la labor en la erradicación de esta plaga”.

La erradicación de la mosca de la bichera es un compromiso del gobierno y se siguen dando pasos firmes para arribar a buen puerto, evitar pérdidas económicas y aliviar el trabajo del personal de los establecimientos.

La mosca de la bichera es originaria de las zonas tropicales y templadas de América y su ciclo vital tiene 3 fases: Mosca adulta, que vive en la vegetación y volando buscando un animal donde poner sus huevos (queresas); Larvas, que viven pura y exclusivamente parasitando una herida de un animal vivo y pupas, que viven enterradas a pocos centímetros en el suelo. Es en su fase larvaria, parasita heridas de animales vivos provocando y agravando, lesiones que, de no mediar tratamiento muchas veces conducen a la muerte del animal parasitado. La ventaja del río limítrofe con Argentina es una ventaja en algunas zonas.