Ovinos

Alejandro Tedesco: “No me imagino un Uruguay sin ovinos”

El titular del Establecimiento “Santa Leopoldina”, ubicado en el Kilómetro 125 de la Ruta 3 (San José) que desarrolló un compartimento ovino de alta bioseguridad. Defendiendo esa herramienta, el empresario consideró que permitirá “evitar que los ovinos vuelvan a valer igual que un pollo”, como pasó años atrás. Defensor de la oveja a rajatabla, reconoció que los precios recibidos por el productor “son atractivos”, pero advierte que el compartimento “requiere una planificación especial”.


Pablo Antúnez

-¿Por qué hay que apostar al compartimento ovino de alta bioseguridad?
-Soy un convencido que los ovinos tienen un lugar importante en la agropecuaria y para nosotros no es un rubro secundario. Calzan en cualquier actividad, sea a escala o en predios de productores chicos o medianos. Tenemos muy buenos mercados para el cordero pesado, producto que el Ing. Agr. Mario Azzarini en 1994 creó en el Secretariado Uruguayo de la Lana, pero hay destinos de elite que aún no logramos abrir, porque siguen poniendo barreras. Hoy el compartimento permite llegar con carne ovina con hueso a uno de esos mercados de alto valor, como es el caso de Estados Unidos y eso es muy importante apoyarlo. Es importante seguir demostrando al mercado internacional ese respeto y esa cristalinidad que tenemos los uruguayos en las certificaciones.

-Más allá del logro que significó entrar el año pasado en Estados Unidos con carne ovina con hueso ¿El productor ya está pensando en esos mercados que aún falta abrir?
– Hoy, en una nueva fase, donde se liberó el uso del compartimento es muy importante que los productores estemos apoyando la figura del compartimento.
Sí, ya estamos pensando en la apertura de México (para categorías de ovinos adultos) y también en Canadá, para completar los mercados de Norte América y sin duda llegar a la Unión Europea para completar el circuito de mercados de alto valor.

-El compartimento de Establecimiento “Santa Leopoldina” ya lleva dos faenas. ¿Los precios que recibe el productor por los corderos del compartimento son atractivos y justifican la inversión?
–Sí. Al igual que los lotes de lana acreditados con grifa Verde del SUL, que tiene un plus en el precio, estos corderos cuando se los proporcionas a la industria -hay dos frigoríficos habilitados: San Jacinto y Las Piedras y hay interés de otras empresas- también tienen un plus, porque de alguna manera, esos frigoríficos están colocando la producción en los mercados más exigentes. El precio es atractivo, pero la producción precisa una planificación especial.

-¿Qué es lo que no se puede hacer en ese predio destinado al compartimento ovino?
-No puede haber vacunos y se tiene que buscar un uso para ese predio cuando se termina la zafra de corderos a fines de noviembre y diciembre hasta que comienzan a entrar los nuevos animales. En nuestro caso, lo usamos con rotación de pasturas.

-¿Qué características tiene el compartimento desarrollado por Establecimiento Santa Leopoldina?
-Está compuesto por 180 hectáreas. En el predio se hacen rotación de cultivos como raigrás y pradera en las áreas que se destinarán a praderas. A eso se suman los cultivos de verano (soja, sorgo o maíz). Tenemos capacidad para preparar entre 800 y 1.000 corderos por tanda.

-¿Cuál es el procedimiento?
-Esos corderos que pretenden entrar al compartimento son sangrados por el Ministerio de Ganadería, se caravanean (tienen trazabilidad individual ), se hace una lectura de las caravanas, se espera a que el laboratorio oficial Dilave Miguel C. Rubino aporte el resultado de los exámenes serológicos y una vez que se autoriza, los corderos entran al predio y tiene que estar como mínimo 40 días.
Según la oferta de pasturas se suplementan con granos o no. El primer embarque nuestro tuvo suplementación, pero en este último envío a frigorífico (el pasado miércoles) no fue necesario.

-¿Qué condición de terminación pone el frigorífico que recibirá esos corderos?
-En nuestro caso hemos trabajado con Frigorífico “Las Piedras”. Los corderos no pueden pasar los 40 kilos de peso en pie en el establecimiento, lo que en planta se traduce en una carcasa de entre 18 y 19 kilos. Nos tenemos que ajustar a esos parámetros. Los productores tenemos que aprender a manejar el engorde para llegar a ese peso de carcasa en los 40 días, con un engorde en pasturas sin que se pierda condición. El frigorífico maneja esos kilajes en base a los mercados que tiene.

-En la jornada de campo que se realizó esta semana en Establecimiento “Santa Leopoldina” ¿sorprendió la cantidad de interesados en desarrollar esta herramienta del compartimento ovino a cielo abierto y con alta bioseguridad?
-Sí y mucho. Vemos mucha gente interesada en desarrollar más compartimentos. Hay dos pedidos en Salto, otro en Soriano y otros dos en Cerro Largo y Treinta y Tres. Eso es bueno porque de alguna manera va tirando de la cadena.

-¿Y en lo productivo cómo cree repercutirá la instalación de más compartimentos para incrementar el número de corderos a exportar?
-El mercado al que estamos accediendo con carne ovina con hueso tiene otra característica y eso hace que los productores puedan encarnerar y asegurarse los corderos.
El compartimento hará que los corderos ya no vuelvan a valer como un pollo, como hace años atrás cuando un cordero valía entre US$ 7 y US$ 8. Hay que acordarse que los productores ovejeros vivimos ese problema. En la medida que se consoliden más mercados de alto valor la cadena ovina se fortalecerá y crecerá la producción de corderos, dinamizándose el rubro. No me imagino un Uruguay sin ovinos, por eso considero que es importante desarrollar esta herramienta con mucha conciencia y compromiso, para poder cumplir estrictamente de todo el protocolo exigido por los mercados y continuar valorizando la producción de corderos. El ovino afinca a la familia en el campo y al rubro le hace falta un buen empujón, volver a crecer y mostrar su potencial.

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