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Mucho para aprender

Si Uruguay tuviese las condiciones actuales de acceso arancelario de Australia en los cuatro principales importadores mundiales, en los primeros ocho meses del año habrían quedado unos US$ 124 millones para repartir en el negocio, que es el monto que no hubieran recaudado las Aduanas de los países importadores

Rafael Tardáguila
Rafael Tardáguila

“Tenemos mucho para aprender de los australianos”, dijo el economista Ignacio Munyo en Trinidad, al dar una conferencia en actividad organizada por la Asociación de Consignatarios de Ganado. Si Uruguay tuviese las condiciones actuales de acceso arancelario de Australia en los cuatro principales importadores mundiales, en los primeros ocho meses del año habrían quedado unos US$ 124 millones para repartir en el negocio, que es el monto que no hubieran recaudado las Aduanas de los países importadores.

El posicionamiento de la carne vacuna australiana en el mercado internacional y la política aperturista para mejorar las condiciones con las que el producto accede a los principales mercados son, sin duda, cosas para aprender de los australianos. Munyo dijo que Australia comenzó a cerrar Tratados de Libre Comercio en 2004 “y no paró más”. Lo cierto es que, mirado desde el punto de vista de las exportaciones de carne vacuna, el país de Oceanía tiene acuerdos comerciales con los cuatro principales países a los que exporta: Japón, Estados Unidos, Corea del Sur y China. Y no es casualidad que sean los cuatro principales importadores mundiales de esta proteína, acumulando 6 millones de los 10 millones de toneladas que se comercializan anualmente en el mundo.

La visión, clara y pragmática, es mejorar el posicionamiento de los productos en los que Australia es competitivo. Parece algo tan lógico que cuesta entender que haya quienes consideran que algo así puede ser perjudicial para el país.

Actualmente los cortes de carne vacuna que Australia exporta a China pagan 2,4% de arancel, tasa que llegará a 0% a partir del 1º de enero de 2024. En los ocho primeros meses del año Uruguay exportó carne vacuna a este destino por US$ 1.100 millones. Dado que Uruguay paga 12% de arancel para acceder a este destino, el fisco chino recaudó unos US$ 132 millones por este concepto. Si Uruguay tuviera el arancel que Australia paga en este momento, la Aduana australiana hubiera recaudado US$ 27 millones; la diferencia (US$ 105 millones), hubiera quedado para repartir entre los distintos eslabones del negocio, dado que es muy poco probable que el producto llegase al consumidor chino a un precio más bajo. Lo razonable es suponer que una porción importante de ese saldo quedase en poder del país exportador para distribuir a lo largo de su cadena.

Se puede hacer el mismo ejercicio con los otros tres grandes importadores mundiales. En el caso de Estados Unidos la cuenta es un poco menos clara, dado que Uruguay ostenta una cuota de 20 mil toneladas dentro de la que paga unos US$/t 40 y por lo que supere ese volumen paga una tasa de 26,5%. Australia, en cambio, no paga nada dentro de cuota y esta es de la friolera de 448 mil toneladas y creciendo.

En el caso de Japón, la carne uruguaya paga 38,5% de arancel. Los australianos, en cambio, actualmente tienen dos acuerdos comerciales para elegir: el Transpacífico y el TLC entre Japón y Australia (JAEPA). Actualmente, por el acuerdo Transpacífico la carne australiana está pagando un arancel de 24,1% y por el acuerdo bilateral, 27%. Dentro del acuerdo Transpacífico, el arancel baja hasta 9% a partir de abril de 2033. Tiene una cuota que actualmente es de 637 mil toneladas que, si la sobrepasara (casi imposible) la tarifa se eleva a 30%. Entre enero y agosto de 2022 Uruguay exportó 4.100 toneladas de carne vacuna a Japón; si hubiese contado con las condiciones actuales de acceso de Australia, se habrían ahorrado unos US$ 5 millones.

arancel australia

Los volúmenes que Uruguay exporta a Corea del Sur este año son muy reducidos, por lo que con la diferencia arancelaria actual con Australia el ahorro hubiera sido de unos 500 mil dólares. Uruguay paga una tasa de 40% y Australia en este momento de 16% para las primeras 181 mil toneladas. La tasa será de 0% a partir de enero de 2028.

En síntesis, con las actuales condiciones de acceso de Australia, en estos cuatro destinos Uruguay hubiese pago en estos ocho meses del año aranceles por unos US$ 35 millones; en cambio, pagó US$ 159 millones. La diferencia son los US$ 124 millones mencionados más arriba. En una faena de 1,63 millones de vacunos en lo que va del año, serían el equivalente a algo más de US$ 75 por animal o unos US$ 30 centavos por kilo carcasa.

No solo es mucha plata, sino que es apropiado pensar que se trata de un mínimo, dado que con mejores condiciones de acceso es probable que se hubieran colocado mayores volúmenes en estos destinos, elevando el monto final.

Uruguay comenzó a transitar el camino de mejorar su inserción internacional con negociaciones con China, que es el que más cifra por los volúmenes comercializados, y también con la posibilidad de que se sume al acuerdo Transpacífico. A su vez, hay posibilidad de avanzar en un TLC con Turquía, cuyo arancel para la carne vacuna es de un prohibitivo 225%.

A Australia le llevó 18 años esta política de mejorar su inserción comercial desde que comenzó a recorrer este camino y seguirá mejorando las condiciones con el cronograma de desgravación ya acordado con los socios comerciales. Uruguay podría estar comenzándolo en la actualidad. Urge hacerlo, porque de lo contrario se seguirá perdiendo pie frente a los principales competidores, no solo Australia, sino también Nueva Zelanda.

Mirando hacia adelante, parte de ese dinero adicional podría acordarse que sea destinado a un aumento de la promoción del producto en los mercados de destino, que es otra de las cosas que Australia realiza muy bien. También en este aspecto hay mucho para aprender.

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