Opinión

La situación sanitaria en India impacta en el mercado de carnes

En el mundo hay cuatro países que exportan más de 1 millón de toneladas peso carcasa por año de carne bovina: Brasil, Estados Unidos, Australia e India. De los cuatro, solamente Estados Unidos está trabajando de forma fluida en el mercado internacional

Rafael Tardáguila

Por Rafael Tardáguila 

En un contexto de fuerte desbalance del mercado internacional de las carnes a favor de la oferta, en las últimas semanas se le sumó la desesperante situación sanitaria de la India que redujo fuertemente la producción y, por lo tanto, la exportación de carne de búfalo, disparando los precios al alza no solamente de este producto, sino también del de quienes compiten directamente en el mercado —caso de los exportadores brasileños— como de quienes lo hacen de forma indirecta, por aquello de la frazada corta: quien cubre una parte del mercado, está descubriendo otras.

En el mundo hay cuatro países que exportan más de 1 millón de toneladas peso carcasa por año de carne bovina. Estos son —en orden decreciente de acuerdo con las proyecciones del USDA para este año— Brasil, Estados Unidos, Australia e India. De los cuatro, solamente Estados Unidos está trabajando de forma fluida en el mercado internacional; los otros tres tienen problemas tanto vinculados con una reducción de la oferta por la evolución del ciclo ganadero (Brasil y Australia) como por la terrible situación sanitaria de la India.

India es un gran exportador de carne de carne de búfalo. Cuenta con un rodeo de más de 100 millones de cabezas, fundamentalmente para la producción de leche, pero también es un jugador trascendente en el mercado de las carnes dentro del segmento de productos más baratos, al ser de menor valor unitario que la carne vacuna. El USDA pronosticaba exportaciones por 1,375 millones de toneladas este año. Pero dadas las actuales condiciones, parece muy difícil que lo pueda cumplir.

La situación sanitaria es terrible. Hay más de 20 millones de infectados con Covid-19, unos 400 mil se infectan por día y solamente 1,5% de la población recibió las dos dosis de vacuna, a pesar de ser uno de los grandes productores mundiales. Hay un mercado negro de oxígeno en el desesperado intento de la población de salvar a sus familiares enfermos. Esto está impactando fuertemente sobre la capacidad de producción, ya sea por el cierre de plantas de faena o por la reducción de la actividad por el elevado ausentismo en la plantilla de trabajadores de las que permanecen abiertas. Los exportadores indios de carne de búfalo no están pudiendo cumplir con sus compromisos en el exterior y los precios se dispararon. Ragi Samy, principal de Mirasco en Uruguay y operador del mercado internacional de carnes, comentó que en la última semana los precios de la carne de búfalo de India subieron alrededor de 10%. Actualmente el compensado (un set con todos los cortes del animal) cotiza en el eje de US$/t 3.500-3.600; un mes y medio atrás este mismo producto era exportado a unos US$/t 2.800-2.900. “Hay muy poca faena, por lo que los precios están subiendo”, explicó. Hasta tanto no comience a revertirse el drama sanitario, no hay mayores expectativas de que se normalice la producción.

Los principales destinos de la carne de búfalo de India son China y Egipto, entre otros países del Medio Oriente y norte de África. Las ventas a China se realizan por lo que se denomina el canal gris —de contrabando— vía Vietnam. La reducción de la oferta está elevando no solamente los precios de exportación de India, sino también de quienes compiten directamente, caso de Brasil. Las ventas de delantero de vacuno de Brasil a Egipto se están haciendo sobre una base de US$/t 4.500, referencia que no se veía en el mercado desde los picos históricos de 2009.

Si se tratara de una situación aislada, el impacto sería breve y de no demasiada significación para quienes, como Uruguay, compiten de forma indirecta con el producto indio. Uruguay prácticamente no interviene del mercado de la carne vacuna egipcio y compite de forma colateral con la carne de búfalo de India en China. Pero dado el contexto global mencionado, de que tres de los cuatro grandes players del mercado internacional están con una oferta en caída, el impacto es mayor. Es como agregarle leña a un fuego que ya estaba vigoroso.

Más aun cuando desde el lado de la demanda la situación es de extrema necesidad. Las importaciones chinas de carne no ceden, en la medida que la peste porcina africana sigue generando grandes necesidades de abastecerse con la mayor cantidad posible de proteína animal en el mercado mundial.

El desbalance a favor de la oferta se observa claramente en los valores del producto en el mercado internacional. El valor medio de exportación de la carne vacuna por parte del Mercosur en abril subió por tercer mes consecutivo y es más de US$/t 500 superior al piso de julio pasado, cuando no llegaba a US$ 4.200 por tonelada peso embarque. En abril se estima que promedió US$/t 4.734. La tendencia en Uruguay es la misma que para la región: el valor medio de exportación de la carne congelada a China aumentó 7,8% en abril respecto a marzo y alcanzó el nivel más alto desde diciembre de 2019.

Y esta mejora se está trasladando a los precios de la hacienda, para lo que ayuda la indispensable situación favorable desde el punto de vista forrajero. Los frigoríficos uruguayos están encontrando dificultades para abastecerse de materia prima, por lo que compiten de forma intensa por el producto. Desde fines de marzo el precio del novillo especial aumentó en el entorno de US$ 30 centavos por kilo carcasa. Como consecuencia, también mejoran las cotizaciones de las categorías de reposición próximas a edad de faena.

El mercado está muy firme y esa parece será la constante durante este año. Y si el combate a la pandemia resulta exitoso, vacunación mediante, la expectativa es que las buenas señales se extiendan hacia 2022. Más allá de que se restablezca la oferta de la India.