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Tamberos de PILI siguen preocupados por atraso en pagos

Deuda abarca entre dos y tres meses de remisión.

Lechería. Foto archivo El País.

Pablo Antúnez

Los remitentes a la láctea sanducera PILI monitorean la situación de la empresa día a día y mantienen la esperanza en que desde el gobierno surja un apoyo que le permita ponerse al día con los dos o tres meses de atraso en el pago de las remisiones.

La falta de liquidez de esta empresa viene arrastrándose desde hace varios meses y semanas atrás se complicó más con la huelga de los camioneros en Brasil, pues no pudo exportar sus quesos a ese mercado. El pasado lunes, recién pudieron retomarse los envíos.

La situación generada con los embarques a Brasil generó mayor nerviosismo entre los productores remitentes. El presidente de la Asociación Productores Lecheros de Paysandú, Gerardo De Souza dijo anoche a El País que “el atraso en el pago de la remisión —en la mayoría de los casos— es de dos o tres meses, pero hay algunos tamberos que tienen atrasos mayores” y reconoció que este problema seguramente se  mantenga durante algunos meses más.

Los remitentes a la láctea PILI son unos 80 tamberos, de los cuales unas 30 matrículas pertenecen a la Asociación Productores Lecheros de Paysandú. A eso hay que sumarle otros remitentes salteños vinculados a la Sociedad de Fomento Rural de Lecheros de Salto (Sofrils) que se pasaron a PILI.

Marzo fue un mes complicado para los tamberos remitentes a esta empresa, pero luego de algunas reuniones el pago se hizo más fluido y a mediados de mayo comenzaron a enlentecerse nuevamente.

“Lo que nos han transmitido es que se volvería a tener algo más de fluidez una vez que se está retomando la venta a Brasil, pero no se van a poder poner al día”, afirmó De Souza.

Coleme. Por otro lado, la Cooperativa Lecheros de Melo (Coleme), que era la otra empresa complicada y está dedicada a la leche fluida, pudo acordar con sus remitentes dejar en suspenso las deudas que tenían atrasadas y pagar la remisión día a día, según confirmó a El País el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo De Izaguirre. En este caso es diferente, porque la empresa sólo vende leche fluida en el mercado interno, lo que le otorga otra cintura.

Los atrasos en el pago de dos o tres meses de remisiones se siguen arrastrando, pero la empresa acordó con sus productores pagarlo más adelante, incluso con la venta de algunos de sus bienes si fuera necesario.

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