Gremiales

Gabriel Capurro: “Sin gente en el campo no es posible desarrollo del país”

El nuevo presidente de ARU mostró preocupación por el despoblamiento rural y la educación en el campo y dijo que trabajará en ello.

 

Pablo D. Mestre.

Comprometido con los principios que desde hace 147 años sostienen a la institución, asumió ayer el Ing. Agr. Gabriel Capurro Álvarez la presidencia de ARU.

Nacido entre las ovejas, tanto que alguien le preguntó a su padre si no sería hijo de una de ellas, el nuevo presidente aseguró que se regirá por lo que marca el primer artículo de sus estatutos: “trabajar por el desarrollo del país, defendiendo los intereses del sector agropecuario y de las agro industrias y promoviendo al trabajador rural en el plano económico, ético, moral y cultural”.

En un discurso no leído, el presidente hizo hincapié en dos puntos que le preocupan por el futuro del Uruguay: “el despoblamiento del sector rural y la educación en el medio rural”.

Cifras.

Capurro mencionó que en los últimos 6 años se perdieron en el sector 48.000 trabajadores, “bajamos de 180 a 135.000”. Recordó que cuando empecé a trabajar en el SUL (institución en la que estuvo 35 años), hace más de 40 años, éramos más de 80 mil productores, hoy quedamos menos de la mitad”.

Por lo cual sentenció que “sin gente en el campo, no es posible el desarrollo del país”.

Por otra parte mencionó que entre el año 2.000 y el 2016 se vendieron en Uruguay 8 millones de hectáreas (de los 15,8 millones). “O más de la mitad del territorio productivo del país”. Y dijo que casi la mitad de esa área “fue vendido por productores de menos de 1.000 hectáreas que no pudieron sostener sus familias y aspirar a una vida digna y a la educación de sus hijos porque los resultados en los establecimientos no cerraban”.

En esas condiciones, afirmó el presidente de ARU, “es difícil que el Uruguay aspire a un desarrollo razonable en el sector rural”.

Y agregó que más de la mitad de esas hectáreas fueron vendidas a Sociedades Anónimas. “No se puede identificar el origen de los que compraron”. Del resto, que fue vendido a personas físicas, el 61% fue para extranjeros y el 39% a uruguayos. “Hoy, en torno al 35% de la superficie de Uruguay está en manos extranjeras”. Y manifestó que “no estamos contra la inversión extranjera, sino a favor”, pero, “solo queremos que las mismas condiciones que se le dan a las industrias que vienen a instalarse y a los productores extranjeros, se las den a los productores uruguayos que han trabajado toda la vida”.

Educación.

El otro tema mencionado por el Ing. Capurro fue la educación en el medio Rural. Recordó que la primera revista de ARU, en 1873, la Institución pedía más escuelas rurales. “Durante 147 años los productores y los trabajadores rurales hemos colaborado con el mantenimiento de las escuelas rurales, con beneficios, donaciones y jornadas de trabajo dedicadas al mantenimiento, y hoy vemos que, por un efecto de la poca gente que vamos quedando en el campo, muchas escuelas rurales cierran”, aseguró.

Ante ello sostuvo que “nos preocupa la inequidad que hay en las oportunidades de educación para los niños que nacen en el campo, hijos de trabajadores y de productores rurales, y el costo que eso implica”.

Dijo que es una situación que hay que atender, porque “en definitiva la educación es la base de la libertad de las personas”. Según el dirigente “una persona sin educación, que depende de la voluntad de alguien que le dé algún subsidio no es libre totalmente”.

Y agregó que “la mayor justicia social que puede haber en un país es igualar las oportunidades y eso significa igualar la educación, no igualar los ingresos. Igualar las oportunidades al inicio de la vida productiva de las personas es la verdadera justicia social que el país debe atender”. Y en el sector rural, aseguró, “hay una inequidad grande en las oportunidades de educación y en los costos que existen”.

Por ello mencionó Capurro que “vamos a tener que trabajar en eso urgentemente”.

Previo a despedirse el nuevo presidente dijo que “estamos con las puertas abiertas para recibir sugerencias de todos”.

Agradecido.

“Cuando asumí dije que la misión de ARU no tiene un destino, es un camino que no tiene fin y hoy le toca a Gabriel seguir adelante”, aseguró el Dr. Pablo Zerbino Vanrell al despedirse del cargo que, dijo “fue un desafío, un compromiso y un honor”.

Destacó que vivió dos años muy intensos, “muchas veces difíciles, con muchos temas complicados, pero en todo momento tuvimos muy bien acompañados por un grupo de directivos”.

Al respecto el presidente saliente mencionó los logros, primero externos y luego internos, enumerando: la actividad de la Farm, la creación y funcionamiento del grupo “Campo Unido”, con las demás gremiales del sector, “una herramienta que hay que cuidarle y aprender a manejarla”. También mencionó el funcionamiento de la Confederación de las Cámaras Empresariales.

A nivel de ARU, Zerbino agradeció tanto a funcionarios, como jerarcas y especialmente a los directivos “que me apoyaron desde el primer día”.

Y además tuvo palabras de reconocimiento a su familia “sin los cuales no hubiera sido posible hacerlo”. Finalizó diciendo que estos dos años “serán uno de mis recuerdos más importantes”.

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