Ganadería

Promedio país de gestación en vacunos mejoró y cerró en 76,4%

Diferencia con 2020 es de 1,5 puntos; habrá preñeces más caras

Rodeo. En los predios donde se aplica manejo todo el año, más allá del clima, se ve mayor preñez

Pablo Antúnez

Hubo varias sorpresas en el XIX Taller de Diagnósticos de Gestación Vacuna, organizado por INIA Treinta y Tres.

En muchas zonas, incluso en las que venían complicadas, porque salían de una seca (como los departamentos del este), hubo mejores niveles de preñez que los esperados, pero a fuerza de aplicación de más tecnologías para poder preñar las vacas. Eso redundará en preñeces más caras. Por otro lado, con régimen de lluvias diferentes, en el litoral norte se registraron niveles de preñez mejores que los vistos en los departamentos del sur.

Otro año más se acentúa la diferencia en los niveles de gestación en los predios donde se aplica tecnología, donde se cuida la recría y se le otorga manejo diferencial, frente a los rodeos donde esta categoría no recibe ese tratamiento. También hay diferencias notorias entre zonas y entre departamentos.

En el XIX Taller de Gestación de INIA, coordinado por la Ing. Agr. Graciela Quintans, aportaron sus datos los veterinarios: Ignacio Paiva (Centro Médico Veterinario de Treinta y Tres), Santiago Bordaberry, Gustavo Sacco, Pablo Nietto, Lauro Artía, Pablo Marinho, Emilio Machado, Juan Andrés García Pintos y desde el norte del país, Diego y Eduardo Texeira.

Durazno con 72.288 vientre evaluados tuvo un promedio de preñez de 75,5%; Salto y Artigas: 86.336 vientres evaluados y 76,1%; Paysandú: 44.196 vientres y 81,1%; Colonia y Florida: 64.670 y 80,9%; Lavalleja: 69.905 y 76,2%; Rocha: 23.728 y 71%; Cerro Largo: 31.595 y 74,1% y Treinta y Tres: 35.921 y 71,4%.

Hasta ahora, a nivel país, la tasa más baja de diagnósticos de preñez se registró en 2003 -según los datos emanados de estos talleres de gestación de INIA Treinta y Tres- con 69,7% y el mejor nivel fue en 2013, cuando se llegó a un promedio de 81,5%.

Diferencias. En los departamentos del litoral norte, hubo mejor régimen de lluvias y eso ayudó a mejorar la condición corporal del rodeo, preñándose en mayor porcentaje que en el sur. En octubre, noviembre, diciembre y enero, hubo factores climáticos que incidieron en las preñeces, porque afectaron la nutrición de los vientres. “Los rodeos que se entoraron antes, se desfavorecieron contra entores de fines de noviembre, diciembre y enero”, explicaron Diego y Eduardo Texeira. A pesar de haberse obtenidos resultados más favorables en el litoral norte que en el sur, se bajó dos puntos las preñeces frente a 2020 y es el segundo año con caída consecutiva (esa tendencia viene de dos años atrás).

En Paysandú, hubo “enorme dispersión de resultados, desde rodeos que no llegaron a 40% de preñez y muchos con resultados por encima del 90%”, explicó Lauro Artía. Se explican en la diferencia de lluvias por zona.

En Durazno, “hubo tendencia a atrasar los servicios con gente que estiró el entore y eso generó algunos puntos más de preñez”, explicó Santiago Bordaberry. “Se mantiene el interés por la cría y hay más cuidado en revisión de los toros”, detalló. En Rocha, que venía muy complicado, “los productores mantuvieron los vientres fallados del año anterior y apostaron a la cría. Eso explica que se haya, prácticamente mantenido el promedio del año anterior”, sostuvo Machado.