Ganadería

Paraguay propone trazabilidad del estradiol para cumplir con exigencia de UE

Sector privado asegura que el sistema es “muy práctico” e “involucra a ganaderos, médicos veterinarios y proveedores del producto”.

Inseminación artificial. Foto: Infocampo

El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal de Paraguay (Senacsa) realiza una serie de reuniones con privados para presentar el sistema de trazabilidad del estradiol y cumplir con la actualización de la normativa sanitaria de la Unión Europea, que prohíbe la utilización del producto en animales que se faenan para ese destino.

En Paraguay, desde el 31 de marzo de 2020 y por medio de un decreto, se suspendió temporalmente la faena de vacas y vaquillonas para la Unión Europea de todos los frigoríficos habilitados, al igual que la exportación de carne bovina de estas categorías. La medida pretendía un plazo de análisis y alcanzar un sistema práctico para usar en el país y de auditar en Europa.

El expresidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y del Senacsa, Carlos Trapani, señaló a Rurales El País que el sistema presentado por las autoridades es “muy práctico” para todos: “Funcionaria buscando la trazabilidad del producto” e “implicaría a ganaderos, profesionales veterinarios y a los proveedores del estradiol”.

Explicó que aquellos productores que pretenden utilizar la hormona para la inseminación necesitarán una receta de los médicos veterinarios para comprar el producto y hacer la aplicación. “En los establecimientos donde no son seleccionadores de ganado para Europa se hará una trazabilidad por frasco, y los que seleccionen tendrán un control más fino, por centímetros de dosis del producto”, detalló.

Para lograr la solicitud del veterinario, Trapani dijo que los productores deberán abrir una ventana dentro del sistema SIGOR, tal cual se realiza para las enfermedades que están dentro de los programas, es el caso de la aftosa y la brucelosis.

El dirigente gremial y expresidente del Senacsa comentó que los invernadores que trazan animales en su establecimiento no podrán comprar vaquillonas o vacas, sino que deberán invertir en categorías jóvenes para que esos animales puedan ser seleccionados y exportados a la Unión Europea.

Por otro lado, comentó que para los proveedores del estradiol se habilitará un sistema de etiquetado: “Tienen que decir bien claro que ese producto no puede ser aplicado a animales elegibles para la Unión Europea, la indicación tiene que estar en la caja y en el frasco”, afirmó.

El estradiol es una hormona que se utiliza en el país en la Inseminación Artificial Tiempo Fijo (IATF), una herramienta que se aplica, aproximadamente, un millón de veces al año. En cuanto a la faena, durante el 2019 los frigoríficos habilitados procesaron 350.000 seleccionados para Europa, y un 20% del total fueron hembras (8% vacas y 12% vaquillonas).

En Uruguay, donde está presente la discusión, preocupa a públicos y privados, y se evalúan alternativas; se aplica el producto en unas 300 mil vaquillonas aproximadamente. Desde el gobierno evalúan utilizar la trazabilidad, pero los productores pretenden que se haga uso de la ciencia para discutir la posición de Europa.