Agricultura / Ganadería

Optimismo por demanda mundial de carne y soja

El presidente de la Consultora Nóvitas estima que China acelerará las compras en un par de meses.

Son tiempos complicados, se sabe. Pero afortunadamente se ven luces, no tan lejanas al final del túnel por el que atraviesa el mundo llamado Covid-19. “Es un drama, un factor extra que está opacando a los tradicionales del mercado. Esa realidad no se puede soslayar porque hoy el mercado se debe analizar si o si con el manto del Coronavirus arriba”, sostuvo Enrique Erize, presidente de la consultora argentina Nóvitas.

No obstante ello, en diálogo con Rurales El País el especialista consideró que las perspectivas para la demanda de soja y carne están en un “escenario provechoso” en los próximos meses, de acuerdo con “muchas variables” que tendrían incidencia en el mercado, pero todo marcado por la necesidad de China.

Enrique Erize, prevé que para el periodo de julio y agosto “podría darse un rebote en el precio de la soja”, a razón de una “aceleración de las compras de China” y una “baja oferta” de los principales exportadores (Estados Unidos, Brasil y, en segunda línea, Argentina). “Los fundamentos son para una soja en US$ 360 en Chicago y no en US$ 310 por tonelada por tonelada de hoy”, subrayó. Esto, 10 o 20 dólares más en el margen del productor, “no es el 3, o 4% del valor de la soja, sino para él es el 50% del margen”.

Por un lado, Erize explicó que varios informes globales coinciden en que China, que hace dos años ingresó a una guerra comercial con Estados Unidos con un nivel estratégico de reservas, hoy está con los stocks de soja “más bajos de los últimos diez años” y los precios “han subido fuertemente en los últimos dos meses”, lo que “parecería evidenciar que el país asiático está necesitando comprar soja”, aseveró.

Al mismo tiempo, detalló que el precio del grano en Chicago está bajo porque las exportaciones norteamericanas “están flojas” y China “está poniendo foco en comprar desde Brasil”, que está vendiendo un gran volumen, además, beneficiados por la devaluación de la moneda.

También se refirió a Estados Unidos, que está ingresando a la siembra de maíz y, pocas semanas después, de soja, y “se podrían ver retrasadas” porque el clima en la región núcleo de ese país, el famoso cinturón maicero/sojero, “está frío y llovedor”. Y sumó: “Estamos entrando en el mercado climático que muchas veces generó premios en las cotizaciones de la soja”. Lo definió como “un momento de mucha tensión, porque generalmente en abril y mayo se siembra maíz en EEUU y en mayo y junio la soja,.

Respecto a estas variables, Enrique Erize analizó: “Me hacen ser optimista, porque imagino que en un par de meses habrá poca soja en Brasil y Estados Unidos, sumando Argentina que anticipó el ritmo de ventas por varias circunstancias, entre ellas políticas; y China acelerará la demanda”.

Por último, señaló que los informes oficiales de China indican que se ha terminado el problema del Coronavirus y la Fiebre Porcina. A raíz de eso, comentó que el gobierno prohibió la ingesta de animales salvajes, lo que proyecta una “demanda feroz de carne bovina en los próximos meses”, ya que “también están con problemas de stocks de carnes”.

Cobardes. El presidente de Nóvitas dijo que “estamos en la peor crisis, porque es de oferta, que primero sufre la demanda y después la oferta”. Y dijo que ya se está viendo algo de eso. “Algunos países como Rusia y Ucrania estarían cerrando las exportaciones de girasol, lo que ha generado una suba muy fuerte en los últimos días en Argentina, pero no porque no se tenga girasol, sino por el temor a que el año que viene puedan quedarse con algún problema de abastecimiento interno”, afirmó.

Y estimó que lo mismo sucede con el trigo: “Rusia y Kazajistán están anunciado que iban a cerrar las exportaciones para asegurar el abastecimiento interno”. No obstante ello dijo sospechar que “no es un problema de solo asegurar el abastecimiento interno para este año, sino porque muchos países empiezan a pensar que si no hay producción el año que viene, por razones de crisis y capacidad financiera de productores, puede haber problema y empiezan a amarretear la oferta”.

Enrique Erize consideró que “los capitales son cobardes, las fronteras se cierran y el comercio se desnaturaliza”. Y dijo que eso es lo que está sucediendo. “La crisis va a terminar siendo una crisis de oferta y no de demanda como en el año 2008 o 2009”.

Recordó que la última crisis de oferta que se tuvo fue en la segunda guerra mundial. “Y lo primero que salió bien de esa guerra fueron los alimentos y los servicios los más perjudicados”.