Agricultura / Ganadería

Miguel Martirena Bove: “Pese a las incertidumbres, el productor continúa invirtiendo”

El empresario agropecuario, principal de “El Ceibal”, en San José, donde realiza ganadería, agricultura y cabaña, consideró que “no tengo dudas que la salida a esta situación difícil vendrá de la mano del sector agro exportador”. Analizó que de los tres componentes que forman el ingreso neto ganadero: kilos de carne, precio y costos, es imprescindible cuidar estos últimos. En agricultura consideró que este año “no van a cerrar los números”. Pero igual es optimista, “porque sino, no nos levantaríamos todos los días para trabajar. Nos gusta lo que hacemos y tratamos de hacerlo cada día lo mejor posible”, aseguró.

Pablo D. Mestre

-¿Cómo ve al sector agropecuario en este contexto?
-Este martes estamos cerrando un ejercicio que es muy particular como todos. Hay tres componentes que forman el ingreso neto ganadero: los kilos de carne, el precio y los costos. El producto bruto se forma: kilo de carne por precio. Si miramos los kilos de carne que producimos, son similares a los del año pasado, a no ser por algún predio donde haya pegado más la seca. El precio, que arrancó en julio del año pasado, nos encontró en un invierno y primavera del 2019 con buenos valores, que pudieron ser capturados, mayoritariamente, por aquellos predios que tienen inversiones en pasturas artificiales. En tanto, aquellos predios más extensivos, cuyas ventas se concentran a fines de otoño de 2020, se encontraron con precios no tan buenos. O sea, la carne valió en invierno y primavera de este ejercicio.

-¿Y los costos?
-Son similares a los del año anterior. Con la salvedad que el último tercio del ejercicio, los últimos 4 meses, hubo un dólar más fuerte que atenuó los costos en pesos, que significan el 50% de los costos de una empresa ganadera. O sea, esto atenuó sólo en el último tercio.

-La industria pidió un sinceramiento de los costos en toda la cadena. ¿Piensa que hay que estudiar este tema?
-Este es un país caro, donde producir cuesta mucho. Estamos en una actividad como la agropecuaria que es de baja rentabilidad en todas partes del mundo, no sólo acá, y además en un país caro. Cuando hablamos que puede venir una gran cantidad de inversión extranjera en estos momentos, especialmente de los vecinos, todo el mundo de acuerda del 2002, pero hay que hacer la salvedad que entonces éramos un país barato para los vecinos y hoy somos un país caro para producir. Vino esa ola de inversiones extranjeras, porque el país estaba deprimido económicamente y era barato para los inversionistas. Hoy Uruguay es caro. Por eso no veo esa ola de inversiones. No es un país amigable en costos.

-¿Y cómo hace el productor uruguayo?
-Debe tratar de producir a bajo costo, midiendo las inversiones lo que se resiente en los predios.

-¿Cómo es eso?
-Los costos de un establecimiento son: pasturas, nutrición, sanidad, depreciación de la maquinaria y vehículos y administración. Esos son costos en dólares, que cuando los números se achican, son los primeros que se ataca y eso repercute en menor producción. Costos en pesos son la mano de obra, impuestos, el gasoil y parte de la reparación y el mantenimiento. Entonces, ahí se disminuye la inversión productiva, que si se intensifica se disparan estos costos. La gente invierte menos, por tanto.

-¿Hoy ve resentida la inversión entonces?
-La realidad de hoy es que existe una incertidumbre mundial, por todo el tema sanitario, que no sabemos cómo va a ser la reacción de los mercados en cuanto al consumo de los commodities. Pero el productor agropecuario es una persona que es productivista, invierte. Si bien debemos cuidarnos de invertir en aquellos puntos donde cada dólar rinda más. Pero el productor no deja de invertir; es más cuidadoso y selectivo, pero no para.

-¿Cómo vio la zafra de terneros de otoño?
-La zafra de terneros ha sido buena, el criador que vende en otoño ha podido capturar precios que nos sorprendieron por todo el entorno internacional que había y generaban incertidumbre. Porque no sabíamos cómo iba a reaccionar el mercado con esta pandemia. Y está bueno que haya pasado eso porque la cría es fundamental.

-¿Y el resto de las categorías?
-Estamos muy atados a la exportación, en el sentido que es difícil en momentos que el comercio está saliendo de una parálisis hacer un pronóstico, pero pienso que el mundo va a empezar a prender los motores, en Europa va a empezar a haber turismo. Y en China, más allá de algún susto comercial, va a tender todo a la normalidad. Mientras tanto el productor sigue produciendo.

-Suena optimista…
-Sin dudas.

-¿Cree que la industria puede serlo también?
-Pienso que debemos estar todos optimistas, porque si no lo fuéramos, no podríamos levantarnos todos los días para ir a trabajar. Nos gusta lo que hacemos, tratamos de hacerlo lo mejor posible y hay que levantarse con el espíritu que siempre vamos a mejorar.

-¿Hay margen para una buena valorización en postzafra?
-Sí. Sin hacer futurología de precios, tienen que venir buenos tiempos para la ganadería.

-¿Se adelantará la postzafra?
-Venimos saliendo de un otoño particularmente seco en ciertas partes, los ganaderos están empezando a empujar y recién ahora se ven las pasturas mejoradas. Este fue un año particular en el cual lo sembrado en tiempo y fecha demoró mucho en venir porque en otoño faltó el agua y por tanto las pasturas están atrasadas y los ganados también.

-¿Qué opina de la importación de ganado?
-Si los protocolos que tenemos firmados con nuestros clientes en el exterior por la carne lo permiten, no podemos oponernos, apelando al libre mercado. Pero Uruguay depende de la carne en gran manera y no se puede, por situaciones coyunturales, poner en riesgo el principal bien exportable del país.

-Ud. además de ganadería hace agricultura ¿Qué cultivos está desarrollando?
-En este momento estamos haciendo soja y maíz.

-¿Cómo son los números de la soja?
-La soja tiene un costo directo de 580 dólares, poniendo el valor tierra en cero. A 380 dólares la tonelada, hablamos que tiene un costo actual de 1.933 kg./há. De ahí para arriba es la ganancia. En este cultivo se comprueba el alto costo que tiene plantar una hectárea a estos valores.

-¿Y el rendimiento?
-Acá en la zona (departamento de San José), el promedio de rendimiento fue de 1.690 kg. secos y limpios, pero rumbo a Ruta 1, hubo rendimientos muy por debajo, en torno de los 1.000 kg. Eso se da por manejo y porque llovió.

-O sea, números complicados…
-Eso refleja lo grave de la situación de la agricultura.

-¿El maíz?
-Tiene un costo de 746 dólares, que a un precio de 165 dólares la tonelada, hablamos de 4.521 kg. de costo por hectárea, costos directos sin renta. Y la expectativa es de unos 7.300 kg acá en la zona en San José. O sea, en la agricultura este es un ejercicio para cerrar y pasarlo. Para aquella gente que arrienda los campos es más complicado aún.

-¿Y el tema servicios?
-Contrato todos los servicios. Veo que hoy hay un parque de maquinaria sobredimensionado para la cantidad de hectáreas que se hacen y hay muy buenos contratistas para trabajar y con los que se pueden hacer buenos acuerdos. Es importante la tecnología de la maquinaria y quien la maneja. Porque se paga la calidad del operario que maneja los equipos. Uno busca que el contratista se adapte a la tecnología del cultivo y no el cultivo al contratista. Eso es muy importante.

-¿Qué opinión tiene sobre la desmonopolización de los combustibles?
-Para mí, Uruguay se acaba de perder una oportunidad muy importante de la desmonopolización de los combustibles en la LUC. Como empresario y productor agropecuario me siento totalmente decepcionado. Salvando las distancias, es como cuando perdimos la oportunidad de hacer un TLC. Las oportunidades siguen pasando y no las tomamos.

“La raza Hereford está muy bien posicionada en el país”.

 ¿Cómo está el rubro de genética en su empresa?
-Bien. Notamos que todo indica que, si el clima acompaña, vamos a tener una buena zafra de venta de reproductores. Particularmente “El Ceibal” se produce la genética para sí mismo y vende toros en el remate de “Santa Clotilde”. Estamos bien preparados, espero un año de buena venta de reproductores. Porque los criadores siempre están mirando al futuro.

-¿Ya está la fila de “El Ceibal” para el Prado?
-Sí. Tenemos parte de la fila en el establecimiento y parte en el Centro de Patricio Cortabarría en Villa Ceferina. Llevaremos una fila que representa bastante la orientación genética de la cabaña.

-¿Prepara igual que todos los años?
-Sí, se prepara de la misma manera que en los años anteriores y pensamos que la Rural hoy está formando, junto con el Ministerio de Salud Pública, un protocolo específico para realizar la Expo Prado que se va a hacer, aunque sea distinto.

-¿Cómo es el momento Hereford?
-A la raza la veo bien, muy bien posicionada, con muchos proyectos de extensión. Veo que en Kiyú la prueba de eficiencia, la genómica que hay mucha tecnología para bajar a tierra en estos momentos y pienso que el efecto de ser un año tan particular, donde se ha podido trabajar gremialmente a través de la tecnología. Pero es un gran momento que se vio reflejado en los remates del año pasado y en la aceptación y el reconocimiento internacional que tiene el Hereford uruguayo. Esto se vio reflejado en la gran delegación que fue al Congreso Mundial en Nueva Zelanda.

-¿Cómo le pegó esta situación sanitaria?
-Cuando empezó todo esto, a nivel empresarial tuvimos miedo. Por la salud de nuestra familia, de nuestro equipo de trabajo y por sus familias. Se tomaron precauciones en cuanto a todos los protocolos para cuidarse en el establecimiento. Se hizo mucho hincapié en los contratados para la cosecha, el alambrado, domadores, los que vienen hacen su trabajo y se van. A partir que esta pandemia se fue desarrollando vimos que básicamente estaba más localizada en Montevideo y en el interior se empezó a vivir una nueva normalidad, aunque después saltó lo de Rivera y ahora Treinta y Tres. Pero al principio, tanto por los colaboradores, como por sus familias, teníamos sumo cuidado.

-¿Se quedó en el establecimiento todo el tiempo?
-Estuvimos tres meses toda la familia en el establecimiento haciendo cada uno su actividad. Tenemos la suerte de contar con buena señal de internet y mis hijos pudieron hacer sin problemas todo el tema curricular a distancia.

“El Gobierno me brinda certezas y previsibilidad”.

-¿Cómo está viendo la actuación del gobierno en esta situación especial?
-Me siento totalmente representado por este gobierno que me da certezas y previsibilidad. Ha demostrado que tiene una capacidad de reacción formidable cuando, a los 13 días de haber asumido, tuvo que enfrentar esta pandemia. Y también ha demostrado que tiene una capacidad de reacción al abordar errores que ha cometido, como cuando tuvo que destituir a un presidente de Antel o de la CND, lo que quiere decir que actúa rápido. Se podrá equivocar, como lo hacemos todos los empresarios, pero tiene capacidad de reacción para enmendar el error rápidamente. También me siento totalmente identificado cuando los veo en las Conferencias de Prensa, con la altura que se responde, con educación y sin ironías.

-¿La perilla de la economía ve que la están moviendo bien?
-A los resultados me remito. Esta semana Uruguay emitió deuda por US$ 2.000 millones y tuvo una aceptación formidable del mercado internacional, que respalda las acciones del gobierno. Y la perilla sanitaria también. Sino basta ver que Uruguay es el único país de toda la región desde donde pueden ir vuelos a Europa. Eso es marca un respaldo internacional fundamental.

-¿Cómo ve la salida?
-Tal como lo dijo el presidente, el sector productivo va a liderar la salida. El Uruguay está identificado con la esencia del sector agro exportador que es el principal generador de divisas. Al igual que en el 2002, la salida empieza por el agro exportador. Porque al reactivarse la economía se reactiva el turismo en los mercados. Hoy está comenzando la zafra de turismo en Europa y vamos a aprender mucho, el sector turístico local va a leer cómo se rearmó esa zafra turística tras esta pandemia. Uruguay tiene la ventaja que puede leer la realidad con el diario del lunes y puede aprender de los aciertos y errores de otros.