Ganadería

La tecnología que vino para quedarse

Sequía disparó el uso de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo y ayudó en índice de preñez.

Pablo Antúnez.

El uso de la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) en bovinos creció en la pasada primavera y sigue demostrando que esa tecnología vino para arraigarse en la ganadería uruguaya.

El XVI Taller de Evaluación de Diagnósticos de Gestación Vacuna, organizado por INIA Treinta y Tres y desarrollado esta semana con el aporte de varios veterinarios de libre ejercicio que se dedican a la cría, mostró que el déficit hídrico que se dio en pleno servicio pasado, disparó este año con fuerza la IATF.  Se convirtió en una de las tecnologías que evitó que el índice promedio de gestación en bovinos no cayera.

El índice de gestación promedio a nivel país no fue tan malo como se esperaba, por más que en algunas zonas —especialmente en el centro— la sequía le pegó duro a los rodeos. El  promedio país fue 75,6% sobre un total de 410.428 vacas evaluadas y en 2017 el promedio había alcanzado 77,8%. Sobre una base de 4.000.000 de vacas de cría, el 75,6% logrado este año, permite estimar una producción de terneros cercana a 1,7 millones de cabezas.

 

Visiones. 

“La seca disparó el uso de la IATF”, afirmó el gerente de ventas en Uruguay de la empresa ABS, Pablo Harispe al ser consultado por El País.

“En base a la gran sequía que tuvimos, mucha gente tuvo que recurrir a la IATF.  En nuestro caso tuvimos  una demanda concreta de parte de algunos productores que nos pedían que recomendáramos toros con mayor fertilidad puntual para IATF”, informó Harispe. ABS es una empresa referente en el mundo de la inseminación artificial y está establecida en Uruguay hace décadas.

Lo que resulta difícil de evaluar es si hubo mayores o menores ventas de semen bovino congelado con destino a IATF.  El operador sostuvo que la citada herramienta “irá creciendo en las próximas zafras, más allá de lo coyuntural, debido a la falta de mano de obra. Cada vez  está más difícil conseguir mano de obra calificada y el productor recurre a esta tecnología”.

La aplicación de IATF por vaca tiene un costo de US$ 15 sin incluir las dosis de semen bovino congelado. Ese costo contempla la mano de obra y la sincronización de celos con hormonas para inseminar todas las vacas el mismo día. La genética y el costo de cada dosis de semen se negocia aparte y los toros a usar dependen de cada establecimiento.

Según el Ing. Agr. Pablo Barreto, es una herramienta fantástica, “porque si se hace bien hay una revisación previa de parte de un profesional veterinario, por lo cual ya se sabe cómo está esa categoría en ese momento”. El director de Selecta, representante de Select Sires en Uruguay, consideró que la técnica está muy depurada, “la gente está muy baqueana en hacerlo y se están obteniendo índices muy buenos, superiores al 50% de preñez en la mayoría de la gente que tiene tradición de hacer IATF”.

Además, consideró, “lo que no quedó preñado en ese trabajo, tiene todo un tratamiento hormonal que vuelve a traer el rodeo al ciclo y lo pone en carrera para preñarse temprano, que es lo más importante que se busca: preñar mucho, pero preñar temprano, para obtener los mejores terneros de la generación, pues si nacen temprano son más quilos producidos, y las hembras que nacen temprano, se van a preñar más fácil en toda su vida útil.

A su vez, el Dr. Sergio Kmaid, otro referente en el segmento de la reproducción animal y la inseminación artificial, recordó que “por la cantidad de insumos que se compran se hacen en el eje de las 300.000 IATF cada año, que en su inmensa mayoría se aplican en ganado de carne”. Con esas cifras en mente, el profesional sostuvo que es una tecnología que no sólo vino para quedarse en la ganadería uruguaya, sino que a los productores “les resuelve mucho y bien usada es una tecnología barata”.

Defendiendo esta alternativa, Kmaid considera que los US$ 15 por vientre a inseminar, es un valor razonable si se saca la cuenta de lo que cuesta darle de comer al toro todo el año. “La preñez de un toro no tiene costo cero, hay que alimentarlo, hacerle sanidad, etc.” y en los rodeos uruguayos se utiliza un promedio de 3 toros cada 100 vacas.

A lo largo de las zafras, los veterinarios y operadores dedicados a la venta de semen bovino congelado, sostienen que el uso de la IAT se mantiene estable. Kmaid agregó que “es una tecnología que es posible que se incremente más en determinadas circunstancias. El aumento de su uso o no, depende básicamente del costo de los insumos y del semen”.

Según su análisis, dijo que el costo “bajó si se mide contra kilos de novillo” y mantiene el mismo comportamiento “si se mide en valores absolutos. Desde la primera inseminación a tiempo fijo que se hizo con la tecnología como se conoce ahora, que fue alrededor del 97/98, el costo en valores absolutos debe haberse reducido en 50%”, estimó el profesional.

Mientras tanto, el Dr. Eduardo Texeira, otro especialista en el segmento de la cría que incluso maneja un centro de toros y embriones en Salto habilitado para exportación también confirmó que “el uso de la IATF creció bastante en los últimos años”. Es más, se animó a considerar que “ha sustituido capaz que en un 50% a la inseminación tradicional y a la inseminación con la aplicación de prostaglandina  (usada para la sincronización de celo en el rodeo)”, pero aclaró que la IATF “tiene otros requerimientos”, porque es más cara y no se puede aplicar en cualquier animal de regular estado.

El profesional reconoció que “mal aplicada” la técnica pierde vigencia y “se desvirtúa”, cuando en realidad no es culpa de la tecnología. Texeira aseguró que “hay posibilidades de que en los próximos años siga creciendo la aplicación de IATF”, porque “no requiere tantos días de inseminación y baja costos de mano de obra”, pero a su vez, como se evita la detección de celo, “se juntan menos veces los animales” y se evita pérdidas de kilos innecesarios.

Diagnósticos.

En cuanto a los diagnósticos de gestación correspondientes a este año, cabe recordar que Lavalleja y otros departamentos arrojaron un promedio de 73,7% de preñez. Fueron evaluados 93.294 vientres donde se encontraron 68.787 preñadas (referente Gabriel García Pintos). El mismo porcentaje se logró en Cerro Largo con 32.080 vacas diagnosticadas y 23.637 preñadas. En Durazno el promedio llegó a 73,2%, con 81.880 vientres diagnosticados y 59.936 preñados (referente: Santiago Bordaberry). En Paysandú el promedio fue 79,8% con 39.887 diagnósticos y 31.840 preñeces (referente: Lauro Artía). En Rocha se llegó a 77% con 26.317 diagnosticados y 20.258 preñeces (referente: Emilio Machado). Soriano, Colonia, Florida y otros llegaron a 81.4% con 64.220 evaluados y 52.275 preñados (referentes: Pablo Nieto y Gustavo Sacco). En Artigas y Salto el promedio fue 69,2% y fue el más bajo del país, con 30.419 diagnósticos y 21.053 preñeces (referentes: Eduardo y Diego Texeira). Finalmente en Treinta y Tres el promedio fue 76,8% con 42.332 evaluados y 32.510 preñados (referentes: Juan Martín da Fonseca y Renato Araújo).

El problema hacia adelante será no sólo mantener las preñeces, el enorme desafío está dado en cuidar las crías y las recrías, cuando en algunas zonas entraron al invierno con entre 20 y 30 kilos menos que en otros años. Demandará mucho manejo y aplicación de tecnología que esos animales se críen bien, para no pagar las consecuencias cuando entren al servicio años después. Una ternera mal criada costará más preñarla cuando entre al entore.

 

Ganadería Moderna

IATF Tiene más ventajas que contras

La Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF)  es una técnica que, mediante el uso de hormonas, permite sincronizar los celos y ovulaciones del ganado, por lo que se puede  inseminar una gran cantidad de vientres en un período corto de tiempo. Son conocidos los beneficios de la inseminación artificial, en cuanto a la mejora genética, al conocimiento de la paternidad y a la posibilidad de utilizar en vaquillonas  toros que produzcan terneros de bajo peso al nacer. Más allá de esas ventajas, la IATF permite: evitar la detección de celo, lo cual constituía el principal factor de error y de bajos resultados en los programas de inseminación artificial.

Permite reducir el tiempo de inseminación, encierre de animales y gastos.

Acorta el período de anestro post parto; Mejora los resultados en vacas con cría al pie, que es la categoría mayoritaria en el rodeo; Aumenta la proporción de vientres que se preñan temprano y posibilita aumentar los kilos de terneros destetados. A su vez, permite mejorar la atención en los partos porque se concentran en un período menor y conseguir lotes de terneros más homogéneos porque también se concentran los destetes de los animales.

Rurales EL PAIS