Agricultura / Ganadería

Ignacio Buffa: “Emergencia climática abarca 14: de hectáreas y se asiste con créditos”

El Subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca explicó cuáles son las herramientas que hoy tiene disponible el productor ganadero y los tamberos, para hacerle frente al déficit hídrico, incluyéndose la mejora de abrevaderos y tajamares, que el MGAP realizará con las intendencias, porque la base es un insumo básico.

Ignacio Buffa es Ingeniero Agrónomo de profesión, con amplia experiencia en el agro y sus rubros. Hoy se desempeña como subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca y le pone el pecho a los problemas del sector. 

En la actual Emergencia Agropecuaria están incluidos los productores apícolas y los tenedores de ganado de sin campo, los que también pueden acceder a los créditos con tasa subsidiada por el MGAP, a través de República Microfinanzas.

El subsecretario del MGAP analizó algunos desafíos que tiene por delante la Secretaría de Estado y  cómo se viene trabajando en su reestructura.

Respecto al  Instituto de Bienestar Animal (IBA), vigente desde el pasado 1° de enero y creado a través de la Ley de Urgente Consideración (LUC), dijo que ya tiene recursos asignados y planteó algunas metas. “Uruguay tiene una superpoblación de perros, hay un plan de trabajo que ya está aprobado y consta de castraciones obligatorias de canes en el medio rural y urbano e identificación de los animales. La base es una tenencia responsable”.  En cuanto al bienestar animal en los animales de producción, el jerarca consideró que el Instituto potencia el trabajo de las instituciones que hace años vienen trabajando en investigación de temas vinculados a esta exigencia de los mercados y aclaró que se creó un paraguas interinstitucional para discutir esta problemática.

Contó que se avanza en la instrumentación de un Proyecto de Ley que permitirá corregir algunos problemas que  generó el Fondo Lechero.

Pablo Antúnez

-Se volvió a ampliar la Emergencia Agropecuaria. ¿Cuántas hectáreas están comprendidas hasta ahora?

-Estamos viviendo la segunda emergencia climática en un año calendario. En marzo fue la primera con 6 millones de hectáreas. Esta comenzó en diciembre, se fue ampliando en zonas y hoy abarca 14 millones de hectáreas con la última ampliación. También se incorporó a los productores apícolas de todas las regiones, que tuvieron una primavera complicada.

-¿Qué implica la declaración de Emergencia Agropecuaria?

-Habilita una serie de herramientas que el MGAP puso arriba de la mesa, como la posibilidad de acceder a créditos con tasas subsidiadas a través de República Microfinanzas.

-¿Quiénes pueden acceder?

-Los productores que están en las zonas que comprende la Emergencia Agropecuaria. Deben ser productores familiares y si no son familiares, tener menos de 500 hectáreas. Es un crédito con una tasa de 20% en pesos y que el MGAP subsidia el 10% de la tasa. Por lo tanto, les queda un crédito de 10%.

-Se incorporó también a los productores sin campo ¿por qué esa decisión?

-Fue a raíz de la anterior experiencia en la emergencia. Empezaron a haber demandas de tenedores de ganado sin campo, asalariados rurales, capataces y demás. También quedaron habilitados hasta un máximo de 50 UG totales.

-¿Cómo se definió el crédito?

-En función de la carga de los sistemas. Se otorgan US$ 25 por UG para la ganadería y US$ 40 para los productores lecheros. Para acceder, hay que entrar a la página del MGAP, completar el formulario de Emergencia Agropecuaria e inscribirse. Con ese trámite está postulado para recibir ese crédito y desde el MGAP se van a comunicar con el productor.

-Otro avance importante fue destinar parte del dinero del Fondo de Emergencia Agropecuaria para apoyar proyectos productivos con las intendencias departamentales. ¿Puede brindar detalles?

-Es una posibilidad de trabajar en forma más articulada con las comunas. En la pasada emergencia y en esta, es que el primer centro de atención de los problemas son las Intendencias y no teníamos un instrumento para poder trabajar con ellas coordinadamente. Lo que hicimos fue modificar la normativa para que el MGAP pudiera hacer convenios con las comunas. Vamos a dar una asistencia a los productores, a través de las comunas, para ayudar a armar tajamares, recomponerlos y limpieza. Los apoyos son básicamente con ese foco puntual.

-¿Es dinero no reembolsable?

-No. A los productores que se asistan se les va a exigir una devolución que está en el entorno del 25% de la inversión o del apoyo. Si se le apoyó con $ 10.000 para trabajos de una retro excavadora, deberá devolver $ 2.500. Esa es la dinámica de trabajo que tendrá.

-¿Cómo se viene trabajando en el acceso a mercados?

-Hay un consenso en que la calidad de acceso a los mercados es una problemática de las cadenas. Los costos de aranceles y la forma en que accedemos es algo que hay que corregir. El acceso a mercado tiene dos llaves, la sanitaria y la arancelaria. La llave sanitaria es la que le compete al MGAP y esta es una llave que queremos que funcione en todas las cerraduras posible. Hay que seguir trabajando fuerte.

Las campañas sanitarias es otro tema que está sobre la mesa y hay que trabajar para mejorar alguna. Seguimos teniendo algunos problemas asociados a tuberculosis que pegan muy fuerte en el sector lechero y estamos viendo mecanismos para lograr una solución.

-La reestructura del MGAP es un desafío importante. ¿Cómo se viene trabajando en eso?

-Tenemos que trabajar en la interna del MGAP en la gestión. La secretaría de Estado tiene sus particularidades, es muy descentralizado y necesitamos consolidar un proceso de reestructura muy fuerte. Estamos trabajando con Servicio Civil en esa reestructura. Tenemos que seguir avanzando en la digitalización de los trámites, hay muchos trámites, hay que tratar de reducirlos y mejorar el costo a los productores. Tenemos que seguir trabajando en la competitividad y cuidar al máximo cada dinero que se le otorga. Cuando hablamos de competitividad estructural hablamos de eso.

-¿Cómo se avanza en el desafío de consolidar el Instituto de Bienestar Animal?

-Una de las problemáticas es la superpoblación canina. Ya hay un plan para reducirla y hay que empezar a ejecutarlo. Castración obligatoria e identificación en medio rural y urbano. En caso de los animales productivos, se creó una red institucional nueva que tiene el Uruguay, pero para nada se puede desconocer que hay muchas instituciones que vienen trabajando en el tema bienestar animal desde hace muchos años. Se pretende generar un paraguas institucional para dar una discusión más general sobre los temas productivos de bienestar animal.

-En lechería se avanzó con los cambios en el Fondo de Garantía Lechero (Fogale). ¿Cómo se viene trabajando para modificar el Fondo Lechero?

-Estamos trabajando y elaborando un Proyecto de Ley, lo estamos discutiendo con Economía, con Inale y con las gremiales se discutieron algunas bases. Estamos muy próximos a terminar de elaborarlo y precisa la aprobación de Economía, Ganadería y de Industria. Hay que ser muy claro. El fondo lechero fue un crédito que se le dio a todos los tamberos, donde ellos firmaron vales y hay una deuda asumida. Primero tiene que honrar los compromisos asumidos. Hay acreedores que son los bancos y hay que pagarles. Lo que sí pretende es corregir algunas inequidades que se están dando en el sector y vienen perjudicando a algunos productores lecheros.