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Duplicar la producción de carne subiría el PIB un 10%

Análisis de Ceres sostiene que el impacto total sumaría US$ 4.926 millones y genera mayor efecto multiplicador sobre la economía.

 

La carne bovina producida por Uruguay tienen una base pastoril.

Pablo Antúnez
El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), emitió el análisis: ¿Cuál es el impacto de aumentar la producción de carnes sobre la economía uruguaya?. En el trabajo se hace un análisis directo y sobre los derrames que genera. “Si Uruguay consiguiera duplicar la producción de carne, el impacto total que generaría sería un aumento acumulado de 10% del PBI”, destacó el análisis.

Ceres destacó que la cría de ganado emplea alrededor de 83.000 trabajadores agropecuarios y cerca de 18.000 en frigoríficos. “Siguiendo la metodología tradicional de cálculo de impacto total, se obtiene un multiplicador indirecto de 1,67 que genera la producción de carne a lo largo de toda la cadena de valor y un multiplicador extra de 1,76, inducido por el impacto que generarían las remuneraciones sobre la economía. Estos valores son individualmente muy superiores al promedio observado en otros sectores económicos. Si se toman ambos multiplicadores conjuntamente (3,43), la producción de carne genera un gran impacto sobre la economía”, destacó el trabajo técnico de Ceres.

Análisis. “Si se duplicara la producción de carne, el impacto directo ascendería a $113.727 millones (US$ 2.670 millones), el impacto indirecto a $189.857 millones (US$ 4.458 millones) y el impacto inducido a $199.836 millones (US$ 4.692 millones). Por lo tanto, el impacto total ascendería a $503.419 millones (US$ 11.821 millones), en todos los casos, en términos de valor bruto de producción. El impacto total contribuiría con el PBI en un monto aproximado de $209.786 millones (US$ 4.926 millones), destacó Ceres.

“En otras palabras, dejando el resto de sectores constantes, el crecimiento del PBI asociado a la duplicación de carne sería 10%”, detalló el análisis.

“Se debe mencionar que, si bien el efecto total puede ser medido en términos de Producto Bruto Interno (PBI), los impactos desagregados en efecto directo, indirecto e inducido están medidos en Valor Bruto de Producción (VBP). El PBI cuenta únicamente el valor agregado en la economía o el valor de todos los bienes finales, mientras que el VBP cuenta el valor de todos los bienes -intermedios y finales- de la economía. Por lo tanto, el VBP es considerablemente mayor al PBI”, estableció Ceres.

“Las principales áreas de la economía impactadas serían los criadores de ganado, servicios ganaderos y actividad de frigoríficos. Los sectores más afectados positivamente por el derrame que genera el aumento de la producción de carne son los mayores vendedores de insumos para esta actividad”, marca el informe.

“La producción de cultivos utilizados como praderas y servicios agrícolas que estos implican, sería de las más beneficiadas del derrame: el aumento en utilización intermedia de este sector sería de una magnitud equivalente al 14,4% del crecimiento en la producción de carne. Algo similar sucede con las ventas de abonos y químicos: si sumamos el impacto en estos sectores, el aumento en utilización intermedia sería 13,2% del impacto directo. Otros servicios empresariales, además de los que son específicamente ganaderos, también se verían afectados. La actividad de sectores dedicados a la intermediación aumentaría en un 7,2% del impacto, mientras que el sector empresarial compuesto por alquileres de maquinaria y servicios informáticos se incrementaría en un 5,2% del aumento en la producción de carne”.

Consumo. A su vez, cuando se suma al modelo el comportamiento de los hogares, aumenta notoriamente la actividad de sectores de consumo final. “Después de incluir este impacto, uno de los sectores más afectados es el de servicios de alojamiento y suministro de comidas y bebidas (hotelería y restaurantes), que registra un aumento de su actividad del 14,6% del impacto en la carne (US$ 390 millones). Otros sectores muy beneficiados serían los servicios inmobiliarios (27,3% del impacto directo, que corresponde a US$ 730 millones), correo y telecomunicaciones (8,1% , US$ 215 millones), ventas de comercios minoristas (7,8% , US$ 208 millones) y elaboración de bebidas (7,1% , US$ 190 millones)”.

“El sector cárnico genera más de 100 mil puestos de trabajo. Por falta de datos precisos disponibles, se asume, con base en entrevistas con informantes calificacdos, que una duplicación de la producción de carne incrementaría un 20% los puestos de trabajo en los establecimientos ganaderos, 30% en los servicios asociados y 50% en los frigoríficos. Duplicar la producción de carne generaría cerca de 30 mil nuevos puestos de trabajo”.

Reducción del costo en la operativa de frigoríficos.

Para poder crecer, Ceres reconoció que “habría que generar las condiciones para que la industria frigorífica pueda reducir costos en el proceso industrial y ser competitiva a nivel internacional. En esta línea, la reducción de los sobrecostos asociados a la conflictividad, ausentismo y la baja productividad laboral son aspectos críticos”, detalló.
Los creadores del estudio técnico agregaron respecto a este punto que “aparece la necesidad de regularizar la actividad sindical a través de la personería jurídica, una medida
sugerida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para un funcionamiento adecuado del derecho colectivo”. Al igual que en otros sectores, los costos son un problema que impiden un mayor crecimiento de la exportación.

El potencial para exportar y los aranceles.

Según el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), “existe un enorme potencial para expandir significativamente las exportaciones de carne uruguaya. Las perspectivas del consumo de carne en Asia, que hoy representa el 50% de las importaciones de carne del mundo, muestran un crecimiento tendencial sostenido. China tiene potencial para seguir creciendo como mercado, pero el sudeste asiático también es muy importante. Mercados como Japón y Corea son muy relevantes para ampliar las exportaciones, en la medida en que se mejoren las condiciones de ingreso”.

Reconoce que “los aranceles son muy dañinos, cuando competidores directos, como Australia, no los pagan. El mundo árabe tiene gran potencial y Uruguay está en condiciones de ingresar con fuerza. También se deben mejorar las condiciones de ingreso a Estados Unidos: el 26% de arancel por fuera de cuota es demasiado elevado. Con la Unión Europea, gran parte del partido está jugado en el acuerdo con el Mercosur y habrá que esperar”.

Considera que “para poder materializar el potencial del sector también hay deberes internos por hacer”.

En caso de los productores, Ceres no pasó por alto que muchos productores “deberían reoptimizar su modelo de negocios. El ciclo ganadero incluye la cría, la recría y el engorde. Y, para aumentar la producción, se deberían mejorar indicadores en todas sus etapas”.

El trabajo detalla que “las tecnologías necesarias para incrementar la producción están disponibles en el país. Algunas son de bajo costo y otras requieren de cierta inversión. En todos los casos, es necesario generar las condiciones adecuadas que incentiven al productor”, analiza el trabajo técnico emitido por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social.