agro / Forestación

Crean robot sembrador para granja y forestación

El software y otros componentes son hechos en Uruguay

Nicolas Franco, director de Seedorina

Pablo Antúnez

El proceso de automatización y robótica en el sector agropecuario no ha parado de crecer.  Lo cierto es que ese proceso se da, la mayoría de las veces, al final del proceso productivo y no tanto al principio de la cadena, donde se requiere mayor precisión para bajar los costos.

Es por eso que la empresa Seedorina, dedicada a la fabricación de robótica en la industria agropecuaria, diseñó un prototipo de robot sembrador para la industria hortícola, pero con aplicación en otros rubros.

“Cuando hace un par de años hicimos la validación antes de comenzar a producir en Uruguay, vimos que los productores hortícolas invierten en el comienzo de la cadena, especialmente en lo es cortado,  lavado y empacado de productos. En el comienzo  de la cadena productiva seguían sembrando las almacigueras a mano”, recordó Nicolás Franco, director de Seedorina.

Tras reuniones con los productores, Franco sostiene que se detectó una gran avidez por colocar tecnología al comienzo de la cadena productiva y “ese fue como el último disparador para comenzar a trabajar”.

Así se creó un robot con un brazo sembrador, cuyo costo es de US$ 8.000 para horticultura, que siembra automáticamente las semillas en las celdas de la amlaciguera. El sofweare y otras partes del equipo son desarrolladas en Uruguay y sólo se importan algunos elementos básicos para el armado y funcionamiento de la máquina.

“Estamos trabajando en un robot para la siembra de plantines partiendo desde semilla. Se coloca la bandeja con el sustrato y el robot siembra la semilla”, explicó el director de Seedorina. La máquina puede trabajar en base a semilla desnuda o peletizada, pero lo interesante es que  permite el sembrado semillas múltiples”, dijo.

Rúcula, espinaca y otros cultivos, precisan la siembra de más una semilla por celda de la almaciguera. Lo que aporta el robot de la citada empresa uruguaya “es precisión”, detalló Franco. El empresario reconoció que encontró en los productores un cierto freno al momento de invertir.

“Es por eso que trabajamos bajo el modelo de venta definitiva de los robot, como también en el modelo de arrendamiento o costo por producción”, detalló  el emprendedor.

El sembrado automatizado garantiza el sembrado del 100% de las cavidades de cada almácigo, pero en menos tiempo. Se produce un ahorro, porque la precisión del robot evita que se desperdicien semillas al momento de producir los platines que luego irán al cultivo.

El robot permite ser manejado desde el teléfono celular y recibir alertas en caso de problemas. A la vez, genera información fundamental para optimizar los procesos productivos.

Seedorina ya cerró un acuerdo con una empresa forestal para producir usando el robot sembrador 720.000 plantines de eucaliptos en 30 días.

“El productor ganará tiempo porque en un solo movimiento el brazo robótico de para plantar toda la bandeja, generando un ahorro de semilla”, detalló el director de Seedorina. Según la empresa, esta tecnología posibilita ahorrar hasta 50% en semillas, 20% en fertilizantes y otros costos.