Entrevista / Expo Prado

Rafael Ferber: “Que haya salido todo bien es un reconocimiento al trabajo”

El director de exposiciones de la Asociación Rural del Uruguay, reconoció que “no fue fácil” y que se trabajó “intensamente durante meses con Salud Pública para elaborar el protocolo para Expo Prado”. En ese sentido aseguró que “no es sencillo ni barato hacerlo como se debe, porque hay muchas cosas en juego”. Por otra parte se sintió “orgulloso” que todo haya salido tal lo planeado porque “servirá de experiencia para que se vayan abriendo otras actividades y en definitiva poder demostrar al mundo que en Uruguay se pueden hacer cosas, con conciencia ciudadana”. Además, elogió el apoyo del presidente de la República “que fue fundamental”.

 

Pablo D. Mestre

-¿Se puede decir que fue una prueba superada?

-Sí. Ahora volvemos al tema de siempre que es el predio. En el 2014 los galpones sufren los primeros problemas y se le baja el techo. Pasó toda la administración Martínez y el tema no se ha solucionado. En el período de Di Candia, tuvo el empuje y la intención de buscarle un andamiento al predio. Se hizo un proyecto desde la Intendencia que a la Rural le cerraba. Y se buscó la manera. La pandemia y la situación electoral, hace que se repartan las cartas y estamos en cero.

-¿Hablarán con la nueva administración ahora?

-Sabemos que pertenecen al mismo partido, pero son distintas líneas. Estamos con expectativas y empezaremos a conversar con las nuevas autoridades para ver cómo es el planteo. Sin embargo, mirando la importancia y el empuje que le da el Poder Ejecutivo a la Exposición del Prado, basado en los mismos lineamientos de nosotros: trabajo, educación y para el Poder Ejecutivo conciencia agropecuaria, es evidente que es un actor que puede tener algo que decir en este momento. A los gobiernos anteriores no les interesaba estar.

-¿Qué dice de la presencia del PE en Expo Prado?

-Es claro que el presidente de la República es el principal responsable que se haya hecho este Prado. No sólo fue su decisión personal que hizo que se hiciera la Expo, sino que la acompañó de adentro y se involucró, asumiendo el costo político que podría tener si algo salía mal. Y no sólo él. La cantidad de jerarcas que entregaron premios. Dejamos afuera al MGAP porque es el rubro y están 100%, pero los jerarcas entregaron por lo menos la mitad de los premios en pista. Eso solo demuestra el nivel de involucramiento que tuvo y quedó claro en el discurso final de Lacalle. También fue importante la presencia de los científicos asesores que, con su presencia, avalaron la exposición. Lo estudiaron y vieron que era importante. Su presencia lo avaló y hoy podemos decir que tenían razón.

-Pasaron 15 días de la Expo Prado y no surgió ningún caso ¿Qué le genera eso?

-Hay varias sensaciones. Es reconfortante haber podido cumplir, demostrar que se puede hacer, abrir caminos para que se hagan otras actividades, que era la base de la “mochila” que nos cargó el Poder Ejecutivo, porque detrás de esto vienen muchas otras actividades. La experiencia nuestra está disponible. Salud Pública la podrá trasladar a muchos rubros y muchas situaciones.

-¿Qué consejos daría?

-Bueno, la segunda sensación que le podemos pasar a todo el espectro es que esto es caro. Aprobar protocolos y cumplir con todas las reglamentaciones sanitarias para que estén las garantías es caro e inviabiliza a muchas actividades. Cuando vemos reclamos de actividades populares, tendrán que sentarse con mucho tiempo y ver en qué condiciones las pueden hacer.

-¿Por ejemplo el fútbol?

-Quiero ver qué cuadro puede jugar en estas condiciones. Las garantías son de esta manera, como dijo el Secretario de Presidencia, esto se hace de esta forma porque es la forma que se puede hacer. Y así será para el resto de las actividades.

-Dijo varias sensaciones…

-La otra sensación es, cuando vemos a muchos actores políticos que nos comparan con otros eventos que hubo y nos quieren igualar, como mínimo les podemos decir irrespetuosos. No es el tema, hay que dejar la experiencia, pero hay que ser un poco honestos en diferenciar una actividad de trabajo y programar y pensar durante tres meses con Salud Pública y con el Poder Ejecutivo intentando abrir más actividades de trabajo. Mismo el carnaval, que se ve como espectáculo, pero es trabajo para mucha gente. Esto va a ayudar a abrirlo.

-¿Por qué se hizo la Expo Prado?

-En marzo, cuando explota la pandemia y se suspende Expo Melilla, vemos que en el calendario lo que viene es Expo Prado. Empezamos a estudiar la situación, llevándonos por lo que decían los expertos en ese momento, que el tema era pasar el invierno y llegando la primavera la situación iba a estar más controlada, se define tratar de defender la mayor cantidad de puestos de trabajo y mayor cantidad de líneas de producción, seguir adelante con la exposición.
En mayo, las Sociedades, los expositores necesitan una línea clara que se va a hacer. Nos reunimos, decimos que la intención es hacerla, si no nos lo prohiben expresamente, ARU la iba a hacer.

-¿Cuál era la razón principal?

-Por un tema productivo y lo que más nos preocupaba es el mundo de gente que trabaja en el Prado que no se ve, que terminan siendo más de 10.000 personas. Por lo cual no era responsable suspenderla, por más que calibramos la importancia de lo sanitario.

-¿Qué dijeron las Sociedades de Criadores?

-En ese momento todas se pusieron a disposición, transmitieron a sus asociados que había Expo y la apoyaron. Eso fue en mayo.

-¿Fue complicado hacer el protocolo?

-Empezamos a hacer contactos con Salud Pública, armando equipos profesionales para confeccionar los protocolos. Para los primeros días de junio pedimos una reunión con el presidente de la República y le dijimos que la intención era hacerla, y le explicamos por qué. Comercialmente a la Rural le podía parecer hasta más práctico no hacerla, porque las incertidumbres eran enormes. Pero le dijimos al presidente que, aunque fuera a puertas cerradas la queríamos hacer.

-¿Qué posición tenía Lacalle Pou?

-El presidente nos dijo que en esas condiciones, a puertas cerradas, estaba de acuerdo y nos pidió 15 días para estudiar internamente en qué condiciones se podía hacer. A los 15 días exactos nos llaman de parte de Torre Ejecutiva para que nos reunamos con Isaac Alfie, coordinador del grupo de Científicos. Nos pidió que trabajemos, porque había que ir abriendo actividades y el Prado era ideal para eso. Nos pidió tomar como criterio una persona cada 5 metro cuadrados, tapabocas en todos lados, y dijo: “vendan entradas, lo más completa que puedan porque necesitamos mover la economía y queremos mostrar en la región y en el mundo que Uruguay puede hacer esas cosas”. Debo aclarar que esa reunión con Alfie fue la semana anterior a los casos en Médica Uruguaya, después hubo un cambio en la cantidad de casos.

-Y fue estricto el control…

-La Intendencia nos habilita la exposición el 8 de septiembre, cuando les llega el protocolo. Estuvieron siempre siguiéndolo sin intervenir, pero siempre afín y entendiendo que si el Poder Ejecutivo la aprobaba, ellos colaboraban y había que sacarlo adelante. Así lo hicieron y lo expresó el intendente en la inauguración.

A partir del 9 cuando abrimos, que viene el presidente de la República, Salud Pública vino todos los días de la Expo, en torno de las 4 horas por día para un estricto control. Al principio pidieron cambios, ajustes que fuimos acomodando y cumpliendo con todo lo pedido.

-Trascendió sólo un problema…

-Hubo sólo un expediente pasible a sanción por la Intendencia, en un remate por pantalla y creo que estuvo bien sancionado. Es un concesionario de la exposición y cuando llegue ese expediente se le va a trasladar el costo, si hubiere, a ese concesionario.

-¿Y lo de las redes?

-Mucha mala intención. En los dos meses antes de la Expo, siempre se habló que la noche iba a ser muy difícil y de hecho en la reunión con Alfie habíamos determinado que no habría el clásico Plaza Prado y la movida nocturna de juventud. Eso nos provocaba el problema de qué hacíamos con los 5000 jóvenes de más de 18 años, que estaban permaneciendo en las exposiciones anteriores. No queríamos tirarlos para afuera y que hubiera problemas, buscamos la manera de contenerlos, cumpliendo protocolo y que se fueran a su casa sin grandes problemas. El primer día costó un poco, la gente no lo entendía mucho, ya el viernes de la primera semana se entendió, pero el sábado hubo desajustes que terminan con un video de 8 segundos con música alta, gente que se levanta de las mesas y eso se politiza en las redes.

-¿Cómo lo solucionaron?

-La idea era contenerlos y que se vayan, entonces tomamos la decisión de clausurar el restaurante que estaba en Plaza Prado, en acuerdo con el concesionario. Porque además de un video de este año, circularon varios de años anteriores y fotos que ni son del Prado, buscando un daño político al gobierno, llevándonos a una situación no deseada y que vimos que realmente iba a ser difícil de controlar el resto de los días de la exposición. A partir de ahí, le avisamos a Salud Pública que a las 9 se cortaba la música y a las 10 había que desalojar el Prado. Y así fue hasta el último día. Pero nos dejó en la picota política por toda la Expo. Sabíamos que era parte de la situación.

-¿Valió la pena?

-No tenga dudas. Todo el trabajo y esfuerzo fue compensado con el resultado.