Comercio

EE.UU. renuncia a imponer aranceles a China y suspende la guerra comercial

China accedió el sábado a aumentar sus importaciones a EE.UU..

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. Foto: archivo El País.

El Economista | Después de dos meses de negociaciones, y de una primera cesión de China hace unas horas, los gobiernos de Washington y Pekín han renunciado a aumentar los aranceles mutuos y poner fin así a la guerra comercial que se avecinaba. “Estamos poniendo en suspenso la guerra comercial”, ha aseverado el secretario del Tesoro de EE.UU.

Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, ha confirmado que su Gobierno ha “suspendido” temporalmente la imposición de aranceles a China mientras se ejecuta el acuerdo marco que ambas potencias anunciaron este sábado para reducir el déficit estadounidense respecto a Pekín. “Hemos acordado poner en suspenso los aranceles mientras ejecutamos el acuerdo marco” comercial, ha asegurado Mnuchin en declaraciones a la cadena de televisión Fox News.

Mnuchin ha concretado que se refería a los aranceles por 150.000 millones de dólares a cientos de productos chinos que el presidente estadounidense, Donald Trump, había amenazado con imponer por temas de propiedad intelectual y para forzar a Pekín a equilibrar la balanza de pagos bilateral.

Por su parte, el viceprimer ministro chino, Liu He, ha declarado este domingo que acabar con las diferencias en materia de políticas comerciales con Estados Unidos “tomará tiempo”, según ha informado la noticia estatal china Xinhua, citando declaraciones hechas durante una rueda de prensa posterior al anuncio de adoptar medidas conjuntas para reducir el déficit comercial estadounidense.

“La solución de los problemas estructurales que existen desde hace años en las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos, requiere tiempo”, ha señalado Liu He. El viceprimer ministro ha estado al frente de la delegación china que ha participado en la segunda de negociaciones celebrada el 17 y 18 de mayo en Washington, tras la convocada en Pekín a principios de mes. El alto funcionario ha subrayado que “el avance sano de las relaciones comerciales se corresponde con el desarrollo histórico y nadie puede oponerse a ello”. “En el futuro pueden surgir nuevas dificultades y divergencias, pero debemos mantener la tranquilidad y sostener diálogo para resolverlas de manera constructiva”, ha añadido.

La cesión china. China había accedido a aumentar “significativamente” sus compras de bienes y servicios de Estados Unidos, en un intento de reducir los riesgos de una guerra comercial, pero evitó comprometerse a una meta concreta de reducción del déficit como buscaban las autoridades estadounidenses.

Estados Unidos y China anunciaron este sábado un acuerdo marco por el que el país asiático accedió a aumentar “significativamente” sus compras de bienes y servicios de Estados Unidos, con el objetivo de reducir el déficit comercial de 375.000 millones de dólares de Washington respecto a Pekín. Sin embargo, después de más de dos días de negociaciones en Washington, el Gobierno de Trump no logró convencer a China de que accediera a reducir ese déficit comercial en 200.000 millones de dólares hasta 2020, como querían los negociadores estadounidenses.

Mnuchin ha minimizado esa derrota, y ha afirmado que se habían acordado “metas específicas” de reducción del déficit según cada industria, pero que no iban a hacerse públicas. Ha asegurado que el secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross, visitará pronto China con una delegación para concretar los detalles del acuerdo por el que Pekín se compromete a aumentar sus compras de productos agrícolas y energéticos estadounidenses.

“Hay compromisos muy fuertes en el tema de agricultura, esperamos ver un gran aumento, unos aumentos de entre el 35 y el 40 % en (las compras de) agricultura solamente este año”, ha defendido Mnuchin. “Y en el área energética, duplicaremos las compras de energía. Creo que podríamos ver 50.000 o 60.000 millones de dólares al año de compras energéticas durante los próximos 3 a 5 años. Estratégicamente, eso es muy importante para nosotros”, ha recalcado.

El titular del Tesoro ha subrayado que el presidente Trump “siempre puede decidir volver a imponer los aranceles” si China no cumple sus compromisos bajo el acuerdo marco. También ha aclarado que Estados Unidos no accedió a “ningún quid pro quo” en lo referente a la empresa china de telecomunicaciones ZTE, tras los intentos de China de que Washington levantara la sanción que le impide hacer negocios bajo jurisdicción estadounidense.

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