Carnes / COMERCIO

Surge opción para colocar cortes enfriados en Israel

Nueva regla permitirá llegar por avión a nichos de elite.

Pablo Antúnez.

Se abren nuevas oportunidades comerciales para la carne vacuna uruguaya en Israel, tradicional comprador de delanteros bovinos. Una nueva regla del gobierno israelí recientemente aprobada, permitirá a los frigoríficos del Mercosur llegar con carne vacuna enfriada y envasada al vacío, con una fecha límite de 85 días. Así lo confirmó a El País el consultor en faenas y alimentos kosher, Felipe Kleiman.

Argentina ya aprovecha esta oportunidad y algunas empresas envían cortes enfriados a una de las mayores cadenas de supermercados de Israel e incluso compiten con la carne local, la importada de Polonia y otros países de la Unión Europea, pese a que son envíos puntuales vía aérea que encarecen el negocio.

“La regla permitirá que los países del Mercosur también lleguen a participar de ese mercado virtuoso que es el mercado de la carne no congelada, donde se pueden exportar cortes de mayor valor. Ahora podrán jugar en primera. Esa carne saldrá más dinero y tendrá más demanda que la carne congelada”, sostuvo Kleiman que participó en Israel de una capacitación del Ministerio de Agricultura en bienestar animal y control de calidad de alimentos, siguiendo el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (Haccp por sus siglas en inglés) que aplica Estados Unidos. Israel tiene un consumo per capita de carne bovina de 19 kilos por año, va en aumento, pero tiene mucho para crecer todavía.

“El Producto Interno Bruto (PIB) está creciendo de sobremanera y eso influye directamente en los hábitos de consumo. Las personas pueden comprar más y productos de mejor calidad, por eso hay espacio incluso hasta para duplicar el consumo de carne bovina”, estimó el consultor.

Consumo.

Esos 19 kilos por habitante al año representan el 24% de las proteínas de origen animal consumidas, el grueso es carne aviar (60%) y el cordero apenas ocupa el 3% según datos de la Embajada Argentina en Israel).

Ese incremento del poder adquisitivo de los israelíes, está generando una gran demanda por carne vacuna y más cara. “La producción local está creciendo, aunque tiene muy poco espacio. Israel importa ganado de la Unión Europea y de Australia, lo confina y luego se faena”, explicó Kleiman.
Según lo que pudo constatar el consultor en Israel, “el consumo de carne natural, fresca y enfriada, está creciendo mucho. También viene aumentando el volumen de carne importado desde Polonia”, agregó el especialista.

Israel importó el año pasado 10.430 toneladas de carne enfriada y 80.536 toneladas de carne congelada. Uruguay representó el 26,22% de ese mercado, seguido de Argentina con 22,5%; Paraguay con 18,3%; Brasil con 16,4% y Polonia con 13%, entre otros proveedores (le siguen Francia con 1,22%; Irlanda: 0,81%; Estados Unidos: 0,45%; España: 0,35%; Holanda: 0,27%; Hungría: 22%; Australia: 0,16% y Chile: 0,02%. Por otro lado, el 60% de la carne se comercializa a través de las redes de supermercados, el 30% en hoteles y restaurantes y apenas 10% a través de carnicerías, según argumentó el consultor.

Curiosamente el 85% de la carne que importan los israelíes proviene de países del Mercosur, donde Argentina cuenta con 17 frigoríficos habilitados y Uruguay con 10 empresas, pero exporta mayor volumen. Uruguay envía 23.000 toneladas al año y Argentina, con más frigoríficos habilitados coloca 20.000 toneladas al año.

Elogios.

Aprovechando la capacitación de Kleiman que fue invitado por el Ministerio de Agricultura de Israel -al igual que otros integrantes del EZER Group- , El País le pidió al consultor que le preguntara al jefe del servicio veterinario de esa secretaría de Estado qué opinión tenía sobre la carne vacuna exportada por Uruguay. En ese encuentro que Sergio Dolev, Veterinario-Jefe del Departamento de Control de Productos de Origen Animal del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural del Estado de Israel mantuvo con Kleiman en la localidad de Beit Dagan, le respondió: “Uruguay es un país muy importante para las importaciones de carne de Israel, tanto por la calidad de producto como por la calidad de los servicios veterinarios, que están entre los mejores a nivel de Sudamérica y del mundo”.

Por eso, Dolev consideró “muy importante seguir con Uruguay”, y dijo que esperaba que se llevara a cabo “todos los requerimientos de Israel a nivel de seguridad alimentaria y bienestar animal para que podamos seguir trabajando con ellos”.

Más allá de los elogios a Uruguay y sus carnes, en el mismo documento en el que el gobierno de Israel emitió la nueva normativa vinculada con el bienestar animal, que comenzará a regir a partir del próximo 1° de junio -en la faena se exigirá un cajón rotatorio de inmovilización y no se permitirá más colgarlo al animal y desangrarlo-, se habla del Programa de Control de Inocuidad Alimentaria, según reconoció el consultor en faenas y alimentos kosher.

“Enseguida Israel comenzará a extremar todo lo vinculado con la calidad”, advirtió el consultor, que recientemente creó EZER Group, un servicio de consultoría integral en soluciones de conformidad Kosher para Israel, que auxilia a los frigoríficos a alcanzar y mantener todos los requisitos para exportar carne vacuna Kosher a Israel. El apoyo va desde la adecuación estructural, operacional, conformidad en seguridad alimentaria, habilitación rabínica, sanitaria y en bienestar animal.

“Israel utiliza y sigue el modelo de Haccp que aplica Estados Unidos, que tiene diferencias en algunos criterios y en algunos índices con el que practica la Unión Europea. Como la UE siempre fue un destino importante para las carnes del Mercosur, las plantas de la región trabajan mucho más orientadas hacia la UE y no tanto hacia Estados Unidos”, explicó Kleiman. El entrevistado consideró que “hay una cierta dificultad de los frigoríficos de estar en el nivel que a Israel le gustaría. Hoy si hicieran todo lo que está reglamentado, seguramente muchas plantas tendría problemas de mantenerse en el listado”, consideró Kleiman.

Cajón rotativo para la faena.

El cajón rotativo que está pidiendo Israel para las faenas de bovinos, tiene un costo que supera los US$ 120.000 y más aún si son comprados a fábricas europeas que son referentes en la materia, según afirmó el consultor en faenas Kosher, Felipe Kleiman a El País. Sin embargo, hay equipos fabricados en Brasil a partir de US$ 125.000 o los US$ 130.000. “La industria brasileña tiene alguna fábrica que es capaz de hacer buenos equipos y la argentina también”, aseguró el consultor. El problema es que, en muchos frigoríficos, la instalación de esta tecnología requiere de espacio y mayores inversiones.

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