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Se exportó más carne ovina y mejoró su precio

 

Según relevamiento del INAC, en los primeros cinco meses del año se embarcaron 10 mil toneladas que generaron US$ 51 millones

La carne ovina es un producto delicado y valorizado en el mundo. En los últimos cinco años, según INAC, la tonelada se comercializó a un promedio de US$ 5.800, cuatro veces más que el valor de la carne aviar y con brecha de 20% a su favor frente a los cortes bovinos

Pablo Antúnez

Existe una demanda sostenida y creciente para la carne ovina uruguaya, producto que se posiciona como un segmento de alto valor dentro del mercado internacional de proteína animal.

La comercialización anual promedio de carne ovina en los últimos cinco años fue de US$ 5,2 mil millones y 870 mil toneladas aproximadamente. Esto es el 6% del valor y 3% del volumen comercializado internacionalmente de carnes y menudencias, según destacó el Instituto Nacional de Carnes (INAC), en el marco del informe “Carne ovina: Oportunidades y desafíos para Uruguay en el mercado internacional”.

El año pasado, Uruguay exportó carne ovina por US$ 76 millones y un volumen de 15 mil toneladas, que representaron el 4% de la exportación total de carnes y subproductos y el 1% de las exportaciones de bienes de nuestro país (según Uruguay XXI). A su vez, en los primeros cinco meses de 2021, las exportaciones de carne ovina alcanzan US$ 51 millones y 10 mil toneladas, representando un crecimiento de 140% en valor y 150% en volumen respecto al mismo período de 2020.

China fue y es el gran mercado que impulsa los precios del ovino y adquirió 63% de las exportaciones uruguayas en valor. Brasil fue el segundo más relevante, con una participación de 24%.

Fuente: INAC

Según destacó INAC en el informe de acceso a mercado de carne ovina, la alta participación de China en la canasta de destinos de exportación de carne ovina uruguaya es un fenómeno relativamente reciente: el gigante asiático desplazó la posición de Brasil como destino dominante en 2019, luego de que este último haya permanecido ocho años como principal mercado de exportación. Esta tendencia se afirma en los primeros cinco meses de 2021. En este período, representó el 85% de las exportaciones de carne ovina uruguaya en valor. Respecto a los productos, se percibe una clara tendencia a la concentración de las exportaciones en carcasas, canales y medias canales en detrimento de cortes definidos. Este patrón está directamente relacionado con el aumento de la participación de China en la canasta de destinos de exportación uruguaya.

 

Acceso. El trabajo técnico de INAC, destacó que Uruguay posee un nivel de acceso “intermedio” a los mercados internacionales de carne ovina: actualmente accede al 43% del comercio mundial. De este valor, 31 puntos porcentuales se explican por el acceso al mercado de carne con hueso a China.

Los que siguen en relevancia son los mercados con hueso de Estados Unidos (para ovinos de compartimento ovino de alta bioseguridad) y el de Emiratos Árabes Unidos. Arabia Saudita, Unión Europea y Reino Unido son países para los que existe habilitación sanitaria pero distintos elementos inhiben que se materialice comercio en volúmenes sustantivos.

Para aumentar este nivel de acceso a los mercados y aprovechar las oportunidades descritas anteriormente, es necesario trabajar en torno a dos conjuntos de obstáculos, según estimó INAC.

Por un lado, está el acceso sanitario. Los mercados internacionales tienden a imponer mayores exigencias sanitarias a la importación de carnes con hueso que a la carne sin hueso. El 77% del comercio de carne ovina es con hueso, lo que implica que superar estas barreras sanitarias es altamente relevante para maximizar el aprovechamiento de este mercado.

Actualmente, Uruguay no cuenta con habilitaciones a mercados con hueso relevantes, como Reino Unido, la Unión Europea y Canadá.

Asimismo, cuenta con acceso para carne ovina con hueso en Estados Unidos bajo condiciones específicas de bioseguridad (compartimento ovino). Esto implica que la mayoría de la carne ovina nacional no sea elegible para este destino, destacó el relevamiento del INAC.

Respecto al acceso arancelario, Uruguay accede a China, su principal mercado, en condiciones de relativa desventaja frente a los principales competidores, Australia y Nueva Zelanda.

En ese sentido, INAC recordó que mientras que la carne ovina uruguaya accede a China con un arancel promedio de 15% – dependiendo del producto, los aranceles tienen un mínimo de 12% y un máximo de 23%- , Australia accede con un arancel de 3% (que será 0% en pocos años) y Nueva Zelanda lo hace con 0%. Existen otros mercados donde Uruguay no cuenta con acuerdos comerciales preferenciales pero donde los aranceles no son una barrera, dado que los aranceles por defecto que se cobran a estos productos son relativamente bajos (Estados Unidos y Canadá).

Fuente: INAC

Mercado Internacional.

El segmento de la carne ovina tiene particularidades interesantes. Según el trabajo técnico de referencia, ha crecido 63% respecto a los valores comercializados en 2010. La mayor parte de este aumento se explica por China, que representa el 65% del incremento total. Estados Unidos y Qatar fueron el segundo y tercer importador con más dinamismo en este período, representando el 15% y 7% del aumento respectivamente, según destacó INAC.

El producto tiene un alto precio por tonelada y esa es una ventaja importante para países como Uruguay, donde encima hay más espacio para crecer en cuanto a valorización, certificando, a futuro, algunos atributos en particular que los consumidores de alto poder adquisitivo están dispuestos a pagar.

El trabajo técnico de INAC, remarcó que en los últimos cinco años, la carne ovina se ha comercializado a un precio promedio de US$ 5.800 por tonelada aproximadamente. En términos reales, esto es cuatro veces superior al de la carne aviar y dos veces superior al de la carne porcina. Para el caso de la carne bovina, la brecha es de 20% a favor del ovino.

Además, la tendencia de largo plazo muestra un marcado encarecimiento relativo de esta proteína respecto al resto de las carnes: desde 1990, la carne ovina se ha encarecido a un ritmo anual promedio de 3% respecto a la carne aviar, porcina y bovina, se destacó desde del INAC.

En cuanto a los actores participantes de este mercado, se observa una alta concentración del lado de la oferta. En 2020, Australia y Nueva Zelanda representaron cerca del 90% del valor comercializado de carne ovina. Uruguay aportó cerca del 1%. Este patrón se ha mantenido estable los últimos diez años.

Por su parte, el lado de la demanda presenta una mayor diversificación: en 2020, China fue el importador más relevante en valor, con 28% del valor total importado. Otros importadores relevantes son Estados Unidos, la Unión Europea y Medio Oriente, según el análisis que divulgó el INAC.

El 77% del comercio de carne ovina es con hueso y para tener mejores mercados dentro de este circuito, muchos imponen exigencias sanitarias extras. La fiebre aftosa aún continúa siendo utilizada por algunos compradores como una barrera no arancelaria y sigue pesando.

Fuente: INAC

Alta faena, leve baja de stock y buena señalada

Respecto al stock ovino uruguayo, desde el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) se proyecta una caída de 2% para el presente ejercicio que cierra a fin de mes, por lo que quedará entre 6.100.000 y 6.200.000 cabezas. Buena parte de ese descenso se debe al incremento de la faena, impulsada por la demanda de carne ovina que llega desde China, tanto para el cordero, como para categorías de carcasas adultas.

“La caída del stock ovino se amortiguará con un buen dato de señalada: estamos proyectando 70% a nivel nacional”, afirmó días atrás a El País Ing. Agr. Romeo Volonté, gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). La institución realiza la proyección en base a un grupo de productores que tienen un seguimiento permanente y brindan información sobre sus decisiones empresariales. “No fue un año de mortandades importantes y al pasar raya, el stock bajará y va a ser el número de la serie histórica más bajo”, afirmó Volonté. El año pasado el stock ovino cerró en 6.337.000, pero 2017/18 había bajado a 6.334.000 cabezas. Se estima que la faena estará cercana a 1.250.000 reses, según la proyección que realiza el SUL.