Carnes

Llegará misión de Japón para habilitar frigoríficos

Revisará tres plantas y ya se acordó el certificado sanitario.

Workers handle beef carcasses at the Ecocarne Meat Plant slaughterhouse in San Fernando, Argentina, June 26, 2017. Picture taken June 26, 2017. REUTERS/Marcos Brindicci ARGENTINA-USA/BEEF

Pablo Antúnez.

Con el certificado sanitario que acompañará los embarques de carne vacuna sin hueso y con maduración ya acordado entre ambos países, la próxima semana llegará una auditoría de Japón para habilitar frigoríficos exportadores.

En principio los técnicos nipones visitarán tres plantas para ver la operativa de faena, revisar documentación e interiorizarse más sobre la producción de la carne vacuna uruguaya una vez que el animal  llega al frigorífico para ser industrializado.

Luego vendrá la fase de evaluación y un informe final de las autoridades sanitarias niponas que enviarán al Ministerio de Ganadería, confirmando cuántos frigoríficos quedarán habilitados para esta nueva etapa.

Japón es el tercer mayor importador mundial de carne bovina y es un mercado de alto valor. Compra unas 700.000 toneladas y se estima que el año próximo  superará las 800.000 toneladas de carne bovina, con Estados Unidos y Australia como principales abastecedores, especialmente en lo que es carne a granos.

Ahora se abre una nueva etapa para Uruguay, que vio suspendido el ingreso en 2000 cuando la epidemia de fiebre aftosa sacudió al departamento de Artigas, dejando atrás el ingreso de carne bovina fresca y algunas menudencias como las lenguas bovinas.

Tras 18 años de negociaciones, Uruguay podrá entrar con carne vacuna sin hueso y con maduración y deberá pagar casi 40% de arancel, en un destino donde Australia y Estados Unidos tienen amplias ventajas comerciales.

La industria frigorífica no pudo conocer a fondo el mercado japonés, pues cuando Uruguay era libre de aftosa sin vacunación le vendió carne entre 1998 y 2000. “Esperamos poder desarrollarlo en profundidad. Japón es un mercado de alto valor, muy serio y formal, donde Uruguay deberá competir fuerte contra Australia y Estados Unidos”, contó a El País Marcelo Secco, director general de Marfrig Uruguay.

Secco que también es médico veterinario, recordó que la reapertura del mercado nipón “es un reconocimiento a toda la cadena cárnica”, donde tanto el sector privado como el público, a través de su trabajo conjunto, posibilitaron volver a generar un status sanitario, “en el sentido de poder acceder  con carne bovina siendo que Uruguay es país libre de aftosa con vacunación”.

Ese paso es el que, adicionalmente, brinda la oportunidad de que Uruguay pueda continuar con una agenda que redunde en una mejora del ingreso de la carne en los mercados que ya tiene operativos: caso de Unión Europea, Estados Unidos o Corea del Sur, entre otros. Mejorar el mix de cortes a partir de esta ventaja sanitaria.

“Uruguay puede demostrar con un análisis con rigor científico que desde el punto de vista técnico su riesgo es inexistente. Japón tiene criterio de riesgo cero y no riesgo mínimo, por eso es importante que reconozca la sanidad de Uruguay”, explicó Secco.

Para el director general de Marfrig Uruguay, la reapertura de este mercado “es el mejor impulso que podemos tener para conformar una agenda activa, entre Cancillería, Instituto Nacional de Carnes y el sector privado y seguir negociando”.

A pasto. Más que pensar en entrar con cortes bovinos de ganado terminado a granos, porque Japón es un destino que demanda carne con alto grado de grasa intramuscular, según la visión de Secco, “el foco debería estar puesto en la carne a pasto y en la explotación de otros atributos que tiene la producción uruguaya”.

En lo que es producción de ganados a grano, el industrial explicó que “se compite fuerte con la industria japonesa  que está instalada en Australia y con el ganado generado en Estados Unidos”.

El director de Marfrig Uruguay consideró que este nuevo destino “es un desafío comercial y productivo muy importante. La carne a granos, a mi entender, no es el principal foco de hoy y ni por lo que vamos a capturar dinero. Antes de ponernos a competir con un mercado forzado —es casi el doble del mercado de la cuota 481/UE—, con carcasas diferentes y tamaños de animales distintos, hay que apostar a atributos como la carne a pasto”. A su vez, consideró que Uruguay deberá ir desarrollando el mercado y consolidándose como una opción creíble y desarrollar las relaciones comerciales con los clientes.

Gran noticia. Para el presidente de la Asociación Uruguaya de Producción de Carne Intensiva Natural (Aupcin), Álvaro Ferrés, reingresar con carne en Japón “es una gran noticia para el país y para los corrales de engorde”.

Según la visión de Ferrés, las oportunidades para la carne bovina uruguaya desosada, madurada y producida a granos, dependerá de los precios, sabiendo que el arancel es alto y “no será tan fácil para Uruguay ingresar con volúmenes importantes”.

Más allá de que en este segmento no resultará fácil competir con Australia y Estados Unidos, Ferrés remarcó que “cualquier mercado es una alternativa más y hay que valorarla”.

Desde el punto de vista de este ejecutivo, la carne uruguaya entrará al mercado más rápidamente con algunos cortes y con otros no tendrá tanta cintura para competir.

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