Carnes

Carne vacuna uruguaya tiene ventajas en Japón 

Trazabilidad bovina y antecedentes podrían acelerar acceso.

Carne vacuna.

Pablo Antúnez

Si las autoridades sanitarias japonesas mantienen el mismo criterio que cuando abrió  el mercado para la carne uruguaya en 1997, una vez abierto el mercado, podría no hacer falta el envío de una misión para habilitar frigoríficos exportadores.

En 1997, cuando quedó operativo y Uruguay era ya país libre de fiebre aftosa sin vacunación, las autoridades sanitarias niponas acordaron manejar el listado de empresas que están habilitadas para exportar a Estados Unidos (alrededor de 24).

Si vuelve a repetirse  esa postura, se ganaría bastante tiempo, pues tras la finalización del análisis de riesgo comienza hoy la publicación de la norma legal, abriéndose un período de 60 días para comentarios públicos. Luego habría que habilitar frigoríficos exportadores y acordar el certificado sanitario.

“Hay que considerar que  Uruguay en 1995, era un país que ya estaba libre de aftosa y que no vacunaba, porque habíamos dejado de vacunar en 1994. Estábamos con gestiones ya iniciadas con Estados Unidos y con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para lograr la categoría de país libre sin vacunación”, recordó a El País el Dr. Dante Geymonat, ex director de los Servicios Ganaderos del MGAP durante ese período.

Apelando a su memoria, Geymonat recordó que la embajadora uruguaya en Japón, en aquel momento —la Dra. Zulma Guelman—,  “logró un documento con las autoridades sanitarias de Japón, que finalmente aprobó  a Uruguay como país libre e inició la parte comercial. En ese momento Japón aprobaba automáticamente todas las plantas frigoríficas que   ya estuvieran aprobadas para exportar carne  bovina —desosada y madurada— a Estados Unidos. Eso ocurrió oportunamente, porque en 1996 Uruguay fue libre de aftosa sin vacuna y los trámites con Japón terminaron a fines de 1997”.

Lo que no se sabe hoy es en qué medida puede influir aquel documento como antecedente para lograr evitar el envío de la misión sanitaria que revise y posteriormente habilite empresas exportadoras. De lo contrario, desde junio próximo, cuando termine el período de comentarios abierto para la norma que establece el ingreso de la carne vacuna uruguaya al mercado japonés, habrá que cumplir con algunos pasos que demandarán algunos meses para que el mercado quede operativo.

DIFERENCIA. Hay otra gran diferencia respecto a 1997 y es que Uruguay hoy es país libre de aftosa con vacunación y eso implica no poder entrar con algunos productos clave, como es el caso de las lenguas bovinas frescas, por las que los importadores nipones pagaban mucho dinero. En ese entonces, la diferencia de precio con otros mercados estaba en US$ 8 por kilo a favor del mercado japonés.

También iban algunos músculos del pecho del vacuno que lograban destacarse en cuanto a valores. Pero es cierto también que Uruguay hoy cuenta con algunas otras ventajas.

La trazabilidad obligatoria de todo el rodeo bovino, el hecho de estar presente en Corea del Sur, México y Estados Unidos siendo país libre de aftosa con vacuna y la cuota cárnica 481, le abren nuevas posibilidades comerciales a la carne bovina uruguaya.

Los consumidores nipones tienen a la carne bovina como un producto de elite y están acostumbrados a un grado de grasa intramuscular —marmolado— muy alto. Por eso, podría convertirse en una nueva oportunidad para los cortes producidos bajo la cuota 481, el cupo cárnico de alta calidad de la Unión Europea, para cortes terminados a granos.

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