Campos / Rurales El Suplemento

Crece interés de argentinos por campos, pero cuesta la concreción

Valor de la tierra, restricción en el acceso a dólares y la pandemia son algunas de las barreras a las inversiones.

 

Foto: Fernando Ponzetto.

Pía Mesa

Las señales de flexibilización que ha dado el gobierno uruguayo en cuanto a incentivar la llegada de extranjeros en el país, el cambio de gobierno en Argentina, el default de la deuda del país vecino junto con sus restricciones cambiarias y cambios impositivos, ha llevado a que los empresarios argentinos miren a Uruguay como un destino interesante para sus inversiones.

La llegada de la pandemia del coronavirus intensificó ese interés dado el buen manejo de la situación sanitaria en Uruguay y por otro lado, el estricto confinamiento en Argentina que con un promedio de 80 muertes diarias y más de 180.000 contagios, se encamina a una contracción económica de entre el 10% y 12% este año, según indican las estimaciones privadas.

En ese contexto, según afirmaron a El País diferentes actores del sector agropecuario e inmobiliario, el interés de argentinos por invertir en tierras uruguayas es creciente, aunque afirmaron también que las concreciones de los negocios no se ha dado en el mismo nivel que las consultas.

El empresario rural, Gerardo Zambrano, consideró que “se han magnificado” las dificultades de Argentina que “si bien son reales” no quiere decir que vaya a haber “una llegada masiva” de inversores a Uruguay.

“El país puede ser atractivo por la seguridad jurídica que ofrece, la estabilidad económica y política pero el motivo clave de que hoy la gente no venga masivamente es porque el negocio le tiene que dar cierta rentabilidad sino no van a invertir. Uruguay sigue siendo un país caro, si no se hace una reforma a nivel de Estado para bajar los costos de producción y dar mayor rentabilidad a las inversiones, vamos a seguir con buenas expectativas pero sin concreciones”, explicó Zambrano.

Por su parte, Leandro Mestre, socio de MFL Abogados, indicó que en las últimas semanas “las consultas de argentinos han ido creciendo”, no obstante dijo que “hay un interés repentino en algunos momentos particulares pero después no se concreta en una materialización de la inversión”.

Para el administrador agropecuario de la empresa Tierras y Campos, Guillermo Binello, un argentino que vive desde hace 15 años en Uruguay, su teléfono “ha estallado” de consultas de inversores en el último tiempo. A su entender, la razón principal del interés de los argentinos responde “más que nada a un refugio de capitales” que a la inversión en sí.

“El que venga a Uruguay pensando que va a tener grandes utilidades está equivocado. Lo que Uruguay brinda son reglas de juego claras, cierta estabilidad pero los márgenes de ganancia son normales, tirando a chicos”, explicó Binello y señaló que “con que se concrete solo el 10% de las consultas ya es una locura”.

En relación a una de las barreras que impiden la concreción de los negocios, el presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), Juan José Madero, dijo a Rurales El País que el impulso de inversores argentinos “afirmó las pretensiones de los propietarios de campos en Uruguay que prevén una oleada” y eso hace “que haya una tendencia a la suba de valores (de las tierras) y eso aleja las posibilidades de negocios”.

A su entender, el inversor se encuentra con que los precios “se están afirmando”, por lo que “el entusiasmo de bajar a tierra los proyectos se esmerila un poco”, señaló Madero.
Sobre este punto, Francisco Pereira, empresario de Negocios Rurales, señaló que hoy el precio promedio de una hectárea de campo en Uruguay ronda los US$ 3.500 pero indicó que los valores han bajado entre un 30% y 40% en los últimos años. “Hoy estamos en los niveles de precios más bajos desde 2008”, comentó.

Según los datos de compraventa de tierras para uso agropecuario que elabora la Oficina de Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, en el año 2019 el valor promedio de una hectárea fue de US$ 3.342, siendo Salto, Colonia y Río Negro los departamentos con los precios promedios por hectárea más altos del país.

No obstante, los campos de Soriano también se han posicionado en precio debido a su potencial productivo. De acuerdo con el empresario de Dolores, Davy Dufour, de la inmobiliaria especializada en agronegocios Dufour Commodities, “en las mejores zonas” de Soriano el valor de la hectárea ronda entre los US$ 6.000 y US$ 7.000.

“Tal vez los precios de la tierra suben pero cuando se empiecen a concretar los negocios. Vemos que se pide entre US$ 8.000 y US$ 10.000 la hectárea pero cuando se venden baja a US$ 6.000 0 US$ 7.000, sino no se venden. La gente puede pedir más porque piensan que van a venir argentinos pero eso no quiere decir que vayan a concretar negocios, al revés”, indicó Dufour.

En la misma línea, Binello dijo que los argentinos piensan que “van a comprar todo por dos pesos y lo que está pasando en realidad es que el mercado se está recalentando sin sentido”. Añadió que en Uruguay se “piensa que va a haber una avalancha y están subiendo los precios. Probablemente lleguen interesados y realicen negocios, pero creo que la avalancha nunca va a llegar, no es fácil”, reflexionó el empresario.

Además del valor de las tierras, otra de las trabas mencionadas por los actores del sector refiere a las restricciones que los argentinos tienen en cuanto al acceso de dólares en el mercado oficial.

Según Binello, “si el argentino tiene la plata en ese país es un problema”. Es que para hacerse de divisas, el argentino tiene dos opciones legales para hacerlo: a través del dólar contado con liquidación, llamado dólar liqui, o con el dólar MEP (mercado electrónico de pagos), conocido como “dólar bolsa”.

La complejidad es que estas cotizaciones son bastante más elevadas que el dólar oficial. Según Madero, el dólar liqui hoy está en unos $ 130 pesos argentinos cuando el dólar oficial está en $ 70. “Vale prácticamente el doble entonces resulta caro” dado que “no hay un acceso al mercado de cambios en las cantidades que uno necesita para invertir en tierra”, explicó el presidente de la CAIR.

“Más allá de los valores de las tierras o de si la rentabilidad es buena o no, los negocios se terminan diluyendo por lo costosa y compleja que es la logística del dinero para los argentinos”, explicó Pereira.

En la misma línea, Dufour indicó que “esa es una barrera” y explicó que si los argentinos no llegan a Uruguay con el dinero “los negocios no se van a concretar”.

Sin embargo, para el presidente de la CAIR “esa restricción es la que menos complica” las operaciones, dado que los argentinos que ya tengan dólares bancarizados pueden “sin problema” transferirlos al exterior.

Perfil y destino productivo.

Al ser consultados respecto de las características de los inversores interesados en tierras uruguayas, los actores del sector manifestaron que en su mayoría son empresarios hombres de entre 45 y 55 años, principalmente vinculados a la producción agrícola y de ganadería extensiva. En algunos casos son de Buenos Aires, aunque señalaron que también hay consultas desde Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba.

En relación al tipo de inversión, Pereira dijo que lo que más solicitan son campos para actividades agrícolas y comentó que si bien les ofrecen tierras ganaderas y forestales “que son los que rentan mejor”, los argentinos “son más de perfil agricultor”.

De acuerdo con el abogado Mestre, el estudio recibe consultas de argentinos con un perfil agrícola ganadero y dijo que suelen ser personas “que ya están en el rubro”. Por lo tanto, lo que buscan es “tener diversificada su actividad” dado que para ellos “Uruguay implica seguridad jurídica, reglas claras por lo que les da confianza instalarse acá con los negocios que ya venían explotando”, explicó.

Los departamentos más demandados por argentinos son los del litoral, debido a la cercanía con el país vecino, por lo que se destacan las consultas principalmente de Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Colonia.

La pandemia y el consiguiente cierre de fronteras entre ambos países, es entendido como otras de las barreras dado que, según los empresarios, los inversores prefieren conocer el campo personalmente. “Sin dudas el cierre de fronteras es un factor que frena cualquier inicio de gestión, hay consultas por campos pero queda todo supeditado a la recorrida que se pueda hacer cuando se libere la circulación porque hasta que no puedan ver el campo no van a seguir avanzando”, explicó Madero.

Lo mismo opinó Dufour quien señaló que “la pandemia paró varios negocios que ya venían encaminados”.

No obstante, Mestre indicó que si bien la situación sanitaria actual puede enlentecer los procesos, “la forma jurídica no debería ser un impedimento” puesto que “se pueden solicitar permisos de residentes extranjeros que necesiten venir por cuestiones de negocios”, explicó.

Por último, Álvaro Ferrés, presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), reflexionó que Uruguay es “hoy el país más atractivo de inversiones en América del Sur” y confía en que los negocios agropecuarios “van a captar inversiones internacionales y regionales”.

 

Frases.

 

Gerardo Zambrano: “Chico con seguridades”.

“Uruguay sigue siendo un país atractivo en inversiones, un país agroexportador, sigue siendo un país donde lamentablemente la ciudad no valora la importancia que tiene el sector para la economía nacional. Por suerte estamos con un gobierno que sí lo ve y que en la medida de las posibilidades, y pandemia mediante, le van a dar las facilidades para que Uruguay se desarrolle en su justa medida porque tiene muchas posibilidades aunque sea un país chico pero con muchas seguridades”.

 

Álvaro Ferrés: “No nos sacan de la siesta”.

“En la crisis anterior, los argentinos nos sacaron de la siesta en cuanto a la producción de tecnología por su manera de trabajar, adaptada a otra velocidad, a otro ritmo y a cambios constantes. Pero creo que esta vez no nos van a a sacar de la siesta en la misma forma en que hicieron antes, aunque sí considero que cuando hay momentos de crisis y cuando hay inyecciones de inversiones, eso implica inyecciones de tecnología y por lo tanto, cambios en la forma de producir para adaptarnos mejor al futuro”.

 

Leandro Mestre: “La estabilidad del país”.

“No estamos competitivos en costos con Argentina pero en lo que sí estamos muy bien posicionados es en cuanto a la estabilidad que da el país y la certeza de venir a invertir acá. Creo que no es un tema concretamente de este gobierno sino de todas las administraciones, de Uruguay como institución jurídica, con su respeto a las reglas de juego. Además, creo que el interés creciente tiene que ver con los anuncios que ha hecho este gobierno al explicar su rumbo y decir hacia dónde va”.

 

“Complica” la forma de pago que ofrecen los argentinos.

Otra barrera en la concreción de inversiones con argentinos es, según el presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales, Juan José Madero, es la forma de pago. Según explicó, “el gran inconveniente” es que los argentinos proponen propiedades en el vecino país como forma de pago de los campos en Uruguay y dijo que “eso complica” dado que los uruguayos “no están interesados” en recibir inmuebles en el país vecino. De acuerdo con Dufour, “solo se van a hacer negocios si los argentinos vienen con el dinero”.