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Coronavirus: así realizan los hisopados a la carne argentina en China

LA NACIÓN (GDA) | Luego de que China notificara al Senasa de una aparente detección de ARN viral de Sars-Cov-2 en la superficie externa de cajas de cartón que contenían carne bovina congelada, un importador de ese destino hizo un video para mostrar la forma en que se toman las muestras sobre los productos que ingresan a ese país provenientes tanto de la Argentina como de otras regiones y que llevaron a la suspensión temporal del frigorífico Gorina, de La Plata.

En el video (disponible en este link) se puede observar a una persona con unos guantes azules y sin equipo de protección acorde a un test -dicen expertos- tomando muestras con un hisopo sobre la caja, el plástico, el envase y la superficie de la carne, previa una apertura del envoltorio. Según un investigador del Conicet, esta metodología “no da garantías de que las muestras sean eficientes”.

La fuente que le facilitó el video señaló que, conforme a la información que recibe constantemente de su importador en ese destino, estos controles rigen para todos los productos que aterrizan en China sin importar la procedencia.

“En el video se ve la madera que forma parte del lugar y las mangas desenvueltas de la persona que hace el test, esto no es garantía de nada. Las muestras deberían tomarse desde el contenedor que lleva estos productos y no desde afuera”, dijo Gerardo Leotta, investigador e integrante de la Red de Seguridad Alimentaria del Conicet.

En tanto, un especialista del Senasa coincidió en que de acuerdo a la forma en que se está haciendo el testeo “hay posibilidad de contagio en el lugar”. Además, agrega que el contenido del hisopado debería ir a un laboratorio y posterior a eso hacerse un PCR. “No muestran la metodología de muestreo ni de los resultados”, aseguró.

Desde el organismo temen que los productos también sean contaminados en el manipuleo al bajarlos de los containers en los que llegan o dentro de la Aduana, aseguran, porque también se cruzan cajas con mercadería de distintos países. “Pedimos reconsideración y nos responden que fueron bondadosos y amenazan con suspender establecimientos con un solo caso detectado”, amplió la misma fuente.

Por otro lado, el investigador del Conicet deslizó que la forma en la que se flamea el hisopo por el aire sin tomar recaudos no es la más acorde y se pierde trazabilidad. “El virus puede venir del aire, lo que se ve es poco feliz. No dan garantías de que las muestras sean eficientes, no se ve que el analista tenga protección y las instalaciones no son pulcras; tampoco se puede ver el CT de corte y no sabemos si lo que están obteniendo es real”, observó.

“Esta enfermedad es respiratoria, se transmite de persona a persona, no se transmite por los alimentos, lo dicen la FAO y OMS. En los puertos de China habían realizado 3 millones de muestras de superficies, de las cuales 22 fueron positivas en alimentos y envases, pero esto es solo la presencia del material genético, que no quiere decir que sea un virus infectivo, necesita la envoltura del virus y la cubierta para generar infección”, agregó Leotta.

“Para que un potencial virus que está sobre una superficie infecte a una persona sería un caso en un billón (1.000.000.000.000) y en el mundo hay 7.800.000.000 personas, el riesgo es insignificante. No hay evidencia científica que demuestre que se infecte alguien de esa forma”, subrayó.

Cabe destacar que los contenedores viajan cerrados a ese país por un lapso de 45 días, aproximadamente. Además, el Senasa elaboró en su momento protocolos sanitarios rigurosos para evitar que los trabajadores presenten contagios dentro de las plantas frigoríficas. Según agregó el especialista del Conicet, esto le da una muestra de seguridad al producto. “Si los empleados no están enfermos, ¿cómo es posible que los alimentos vayan infectados”?, planteó.