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Arroz uruguayo apunta a mercados de elite

Surgen posibles negocios con los países escandinavos y se intentará difundir las fortalezas de la producción.

 

 

 

Pablo Antúnez
El complejo arrocero uruguayo tiene la oportunidad de valorizar más su arroz. Esto se debe a la posibilidad de hacer negocios con Suecia, Noruega y Dinamarca, países donde el consumidor está dispuesto a pagar más por alimentos producidos protegiendo el medio ambiente, de alta calidad y sanos.
Si bien los países escandinavos representan lo que se conoce como “mercados de nicho”, es decir, compran volúmenes pequeños pero pagan la calidad, la desaparición del mercado mundial de otros grandes productores del cereal, como lo son Tailandia y otros países asiáticos, aceleran la posibilidad de negocios. No sería la primera vez que Uruguay vende arroz en países escandinavos, pero esas ventas, siempre fueron esporádicas.

“Los negocios con ese destino no son los mayoritarios hacia la Unión Europea, pero es un mercado muy atractivo, en el entendido que podríamos ampliar la gama de destinos en un segmento que requeriría una mayor especialización”, afirmó a El País el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago.

La gremial ya viene trabajando con la Embajada de Uruguay en Suecia, liderada por el embajador Santiago Wins, para hacerle conocer al consumidor de esas latitudes cómo se produce el arroz uruguayo y cómo se respeta el medio ambiente en el proceso productivo. La calidad ya es reconocida por ese consumidor.

El trabajo mancomunado entre ACA y la Embajada uruguaya en Suecia se centra en el análisis del consumidor escandinavo. “La embajada manifestó mucho interés en trabajar y coordinar acciones. La meta es ver cómo podemos llegarle a este consumidor que tiene muy identificado lo que quiere, que está dispuesto a valorar ese producto diferenciado y puede pagar un sobreprecio”, afirmó Lago.

Los productores tienen la esperanza de que se genere un mercado que pueda aportar dividendos atractivos que en otros destinos donde el arroz uruguayo se exporta en grandes volúmenes no se han logrado, porque al entrar en volúmenes altos se pierde la fortaleza que tiene la producción uruguaya.
Según la visión del presidente de ACA, si bien “el consumidor sueco tiene referencias del arroz uruguayo, no lo tiene tan identificado como el de otros orígenes. El objetivo es hacer difusión y promoción para que el consumidor de esa región pueda identificar el producto del Uruguay”.

Lago contó que en los países escandinavos la costumbre es consumir arroz Basmati, producto muy conocido y ampliamente usado en la cocina de India.
Consideró que “si bien Uruguay no produce específicamente esta variedad, seguramente, con las variedades locales, se podrán avanzar en el mercado escandinavo”.

En los países escandinavos no se produce arroz, se importa y eso daría la oportunidad de arraigarse con su producto por su calidad y por ser producido respetando el medio ambiente.

El presidente de ACA reconoció que Suecia, Noruega y Dinamarca se le presentan a Uruguay como “potenciales clientes por la continuidad de los negocios y por la valoración que puedan tener del arroz uruguayo”.

Ventaja. Por otro lado, los productores uruguayos del cereal están jugados al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, porque posibilitaría diferenciarse de otros cultivadores y capitalizar ese mercado de alto valor.

Las ventas de arroz uruguayo a la Unión Europea no son novedad, es un proveedor habitual y coloca parte de su producción gracias a que no planta arroces transgénicos y su producto utiliza muy pocos insumos, pero a su vez, cuida la diversidad y el medio ambiente. Calidad le sobra al arroz uruguayo y ahora viene el desafío de certificar procesos para darle valor agregado a la producción en nichos de alto valor.
“El arroz uruguayo es un producto al que se le puede generar trazabilidad” y tiene otros atributos que “son muy valorados por los consumidores. Eso aún no lo hemos podido capitalizar de la forma que lo podemos hacer, habida cuenta que hoy el arrocero sigue siendo un mercado que va por la línea del commoditie”, admitió Lago. Aun así hay ejemplos claros de negocios con arroz uruguayo con valorización de producto.

Negocios. Por otra parte, el mercado mundial del arroz sigue dinámico y activo, porque fuertes productores mundiales dejaron de vender para garantizar su seguridad alimentaria ante al avance del COVID-19. El complejo arrocero aprovecha ese dinamismo y busca vender lo más que puede, al tiempo que ya lleva colocado alrededor del 35% del arroz producido en esta zafra.

Si bien la ACA no comercializa arroz, los que venden son los molinos arroceros, Lago dijo que en estos días la industria está recibiendo muchas consultas y “hay cierto interés en poder cerrar negocios en distintos países. Toda esta situación del COVID-19 hizo que el arroz sea muy requerido en el mundo”.
A su vez, el dirigente y productor consideró que “se manifiesta mayor seguridad por el arroz uruguayo al momento de concretar el negocio y estamos a la espera de la apertura de algunas licitaciones en las que se participó”.

En paralelo a la posibilidad de nuevas ventas, se concretan embarques de negocios ya cerrados. Las ventas de arroz uruguayo a la Unión Europea están siendo más intensas que en zafras anteriores y este es un mercado diferencial para Uruguay.

Varios países de Centroamérica están más activos y buscan poder concretar negocios y en África ya se hicieron negocios con Angola.

Por otro lado, tras la recuperación de México, uno de los mercados de mayor potencial para el arroz uruguayo, ya se hicieron ventas.

Este destino había cerrado en septiembre de 2019 cuando se detectó gorgojo Khapra (Trogoderma granarium), una plaga cuarentenaria, debido a contaminación marítima. En ese entonces, el problema afectó a un barco con 29 toneladas que estaba por llegar a puerto azteca. Las autoridades mexicanas cerraron el mercado y se acordó una auditoría sobre toda la cadena arrocera local que se cumplió con éxito, donde se demostró la inexistencia de gorgojo Khapra.

Tras siete meses cerrado, se recuperó México el mes pasado y se vendieron dos buques de 30.000 toneladas cada uno. En uno irá arroz cáscara y en el otro arroz elaborado.

“México está teniendo un impacto importante porque se pudieron generar nuevos negocios”, afirmó Lago.

También se está a la espera del resultado de algunas licitaciones en las que participó Uruguay.

Cosechas. Las cosechas quedaron atrás y en lo productivo fue un año bueno, según argumentan los productores uruguayos, pero también en cuanto al proceso de cosecha en medio de la pandemia del COVID-19. Desde la ACA, si bien se está cuantificando la productividad de la zafra 2019/20, se estima que el promedio país estará en 8.500 kilos por hectárea y una vez más se demostrará que Uruguay es de los países con mayor eficiencia en el mundo en la producción arrocera, con una cadena bien formada y siempre apuesta a crecer y generar valor.

Herramientas. Con un mejor panorama de mercados y con la vocación de seguir produciendo, la ACA envió una carta al presidente de la República, Luis Lacalle Pou, pidiéndole “herramientas o acciones de parte del gobierno, para trabajar en medidas que atiendan la problemática financiera” que vive el sector.

Los arroceros enfrentan un alto endeudamiento y reducciones de área para el cereal en las últimas zafras. “Necesitamos medidas que permitan trabajar sobre el endeudamiento y el nuevo crédito de cultivo, en el entendido de que esto también impacta de forma positiva en la economía del Uruguay”, agregó Lago.

La misiva fue enviada la semana pasada y el sector arrocero está esperando una respuesta del gobierno.

Productores insisten en necesidad de liberar importación de combustibles.

Los productores arroceros no rehusan a la posibilidad de importar combustible y así mejorar la eficiencia productiva del cereal. Es por eso que esperan que en la ley de urgente consideración (LUC) se abra esa posibilidad.

El presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago, una de las gremiales que impulsó la liberación de la importación de combustible, recordó a El País que a nivel del gobierno “hay distintas posiciones en la coalición. Si lo analizamos por partidos políticos, en el Partido Nacional hay mucha más afinidad con esta idea. Hay algunas salvedades dentro del Colorado y dentro de Cabildo Abierto”.

Por eso, los arroceros, en estos días, están tratando de interactuar con los partidos a los que no les convence esta idea.

“Es una postura que la dimos a conocer y la intercambiamos con los partidos políticos durante el proceso electoral. La mayoría entendían que debería ser un camino a transitar en este período de gobierno”, afirmó.

Por eso Lago dijo que le llama mucho la atención “algunas posturas en contra y quisiéramos que la importación de combustible sea tenida en cuenta en la LUC, porque en definitiva nos garantiza y nos otorga herramientas para poder entender o esperar, un proceso de cuantificación del combustible de acuerdo con lo que es la región y la paridad de importación”.

Y fue más a fondo: “se hablaba de que no hay certezas de que si se libera vamos a tener un precio más bajo, pero la verdad que las certezas que hemos tenido hasta ahora y en los últimos años, es que siempre hemos tenido un precio de combustible más caro que la región”.

Agregó que “dentro de la misma estructura, a través del monopolio de Ancap, sabemos que perdemos competitividad en cuanto al precio del combustible, entonces entendemos que se debe liberar la importación”. Aclaró que los productores no buscan “cambiar un monopolio por un oligopolio privado. Hay que tener libertades, para que los productores podamos conseguir combustible más barato”.