Agricultura / arroz

Nicholas Lawlor: “Tenemos ilusión por una muy buena zafra”

Nicholas Lawlor, presidente de la Gremial de Molinos aseguró que “hay oportunidades en el sector y estamos trabajando fuerte para poder aprovecharlas”.

Nicholas Lawlor, presidente de la Gremial de Molinos

-¿Cómo viene observando al sector arrocero de unos años a esta parte?

-Con mucha ilusión y esperanza. Esta zafra será muy buena y eso es una muy buena noticia para un sector que viene de muchos años con el viento en contra. Es bueno para los molinos, productores, tractoristas, aguadores, camioneros, pilotos, vendedores de insumos y también para los almaceneros de lugares remotos como pueden ser Río Branco o Baltasar Brum. La preocupación está porque no podemos olvidarnos de las dificultades del sector de los últimos años. Hoy coyunturalmente los precios altos nos ayudan, pero así como vinieron se pueden ir. El negocio tiene ciclos, y la mayoría de los problemas que hemos venido enfrentando siguen estando ahí, y los tenemos que combatir junto a toda la cadena arrocera y las autoridades. La esperanza está cifrada en que tenemos un producto y un sector único: producimos uno de los mejores arroces del mundo, tenemos un sistema de alta productividad bajo un esquema sustentable desde el punto de vista ambiental y el posicionamiento de nuestro arroz es excelente. Hay mucho para trabajar en costos, mejorando eficiencia y competitividad de toda la cadena. Tenemos muchas cosas por hacer junto a un gobierno que nos apoya y escucha, y eso da esperanza al sector.

-¿Cómo se viene trabajando desde la Gremial de Molinos?

-En los últimos años la caída de área nos obligó a responder a problemas de distinta índole, siempre con la mirada en el largo plazo, pero teniendo que atender urgencias de corto plazo. La receptividad de las actuales autoridades, los mejores precios internacionales y una mejor relación peso dólar nos impulsan a dedicar más energía a factores de largo plazo. Por ello queremos trabajar en dos dimensiones simultáneamente. Por un lado, queremos dar a conocer a los actores relevantes desde una perspectiva económica y social: cuánto se produce, qué valor se genera, el impacto que tiene la producción. Los que estamos en el sector sabemos lo que implica y todo lo que moviliza, pero debemos reforzar siempre este concepto con los tomadores de decisión. La cadena arrocera es la cadena agroindustrial que más valor genera por hectárea, la que genera más exportaciones y más empleo por hectárea.

La otra dimensión de nuestro trabajo es actualizar la cuantificación de las variables que inciden en la competitividad del sector, considerando todos los cambios del entorno que varían permanentemente. Para eso hay que replantearse como producimos, cómo se procesa y cómo se exporta. Las dos dimensiones están estrechamente conectadas. Nuestros molinos y nuestros productores trabajan incansablemente en la eficiencia y la productividad, entonces también precisamos que la infraestructura, los fletes, el gas oil, la energía y la logística de exportación acompañen esta optimización. Aportando datos, información y análisis podemos poner en evidencia estos temas. Queremos que el sector vuelva a crecer y necesitamos convencer a la sociedad uruguaya de que vale la pena apostar al arroz porque genera mucho empleo, descentraliza, moviliza, multiplica y derrama. Desde la gremial estamos embarcados en ese rumbo, con apoyo de la ACA y sus productores y trabajando con los Sindicatos de Trabajadores que comparten nuestros problemas.

-¿Cuáles son las perspectivas del cultivo hacia los próximos años?

-Sin lugar a dudas el arroz uruguayo ha sido beneficiado por esta pandemia. Muchos países competidores no pudieron cumplir con sus compromisos o prefirieron quedarse con stocks por seguridad alimentaria, y la pandemia aumentó la demanda mundial por un alimento sano, nutritivo y de fácil cocción. Creo que tenemos años buenos por delante. Estamos convencidos que de los problemas de los últimos años salimos con más arroz y con más valor agregado, y para ello debemos generar las condiciones de infraestructura, de costos y macroeconómicas pertinentes. Si el negocio arrocero es más rentable vamos a tener más producción: tenemos productores con ganas de crecer en área, hay tierras y disponibilidad en sistemas de riego, hay mano de obra especializada en el trabajo de campo y de industria y la propia industria tiene capacidad instalada ociosa a la espera de más arroz. Hay oportunidades y estamos trabajando fuertemente para aprovecharlas.