Agricultura / arroz

Karol Pinczak: “Combustible y energía eléctrica deberían bajar para ser competitivos”

El productor arrocero de Bella Unión, Artigas, se refirió a la situación actual del sector en nuestro país y en Paraguay, e hizo comentarios acerca de la producción de caña de azúcar. Respecto de la siembra de arroz, Pinczak dijo que “el clima fue demasiado favorable, si bien ahora están faltando lluvias”. En cuanto a costos, el productor dijo que “han bajado algo, pero sobre todo de la mano del dólar”. Consultado acerca de la situación productiva de los cultivos de arroz en Paraguay, aseguró que “el gran problema hoy es la falta de agua”, ya que “Paraguay está pasando por una sequía histórica”. Finalmente, Pinczak dijo que “esta última zafra fue buena en temas productivos, y el arrocero está con más optimismo”

Karol Pinczak.

Hernán T. Zorrilla, encargado del área Agrícola y Forestal del Portal Rurales El País

-¿Cómo está la situación del negocio arrocero en nuestro país?

-Venimos de instancias muy complejas, pero este año hubo un pequeño repunte. No se llegó al precio provisorio que esperábamos, pero hubo una mejora en comparación con el año pasado. Se generó un notorio aumento en los precios, principalmente en la demanda de Brasil. En esa instancia no se pudo colocar mucho arroz porque no teníamos mucho para vender en ese momento. Había alrededor de un 35% de arroz disponible para vender. Hoy prácticamente no queda nada. La expectativa es que ese 35% que se pudo vender a mejor precio se refleje en febrero en algún aumento más. Sabemos también que la cantidad de arroz que se colocó no era suficiente como para mover demasiado la aguja.

-Con la siembra prácticamente cerrada, ¿qué conclusiones se pueden sacar del desarrollo de la misma?

-Se desarrolló muy tranquilamente. El clima fue demasiado favorable para la siembra, si bien ahora están faltando lluvias. Hubo un período donde la ausencia de lluvias era casi desesperante, y por suerte vino algo. Ahora nuevamente estamos precisando agua urgente. Los que riegan por represa no tienen toda el agua disponible, y al sembrar y tener que dar un baño para que nazca el arroz se está complicando. Esa es agua que normalmente uno no la cuenta, es extra. Se sembró menos de lo previsto precisamente por la ausencia de agua. En nuestro caso sembramos 200 hectáreas menos de lo que teníamos preparado y previsto para esta zafra. En cuanto a tiempos de siembra venimos muy bien, estamos en fechas más que óptimas, sobre todo comparando con el año pasado.

-Se puede decir que se arrancó bien y se augura un buen potencial…

-Los nacimientos no fueron tan buenos pero las chacras se van armando. Ha sido un poco desparejo según la zona, pero las chacras van tomando forma y las perspectivas de un año Niña auguran mucha luminosidad y calor. Para los productores que están asegurados en el tema agua la expectativa es de buenos rendimientos. Si el clima viene parecido al año pasado podemos tener buen potencial.

-¿Cómo está el tema costos?

-Los costos han bajado algo, pero sobre todo de la mano del dólar, que ha aumentado un poco este último año y nos ha favorecido. Por otro medio no hubo ningún descuento ni baja de tarifas. Es cierto que el dólar ha subido y el gas oil no. En la energía eléctrica tenemos la carga fija que tenemos que pagar en los 5 meses de riego. Esto te aumenta demasiado los costos, porque lo pagamos además del propio consumo. Deberíamos eliminar esta medida para competir de igual manera con nuestros vecinos. El horario punta, que va desde las 18h a las 22h, cuesta 4 veces el valor normal de la tarifa del día, y se viene luchando desde la Asociación de Cultivadores de Arroz para que en fines de semana y feriados, que las industrias usan menos energía, el valor de esa franja horaria sea el mismo que en el resto del día.

-¿Es necesaria una baja en el valor del combustible?

-Por supuesto. Está en “la tapa del libro”. En combustible tenemos que estar como mínimo a la par de nuestros vecinos. El costo energético también debe equilibrarse, estamos por encima de los países que compiten con nosotros. El combustible y la energía eléctrica deberían tener un ajuste a la baja para ser competitivos.

-Ustedes también se desempeñan en el cultivo de arroz en Paraguay, ¿cómo está la situación en dicho país?

-Paraguay de mediados de año hacia adelante empezó a agarrar los precios que otorgaba Brasil, ya que tiene gran parte de su producción comprometida con dicho destino. Todo el arroz disponible se volcaba al mercado brasilero y con valores muy buenos. Esto animó un poco al sector, con productores paraguayos que venían golpeados por los bajos precios de la zafra pasada. El gran problema hoy es la falta de agua. Paraguay está pasando por una sequía histórica. En nuestro caso, vamos a sembrar una tercera parte de lo previsto, exclusivamente por déficit hídrico. Los ríos se han secado, no se han llenado los reservorios y las lluvias que han venido no han sido suficientes. En algunas zonas hay restricciones de bombeo y está complicada la situación.

-En costos y competitividad, ¿cómo está Paraguay?

-Está mejor. Se ubica unos US$ 400 o 500 por debajo del costo de Uruguay por hectárea. A los precios que se está vendiendo hoy, es un negocio bastante bueno.

-¿Cómo está la situación de los cultivos de caña de azúcar en el norte?

-Acá se arrancó con mucha fuerza en el año 2005 o 2006. Había expectativa de llegar a las 10.000 hectáreas, pero nunca se logró. El negocio para el productor que hace las cosas bien, produce, tiene sistemas de riego propio y campo propio es bueno. Los precios que pagan por el kilo de azúcar son interesantes y deja una rentabilidad buena. El tema es que en la cadena hay de todo. Hay esperanza de que se mantenga una buena situación productiva. El gobierno ha dado buenas señales en cuanto a la producción acá en la zona de Bella Unión.

-¿Cómo está la situación del déficit hídrico en esa zona del norte?

-Es bastante grande. El río Uruguay está muy bajo. Hay productores que ya están teniendo problemas con los sistemas de riego. No hay muchos pronósticos de lluvia para adelante y viene complicado. Estamos arrancando el riego y ya estamos con problemas que tenemos en pleno verano. No recuerdo haber arrancado una situación con niveles tan bajos de agua, y el efecto Niña ya instalado.

“El arrocero está con más optimismo tras zafra buena”

-En esta situación del sector arrocero con mejores expectativas, ¿cómo queda parado de aquí hacia adelante?

-Esta última zafra fue buena en temas productivos, y el arrocero está con más optimismo. Se ve que los productores se están moviendo, los metalúrgicos están trabajando, y toda la cadena se dinamiza. Hace 3 o 4 años no queríamos invertir en nada, y hoy nos estamos animando un poco más. La expectativa de una mejora de precios para febrero ayuda a los productores a animarse. Este año la idea era sembrar un área mayor y no se pudo por problemas hídricos. Esperamos volver a tener una buena producción y plasmarla en buenos precios que nos permitan posicionarnos mejor.

-¿Cómo está viendo la colocación de arroz uruguayo en los distintos mercados en el marco de la pandemia?

-La pandemia movió los mercados. Los países empezaron a acumular arroz, sobre todo en los primeros meses, donde había mucha incertidumbre. Por este motivo, al llegar el 30 de junio se había vendido gran parte de la zafra, que no es normal. Los valores fueron mejorando a partir de marzo o abril, y fueron aumentando de a poco, sobre todo cuando Brasil movió la aguja de los precios. La expectativa es que esta situación se mantenga 1 o 2 años más. Hay que ver lo que será la próxima zafra, y el tema del agua se transforma en un factor relevante. La pandemia hizo que los países se aseguraran de arroz y por eso aumentaron las ventas. No sé que pasará más adelante cuando se normalice la situación mundial.