Agricultura

Falta de agua hace caer más el área destinada al arroz

Productores ven difícil llegar a las 135.000 hectáreas.

Foto AFP.

Pablo Antúnez

La intención de siembra de arroz se achica cada vez más, en la medida que el agua almacenada en las represas va disminuyendo y el régimen de lluvias no cambia.

“Si todo sigue igual es difícil, incluso, confirmar las 135.000 hectáreas que se habían plantado el año pasado”, estimó a El País el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago.

En principio los productores pensaban plantar 150.000 hectáreas en la zafra 2020/21, pero siempre el área se calcula en base a la disponibilidad de agua para regar.

El sector necesita lluvias superiores a los 100 milímetros mensuales para poder llegar a las 135.000 hectáreas que conformaron la superficie del cereal en la zafra anterior. Ya terminado julio se veían bajos niveles de captación de agua en las represas, pero siempre se mantuvo la esperanza de que lloviera por encima del promedio mensual para revertir la situación.

“El objetivo hoy podría ser mantener el área, pero resulta preocupante, porque estamos a más 40 días de período de captación de agua y no hay registros alentadores de lluvias de volumen”, explicó Lago.

La Asociación Cultivadores de Arroz impulsó una encuesta entre sus asociados buscando tener datos más firmes sobre el área que se destinará al cereal en la próxima campaña.

“Se recibieron más de 200 respuestas, que representan más de la mitad de los productores, pero todavía no se procesaron los datos completamente”, explicó Lago. “Todos estamos pensando hacer menor área por la falta de agua”, agregó el titular de ACA.

Más allá de la falta de agua, el sector viene bastante golpeado en la económico, con un importante endeudamiento y ese es otro elemento que puede afectar la expansión del cultivo.

En la zafra pasada, más allá de la baja del área frente a otros años, la productividad fue muy buena y Uruguay logró contar con una buena producción del cereal, en base a variedades desarrolladas en base al esfuerzo mancomunado de una investigación de punta y de los productores del sector. Precisamente son éstos los que marcan el camino.