Agricultura / arroz

Darío Tarán: “Acuerdo no fue bueno para todos”

El Director de Marimar SA dijo que “en el acuerdo participan ACA, Ducsa y los estacioneros, pero la negociación se dio sólo con dos y eso termina lastimando a las estaciones…”.

Darío Tarán, director de Marimar.

-¿Cómo evalúa las negociaciones con los productores para obtener una rebaja en el precio del gas oil?

-La negociación de los productores arroceros para obtener una rebaja en el precio del gas oil fue muy buena para algunos. Estamos dentro del sector y sabemos de la realidad del mismo. En el acuerdo firmado recientemente participan tres actores: ACA, Ducsa y la red de estaciones de servicio de Ancap. La negociación se dio solamente con dos, y eso termina lastimando al estacionero que es quien se hace cargo de dicha rebaja. Esto representa dos tercios de la bonificación, por lo que pega muy fuerte en los dividendos del negocio. De la forma en la que se firmó este acuerdo, no están las garantías necesarias a los efectos de limitarlo a los litros que consume propiamente el cultivo de arroz. Marimar SA es un grupo que está presente en toda la zona arrocera, ubicándonos en la zona este, noreste y norte del país, trabajando con todos los productores y molinos allí presentes. Para abastecer a nuestros productores arroceros disponemos de 19 unidades, las cuales permiten retirar de las plantas de combustible o llegamos a más de 150 puntos de entrega a nivel nacional. Todas las unidades cumplen con la normativa vigente y nuestros choferes cumplen con todas las exigencias, estando preparados para el manejo de mercancías peligrosas y con todas las capacitaciones como lo exige la distribuidora y las normas de seguridad vial. Nuestra carta de presentación es la confianza que los productores depositan en nosotros, ya que tenemos un protocolo estricto para la entrega del combustible. Deseamos que el sector salga fortalecido en estas negociaciones y que beneficie a los pequeños y grandes productores. Con este acuerdo vigente con la red de estaciones de ANCAP no se está contemplando a todos por igual. Desde nuestro lugar y como desde hace 20 años, buscaremos apoyar a todos los productores arroceros y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para generar un beneficio mutuo y así contribuir a la economía del país.

-¿Qué opinión tiene acerca de la libre importación de combustible?

-La libertad para importar combustibles implica que las empresas privadas podrán ingresar en una actividad que hasta el momento es exclusiva de Ancap. La iniciativa está planteada como una medida para bajar las tarifas de los combustibles, pero en los países en los que se ha aplicado no ha surtido tal efecto, no pudiendo llegar siempre a los consumidores finales. Se puede lograr un precio de paridad de importación bajando costos internos y subvenciones, pero está claro que esas subvenciones tienen un trasfondo social que no es sencillo de abordar. De hecho, Ancap ha perdido el monopolio en los puertos que dependen de la Administración Nacional de Puertos para suministrar el combustible a barcos, y este sería un nicho de negocio que le puede interesar a algún estacionero. El sistema de distribución de combustibles en Uruguay funciona bien: hay combustible todos los días del año y en todos los puntos del país, a diferencia de lo que ocurre en otros países. De acuerdo con el precio de paridad de importación que publicó Ursea, a fines de 2020, los precios vigentes para nafta y gas oil están por encima de esas referencias. Entiendo que deberían analizarse todos los aspectos que componen el precio, tales como impuestos y porcentajes de subsidios. Mover algo implica impacto fiscal y/o social. El precio máximo de venta al público incorpora un margen de la cadena de valor: si este es excesivo se pasan rentas de un sector a otro de la sociedad, pero si está por debajo se pone en riesgo el abastecimiento del combustible. Es un tema complejo y es una realidad que históricamente hemos tenido los precios más altos de la región.