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Daniel Miranda: “No es buena cosa limitar los mercados por la alimentación del ganado”

El Presidente de la Mesa Nacional del Feedlot dijo que el negocio está “amenazado” por la reducción de la Cuota 481, pero se deben buscar oportunidades, “abriendo el espectro lo más posible”, que se avizoran en la modificación del protocolo Hilton y el existente con China; después “trabajar internamente para solucionar los problemas que surjan y nadie sea afectado”. Además, adelantó que hay una propuesta para promocionar, por intermedio del INAC, la carne de animales provenientes de corrales de engorde.

 

Martín Olaverry

-Estuvieron reunidos con el Ministro de Ganadería (MGAP) y plantearon revisar el protocolo sanitario con China para bajar la exigencia de un mínimo de 90 días de estadía del animal en el predio previo a faena, ¿por qué consideran que es importante ese cambio?
-Los productores de corrales nos estamos viendo amenazados con la reducción en el volumen de carne que se puede exportar dentro de la Cuota 481, y los 90 días mínimos de estadía en el campo previo a faena nos afecta para implementar otros negocios de corto plazo. Pero no solo afecta a los confinamientos, también a la producción en general, porque, por ejemplo, también hay oportunidades para una terminación de animales en verdeos.

-Si se logra flexibilizar el protocolo, ¿entienden que en China podrían existir oportunidades para la carne terminada a corral con un tiempo inferior a 90 días?
-Sí, con 60 o 70 días de confinamiento, la carne tiene la calidad necesaria y puede ser vendida en los mercados que están demandando este producto. Australia vende carne de corral con esa cantidad de días, hay que encontrar el mercado pero entiendo que existe y hay oportunidades.

-También han planteado la posibilidad que el protocolo de la Cuota Hilton pueda cambiar su denominación de “animales alimentados exclusivamente a pasto a preferentemente a pasto”, ¿por qué sería positivo para el negocio?
-Es un tema que venimos planteando hace algunos años, directamente para los corrales de engorde abre la puerta a un mercado más, y también para todo el sistema productivo. No creo que hoy en día sea bueno limitar los mercados por la alimentación de los animales, hacia afuera hay que abrir la cancha y tener el mayor espectro, después internamente habrá que trabajar como corresponde para que nadie sea afectado.

-Un argumento de los productores es que la participación de animales de confinamiento en la Cuota Hilton afectaría la demanda de ganado de pasto y podría afectar los precios, ¿qué análisis hace?
-Es un argumento que hemos escuchado y conversado. Para eso, en su momento, hablamos con el Instituto Nacional de Carnes (INAC), que presentó un informe donde muestra que cuanto más negocios de cuota hacen los frigoríficos, compran animales de un mayor número de Dicose. Eso sucede en la Cuota 481, y entendemos que eso se traslada al resto del mercado en el caso que se abra la Hilton. Repito: una cosa es la posibilidad de tener todo abierto, después se debe trabajar internamente para solucionar los problemas que surjan.

-Ahora estamos arrancado la venta de faena de ganados para la Cuota 481, ¿cómo observa el negocio?
-La Cuota 481 previo al Covid-19 permitía fijar un precio de antemano, pero tuvo cambios y en los últimos trimestres cada frigorífico fijó de forma diferente su precio: algunos con precios de antemano, otros con referencias semanales más un porcentaje y otros más algún centavo. Se fueron dando así los negocios, pero de a poco vamos a volver a la normalidad de fijar precios de antemano; siempre y cuando Europa siga tendiendo a la normalidad. El encierro da hora llegaría a Europa el 1 de enero, bien o mal es la ventana más floja porque recién pasan las fiestas y es invierno. Sin embargo, hacia adelante tenemos perspectivas de volver a la normalidad de fijación de precios.

-¿Hoy el confinamiento permite trabajar con animales fuera de cuota o para que el número cierre se debe operar exclusivamente para el contingente?
-Nichos hay y se deben encontrar las oportunidades. Pero no es algo que uno pueda decir que el precio de hoy sirva para encerrar y sea un negocio tentador para esperar 100 días para que haya un margen. Hoy día, el que compró ganado hace 90 días atrás ganó con la suba de precio, fue una oportunidad. Hacia adelante no está bien engranado el mercado para decir que el negocio es rotundamente positivo. Sino que de a poco se va armando.

-La faena de vacunos es menor al año pasado y se proyecta cerrar el año con 1,8 millones de cabezas, ¿cuánto ganado estiman que se va a encerrar en 2020?
-Lo que sabemos es que en el primer semestre del año la faena de animales de corral representó el 14% del total, que responde a un menor procesamiento en general. Entendemos que seguirá ese mismo número, un total de 250 mil cabezas faenadas en 2020. Es una cifra muy similar al año pasado, pero el porcentaje crece por esa disminución que se está dando.

-¿Cómo se ve el negocio de la vaquillona para los corrales?
-Hay dos tipos de mercados, uno es la Cuota 481 que acepta la vaquillona y en los últimos años se ha ido trabajando junto con los recriadores en el aprendizaje de cómo debíamos hacer el proceso para que el animal alcance un peso de faena necesario, similar al novillo, para lograr los cortes. Y el otro es el abasto, que es interesante cuando los precios sirven porque está demandado.

“El confinamiento hace bien a todo el sistema productivo”.

-Con respecto al negocio a futuro, ¿perciben que hay un escenario positivo para los corrales de engorde?
-Sí, por supuesto. El confinamiento, además de ser un negocio particular que se aceleró gracias a la Cuota 481, es una herramienta que hace bien a todo el sistema productivo. Acelera los procesos y ofrece un dinamismo que antes no existía. Años atrás, pensar que podíamos tener un precio futuro de la carne era muy difícil y se fue logrando con la Cuota 481 en toda la cadena: tanto en el frigorífico hacia el engordador, el engordador hacia el recriador y así hacia abajo. Todo este aprendizaje nos fortalece. En el exterior los clientes han visto que aprendimos la tecnología y que se logró un producto de uniforme y de calidad que no solo va a entrar en la Cuota 481, sino a diferentes mercados.

-¿Para adelante qué objetivos están marcados?
-Poder avanzar en los temas que hemos conversando con el Ministro de Ganadería y también en algo que se nos propuso que es trabajar con el Instituto Nacional de Carnes en el marketing de los productos de los animales encerrados a corral, para empezar a mostrar al mundo que Uruguay también hace otra carne que no solo es a pasto y no va en sentido opuesto de lo que es Uruguay Natural que es la marca que tenemos hecha con mucho esfuerzo. Al mismo tiempo, se deben empezar a mejorar las operaciones de los corrales y afinar aspectos con el nuevo Ministerio de Medio Ambiente, que se han suspendido por el Covid-19.