Abigeato

Abigeato: la Federación Rural pide una investigación exigente

Asesora sostiene que “a veces el mensaje que se da es de cierta liviandad”.

Pablo Antúnez

El abigeato sigue golpeando fuerte. La Asesora y representante de la Federación Rural en la Comisión Honoraria de Seguridad Rural, la abogada Fernanda Maldonado, dijo a El País que las denuncias están marcando que “hay un crecimiento de este delito”, ya sea en ovinos como en vacunos. “En los últimos meses el abigeato se recrudeció”, afirmó.

Maldonado que también es asesora del Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino (Penro) explicó que “han sido tantos los casos de abigeato en los últimos meses” que obligan a focalizarse más en “asesorar a los productores en los procesos, detectar cuáles son las demoras que hay en la formalización de los casos y cuáles son las penas”, en caso de que se atrape a los culpables.

Las penas que resuelve la justicia a veces no conforman a los productores que sufrieron el robo y faena de sus animales. Incluso Grandes Campeones de la Expo Prado y otras muestras fueron carneados o terminaron rellenando chorizos que se colocan a bajo precio en los cinturones de las ciudades. “A los productores les preocupa un poco cuál es el mensaje que se está dando con las penas que se implementan, que no se discute que son dentro del marco de la Ley, pero muchas veces el mensaje que se da es de cierta liviandad”, explicó. Ese mensaje que los productores consideran tiene cierta liviandad, los desanima y en muchos casos ni siquiera presentan denuncia.

La asesora insistió en que se “debe hacer la denuncia en todos los casos”, porque además, eso permite “tener un pantallazo mucho más real de lo que está pasando”, porque la Comisión Nacional Honoraria de Seguridad Rural se maneja habitualmente con las estadísticas del Ministerio del Interior.

Hubo avances importantes. Para colaborar con los jueces y fiscales, la Comisión Nacional Honoraria de Seguridad Rural, con la financiación del Penro, creó un manual que recopila normas. De ese modo fiscales y jueces tienen un acceso rápido a las normas a la hora de investigar los delitos. A su vez, se hizo un taller para fiscales donde se trabajó en legislación.
“Preocupa mucho el aumento del abigeato, principalmente en el sector ovino, porque junto con el ataque de perros -con y sin dueño- son dos de las limitantes que están impidiendo crecer al sector ovino”, reconoció Maldonado.

Desánimo. Los productores aseguran que la mayor cantidad de casos de abigeato se deben a la falta de mayor presencia policial en el medio rural y al cierre de destacamentos y comisarías que adoptó el Ministerio del Interior, argumentando que tenían pocos policías. Por eso reclaman mayor presencia de la fuerza pública. Incluso esta semana, el Movimiento Un Solo Uruguay pidió mayor presencia de la Policía en el campo para disuadir a los delincuentes. También es cierto que en algunas zonas donde hay presencia policial siguen carneando animales.

Maldonado sostiene que la falta de mayor presencia policial, la ausencia de controles en todo el país, tanto a nivel de bocas de expendio de carne como en las rutas, son elementos que favorecen el desarrollo del abigeato. Pero según su visión, “también pesa la investigación”.
En ese sentido, la asesora de la Federación Rural y representante de la gremial en la Comisión Honoraria de Seguridad Rural explicó que “hay productores que denuncian siete u ocho casos de abigeato en sus predios en pocos meses y no se ve ningún resultado en las investigaciones, ni siquiera se tienen eventuales sospechosos. Eso da cierta sensación de impunidad y es la causa por la que los productores atribuyen un aumento del abigeato”.

Exigente. Insistió en que se precisa “una investigación exigente”. La abogada contó que en algunos casos de robo y carneada “no se sacan las muestras de los animales muertos que permitan cotejar con los análisis de ADN. Eso nos preocupa mucho, porque si se sale a fiscalizar carnicerías y almacenes, sin esa muestra, no se puede comparar y analizar nada. Por eso digo que estamos recibiendo ciertas señales que preocupan”.

A su vez, hace falta sensibilizar a la población de los riesgos para la salud que tiene comprar esa carne ilegal, muchas veces a bajos precios. “El que compra esa carne no sabe en qué condiciones está. Muchas veces hemos tenido casos de faena de animales muertos, le sacan las partes cuando el animal termina de morir o está moribundo”, contó. “No se respetan las normas sanitarias ni de bienestar animal. Consumir carne ilegal representa un enorme riesgo para la salud pública”, remarcó.

El productor también debe hacer recuentos frecuentes de las haciendas en sus establecimientos para poder denunciar los faltantes de semovientes, debe respetar los registros, las señales y la marca individual, que es la prueba la propiedad del ganado. “En eso también exigimos controles del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, porque permiten prevenir el abigeato”, afirmó Maldonado, que también es productora rural.

Culpas. Hay 25.000 denuncias de robo de vacunos por año y gran parte de esas denuncias terminan confirmándose como casos de abigeato. Las culpas van y vienen. Esta semana, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech volvió a defender la trazabilidad y dijo que se trabajó mucho en torno al delito de abigeato y se llegaron a cambiar penas trabajando sobre el Código Rural, pero admitió que “lamentablemente el problema continúa”.
El jerarca de gobierno dijo que fue a hablar más de una vez con los intendentes. Dijo estar convencido que el problema está focalizado en gente “que no está robando y carneando para comer”, sino que “atrás hay un negocio. Sucede que la bromatología y el control de la venta de la carne es de las Intendencias”.

Agregó que el Instituto Nacional de Carnes (INAC) tiene “el registro sólo de Montevideo y no de los otros 18 departamentos. En el interior se ven cantidad de lugares que no están habilitados y que venden milanesas, chorizos y hamburguesas. Si hay un negocio atrás de esto, es muy difícil combatir el abigeato. Hemos propuesto al congreso, tenemos normativa, trabajamos con INAC, pero resolverlo no es sencillo”. Benech dijo que “sin duda es un problema de control de las Intendencias”.

Los jefes comunales no se quedaron atrás. Marne Osorio, intendente de Rivera y presidente del Congreso de Intendentes dijo a El País que “no es de justicia” responsabilizar a las Intendencias del Abigeato” y pidió que “más que señalar culpables”, hay que generar acciones “integradas entre todos los organismos que, de alguna manera u otra, tienen competencia. Es mejor eso que andar tirándonos el sayo para un lado y para otro”. Para él, quien debe conducir esas acciones “es el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, en respuesta a un flagelo que está en todo el territorio nacional. Esa es nuestra visión”.

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