Zafra de toros

Veterinarios estiman que van a faltar toros en muchas zonas

Consideran que será un año que requerirá mucho manejo.

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Torada. Hay muchos más productores preocupados por revisar. Foto: Pablo D. Mestre.

Pablo Antúnez.
Recuperar ese 10,3% anual que se pierde entre el tacto de la vaca preñada y el ternero destetado le significaría a Uruguay contar con 300.000 terneros más en cada zafra y representaría unos US$ 800 millones anuales.
Esa debe ser la meta de la ganadería uruguaya, en años como el actual donde los terneros valen y gran parte de ese partido se juega no sólo en darle de comer mejor a las vacas para que mantengan un celo regular, sino en revisar los toros previo al servicio para asegurar las preñeces.
Tras un entore complicado como el pasado, donde el XIV Taller de Evaluación de Diagnóstico de Preñeces Vacunas, organizado por INIA Treinta y Tres, mostró un promedio de gestación a nivel nacional de 70,6%, cuando el año pasado se había llegado al 73,9%, los veterinarios aseguran que hay mucho más productores preocupados en revisar los toros para asegurarse los terneros.
Hay muchas vacas solteras, lo que puede causar que falten toros en algunas zonas, pero también es cierto que los servicios se alargaron en la temporada pasada y los productores dejaron los toros más tiempo del habitual. A la vez, también hay muchos vientres que no llegarán en tiempo y forma al servicio porque parirán tarde (diciembre o enero) y no tendrán tiempo de recuperar su estado corporal y volver a preñarse.

FALTANTE. Con una primavera que no termina de instalarse, en algunas zonas del país los toros no han terminado de acomodarse, pero llegarán bien al servicio.
“Hay necesidad de toros”, afirmó a El País el doctor Gabriel García Pintos, uno de los veterinarios que asesora cabañas y además es productor. “Se ve muchos toros sentidos, flacos y débiles, por eso será una buena zafra”, afirmó.
Según su visión, será un año que precisará “aplicar mucho manejo sobre los rodeos para volver a preñar las vacas” y para lograr esa meta, también hace falta buenos toros.
Por otro lado, el Dr. Rafael Díaz, director de Procreos SRL y asesor privado, sostiene que “con la zafra de remates el productor empieza a consultar cuántos toros precisa y a ver si los toros que tiene están en condiciones”, explicó Díaz.

VENTAJAS. Díaz recordó que dentro de una población de toros hay buenos, regulares y malos, por lo que aseguró que “es necesario clasificar los toros por capacidad de monta y vigor para que hagan mejor su trabajo”. La primer ventaja de revisar los toros es “descartar antes de meterlos en el rodeo los toros que por diferentes circunstancias fisiológicas no van a preñar”. Pero en el caso de clasificar los grupos de toros por capacidad de monta, le permite al productor saber mejor qué porcentaje de toros precisa.
Díaz, basándose en su experiencia y en la metodología de trabajo que aplica en varios predios, donde ha logrado mejorar mucho los índices de preñez, dice que divide los toros en tres grupos. “En el primer grupo están aquellos que pueden hacer muchas montas en minutos, lo que los hace aptos para usar en rodeos activos, como ser vaquillonas y vacas solteras; en esos rodeos el porcentaje de celo diario es muy alto”, dijo.
En el segundo grupo están “los toros buenos pero que no tienen tanta habilidad de monta como los del primer grupo. Esos toros se usan en rodeos de vacas con cría al pie, donde el porcentaje de celo es menor”. Y en un tercer grupo están los reproductores que “tienen alguna alteración fisiológica o una cierta lentitud al montar. En este caso, se aumenta el porcentaje de toros en el rodeo, para asegurar las preñeces”, remarcó Díaz.

TURISTAS. A su vez, el Dr. Pablo Marinho estimó que “se van a precisar muchos toros” y sostuvo que “las toradas están en muy buen estado -al menos en el noreste-, pese a que la primavera aún no se manifestó completamente”.
Según su visión, hay mucha vaca soltera y pese a que se hicieron muchas inseminaciones de otoño con estos vientres, quedó ganado para cruzar. “Va a ser una zafra que va a demandar muchos toros.
Salimos del entore con los toros medio al límite y las cabañas ya tienen varios pedidos anticipados”, afirmó Marinho.
Dependiendo de cada predio, un toro trabaja con entre 25 y 40 vacas -sea usado al 2% o al 4% del rodeo-, por lo que “un animal que no esté en condiciones de trabajar o con condiciones limitadas, afectará a un lote importante de vacas”.
Por eso Marinho aseguró que “un toro en el campo de turista sale carísimo. Más vale quedarse con los toros que están trabajando bien y que van a producir terneros y no tener un solo toro turista”, afirmó el profesional.

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