Trazabilidad

Uruguay apunta a trazar todas las frutas y hortalizas

Comienza fase de capacitación de unos 2.000 productores.

image

Pablo Antúnez.

Uruguay comienza a dar pasos más firmes hacia la futura trazabilidad de frutas y hortalizas, promoviendo las Buenas Prácticas Agrícolas y comenzando a capacitar a los productores granjeros, como una única forma de producir.

La titular de la Dirección General de la Granja, Zulma Gabard, explicó ayer en rueda de prensa que ya comenzó la capacitación de productores —primero fueron los técnicos—, luego vendrá la implementación de predios piloto y finalmente la certificación de las granjas a través de terceros.

La Digegra ya capacitó 100 técnicos y comienza la preparación de la capacitación de 2.000 granjeros. La Guía de Buenas Prácticas de Manejo en el sector se elaboró en 2014 en el caso de la producción de frutas y hortalizas frescas. Es una herramienta que contribuye a la sostenibilidad ambiental, económica y social de las explotaciones agropecuarias y la obtención de productos inócuos.

La granja cuenta con más de 3.000 productores, básicamente son productores familiares y es el rubro que tiene la mayor intensificación de mano de obra.

De las 45.000 explotaciones agropecuarias, el 18% pertenecen a la granja y ocupan el 20% de la mano de obra; la producción de frutas y hortalizas apenas ocupa el 0,36% de la superficie total. El sector aporta el 96% del consumo de frutas y hortalizas.

Las Buenas Prácticas Agrícolas para la producción de frutas y hortalizas frescas, le demandará al productor, entre otras cosas, acopiar en un lugar especial los envases de pesticidas y agroquímicos, además de —entre otras cosas— obligar a los productores a llevar en un cuaderno todas las aplicaciones de químicos y manejos que realicen. “El productor debe registrar todas las cosas que se hacen para poder caminar hacia una trazabilidad. Es importante registrar todo en un lugar para poder volver hacia atrás y ver dónde estuvo el error, en caso de que se constate un problema”, explicó Gabard.

Ese cuaderno de campo que el productor deberá comenzar a llevar, es fundamental para cualquier manejo sustentable. “Como último capítulo viene la trazabilidad y el registro nacional frutíhorticola”, explicó la titular de la Digegra.

Gabard recordó que el año pasado se capacitó a todos los técnicos sobre el contenido de la guía, formando aliados que en territorio colaboren en la implementación y difusión de las buenas prácticas

“La otra etapa que estamos haciendo es la capacitación masiva de productores, todo aquellos que hagan horticultura o fruticultura, porque todos son los responsables de la alimentación del país. La idea es que haya una única forma de producir y es aplicando las Buenas Prácticas Agrícolas”, afirmó la experta.

La capacitación de los productores está a cargo de las agencias zonales de la Digegra, abarcando tres días de clase y uno de evaluación.

El productor que participe recibirá un certificado de capacitación, luego deberá aplicar durante un año todo el sistema en su predio, pasando a ser su establecimiento un predio piloto. En una etapa posterior, tendrá la oportunidad de certificar su manejo y producción a través de certificadoras privadas.

“Si bien hay un objetivo final que es certificar el producto, hay uno antes que ese, que es la concientización y la capacitación. El productor tiene que entender que esto, antes de transformarse en un sello, tiene que transformarse en una forma de producción asimilada y adoptada en el 100% de la producción de frutas y hortalizas”, afirmó Gabard. “Nos va a la vida en mantener los recursos naturales, en mantener la gente produciendo y en mantener la soberanía alimentaria”, afirmó.

Desde la repartición del MGAP que dirige, se está trabajando para brindar apoyos económicos, porque los productores tendrán que hacer inversiones que no son costosas, pero que se deben cumplir si se quiere tener la certificación.

Rurales EL PAIS