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Niegan complicaciones comerciales en Estados Unidos por contenedores rechazados

Uruguay revisó normativa sanitaria en todos los mercados

Frigorifico  Canelones, reses colgadas, gente trabajando foto Ariel Colmegna, Archivo El País, hoja 80808 del 20010111

Frigorifico Canelones, reses colgadas, gente trabajando foto Ariel Colmegna, Archivo El País, hoja 80808 del 20010111

Pablo Antúnez.

Tras reunirse esta semana con el delegado agrícola de Estados Unidos en la región, el Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, dijo que Uruguay “está esperando que el servicio sanitario de Estados Unidos le suministre la información confirmatoria” del hallazgo de trazas de Diazinon, que trascendió a través de los medios de prensa, pero nunca se recibió una confirmación oficial.

El rechazo de un contenedor con trazas de este principio activo, usado como garrapaticida y mosquicida, se sumó a los otros seis contenedores con carne vacuna uruguaya rechazados por Estados Unidos al detectarse trazas de Ethion, otro garrapaticida muy usado en la ganadería uruguaya (hoy está prohibido temporalmente).

Aguerre sostuvo que “hay que seguir atendiendo estos temas” y confirmó que Uruguay “hizo una actualización de cuál es la situación de todos los productos, en todos los mercados que tiene habilitados”.
Uruguay vende alimentos con un alto valor biológico y con certificaciones extras de otros atributos -trazabilidad, bienestar animal, libre de hormonas y anabólicos, antibióticos, etc.- incorporadas al precio, pero “va a tener que prepararse para enfrentar este tipo de desafíos en forma permanente”.

Desde la óptica del ministro, “no hay que verlo como una debilidad, sino como una fortaleza, la de poder responder rápidamente a las demandas de servicios técnicos más exigentes y tener siempre presente que hay que responderlo rápidamente, para que no se transforme en una barrera comercial”, advirtió el jerarca.

Asimismo, sostuvo que a excepción del Frigorífico PUL (Minerva Foods), que sufrió la detección del primer contenedor con trazas de Ethion -empresa que aún está esperando volver al listado de empresas habilitadas por el servicio sanitario de Estados Unidos-, “el resto de los frigoríficos están exportando”. Aguerre negó terminantemente que se vaya a perder el mercado de Estados Unidos o que hayan surgido complicaciones comerciales.

“Se está vendiendo menos carne a EE.UU. pero ya venía vendiendo menos antes de que apareciera el problema del Ethion, se habían enlentecido las ventas. Digo esto con total firmeza, porque el mercado ganadero de Uruguay es un mercado de expectativas por los precios, por los mercados o por el clima. Por lo tanto, manejar tan siquiera la posibilidad de tener problema con un mercado por la frecuencia de los contenedores detectados con residuos, es algo que roza lo irresponsable”.

El ministro reconoció que “hoy hay muchos productores preocupados porque el valor de la hacienda baja y no quiero se agregue a eso una expectativa negativa por el tema de los mercados”, dijo enfático el titular del MGAP.

Respecto al Ethion, recordó que “es un producto que está registrado en Uruguay, como lo está en Australia, que es nuestro principal competidor”. Aclaró que “aparecieron residuos en siete contenedores entre más de 1.400 exportados. En un año se exportaron a ese mercado US$ 120.000.000 y las partidas que tuvieron dificultades tienen un valor de US$ 100.000. Estamos hablando de algo muy bajo y de una frecuencia muy baja”, destacó Aguerre.

Diazinon. Acerca del Diazinon, el ministro recordó que es un producto que “está permitido en EE.UU., está registrado para uso en ganadería y tiene un límite máximo de residuos legalmente autorizado similar al que tenemos en Uruguay”.

Según explicó, aparentemente, “hay diferencia entre distintas agencias del gobierno de Estados Unidos. Es un caso de detección de residuos en 1.500 contenedores enviados”.

El titular del MGAP aclaró que el producto “no tiene riesgo para la salud, no hay riesgo de contaminación” y advirtió que el problema surgió por “aspectos administrativos, porque el producto que aparece con presencia en el contenedor rechazado no está en el Registro Federal de Estados Unidos, pero está en el registro de todo el resto del mundo”.

A modo de ejemplo explicó que el servicio sanitario de Japón, uno de los mercados más exigentes del mundo en cuanto a calidad y sanidad, tiene establecido un límite de residuos de Diazinon de 1.000 partes por billón y “en los autocontroles que realizan los distintos frigoríficos exportadores uruguayos, en el 90% de los análisis no aparecen trazas del mismo y cuando aparecen, el nivel de residuos es de 40 o 50 partes por billón; es extremadamente bajo”. No sólo Uruguay tuvo problema con los residuos en su carne, Australia y otros fuertes exportadores también los tuvieron, porque es algo normal en los rastreos que realizan los mercados en el mundo.

 

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