Sequía

INIA desarrolla estrategias para manejar el rodeo ante la sequía

Técnicos aseguran que existen muchas dudas sobre cómo usar raciones.

Sequía. Se ven tajamares casi secos y ganado que empieza a sentir sobre el lomo el rigor de heladas.

Sequía. Se ven tajamares casi secos y ganado que empieza a sentir sobre el lomo el rigor de heladas.

Pablo Antúnez,
el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) “está desarrollando una serie de baterías desde el punto de vista de transferencia de tecnología, preparando un invierno duro que atacará a toda la producción ganadera y lechera”, dijo a El País el director del INIA, Fabio Montossi.
Las medidas van desde el manejo básico del ganado en tiempos de sequía, pasando por el buen uso de las raciones y cómo aplicarlas para volver a preñar los vientres el año que viene.
“La Emergencia Agropecuaria decretada por el gobierno nos preocupa y no solo por la sequía”, advirtió Montossi. Es que la base forrajera de Uruguay mostraba que no iba a ser fácil que los 12 millones de bovinos, más los ovinos, pudieran pasar bien el invierno. Máxime, en algunos campos, se siguen manejando cargas altas (más ganado del que soporta el campo) y eso hace a los predios más vulnerables ante eventos climáticos adversos.
En 2011, la ganadería uruguaya tenía 11,1 millones de bovinos y creció en cabezas hasta 2014 a aproximadamente 0,4% anual, pero la base forrajera no acompañó ese crecimiento. Hoy, en algunas zonas de los ocho departamentos declarados en emergencia, apenas hay dos centímetros de pasto que ni la oveja puede comer.
Para INIA la sequía representa una oportunidad para “dar una serie de mensajes desde el punto de vista del manejo de pasturas, alimentación de ovinos y vacunos al productor”, indicó su director.
Montossi dijo que para la institución, la sequía no solo es preocupante en los departamentos donde el déficit hídrico es mayor (centro y centro sur del Uruguay), también preocupa el basalto. “Ahí hay lugares donde hay más de una unidad ganadera por hectárea, el pasto ya no está y queda mucho del invierno por transitar”, agregó.
En ese sentido, se organizan charlas locales con productores; ya hay organizadas muchas jornadas que no estaban planificadas para estar cerca de los problemas.
Montossi reconoció que en las charlas se ven productores con muchas dudas. “Hay tecnologías que muchos productores no tienen claro cómo utilizar. Un ejemplo claro es el nivel de proteína que se precisa en estos momentos, cómo adaptar el rumen para que no dé acidosis el uso de raciones, el tenor graso de las raciones (cuánta energía aporta) y la intoxicación. La gente no solo suplementa con las herramientas que le ha dado el MGAP, también hubo importaciones enteras de suplementos de países limítrofes y a veces no se tiene el valor nutricional de lo que se trajo”, explicó.

Fibra.

Pero, durante el invierno, más allá de la proteína y la grasa, el gran problema que enfrentarán los productores es la escasez de fibras, elemento básico en la dieta de los rumiantes. “Empezamos a pensar en la proteína porque teníamos un volumen de pasto importante pero de bajísima calidad que se fue secando. Ahora el problema pasa a ser la energía, porque estamos hablando, por lo menos, del mantenimiento de un animal (que no pierda estado corporal). Entre la fibra y la energía tienen que jugar un papel importante”, reconoció Montossi.
Con los fríos y mala comida, el animal precisa más energía para no perder kilos.
“Bajan las temperaturas y por el solo hecho de estar en pastoreo el animal aumenta sus requerimientos de energía un 30% o 40% para mantener su peso vivo. Eso requiere de la suplementación cuando se acabó la fibra”, explicó el director del INIA.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) extendió la Emergencia Agropecuaria a San José, departamento que se suma a Florida, Maldonado, Canelones, Rocha, Lavalleja, Cerro Largo y Treinta y Tres.
En los próximos días podría llegar a incorporarse Colonia y Flores que también están sintiendo el déficit hídrico.
Adentro de la Emergencia Agropecuaria, los productores afectados pueden acceder a raciones para suplementar rodeo de cría y terneros, de forma de poder volver a preñar los vientres el año que viene.
El operativo raciones ya está en pleno funcionamiento y el MGAP piensa tener distribuidos esta semana más de 3 millones de kilos; las gremiales de productores recaban la demanda y distribuyen los piensos. A la vez, los que no son productores familiares e incluso los productores lecheros, pueden acceder a líneas de crédito especiales para paliar la situación. La ganadería uruguaya venía muy mal acostumbrada, ya que los inviernos anteriores no fueron severos y no hubo necesidad de asistir al ganado.

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