Sanidad

MGAP pide mantener una vigilancia sanitaria robusta

Exhortan a cadena ganadera a estar atenta por lengua azul.

Nota por sequía en campo de Migues, escasez de lluvias, ganado hereford, ganado vacuno, vaca con ternero , nd 20090119, foto Hiriart, Archivo El País

Pablo Antúnez

El titular de la División Sanidad Animal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos Fuellis, pidió a la profesión veterinaria de libre ejercicio y a los productores, mantener “una vigilancia epidemiológica robusta” que “sirva como carta de presentación y como carta comercial”.

La semana pasada, la Dirección General de Servicios Ganaderos (MGAP) exhortó a los distintos eslabones de la cadena ganadera a estar atentos y vigilar ovinos y bovinos, por más que los casos de “lengua azul” que registró Brasil, estén a más de 250 kilómetros de la frontera con Uruguay (en la localidad de Santa María).

“Estemos atentos, hagamos la denuncia ante cualquier sospecha, que los veterinarios privados hagan contacto con los técnicos oficiales y vamos a demostrar la capacidad de vigilancia que tenemos”, alentó Fuellis.

Uruguay está libre de “lengua azul” y en Brasil la enfermedad es endémica. “No hay más riesgo que en otro momento”, advirtió el director de Sanidad Animal a El País, recordando que la enfermedad pesa mucho al momento de vender animales en pie.

Uruguay es un fuerte exportador de bovinos en pie, incluso de ovinos con destino a genética y la aparición de un caso lo afectaría en su comercio.

El jerarca agregó que en Brasil el problema “tiene bajo endemismo” y eso hace que estén notificando casos semestralmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) porque tienen tres o cuatro episodios por año. “Hubo un aumento en 2015 que llegó a cerca de 20 casos en todo el país y ahora se registraron nuevos problemas a 250 kilómetros de la frontera con Uruguay”, explicó Fuellis.

Los 20 casos de 2015 se verificaron en el marco de un año lluvioso y como la enfermedad conocida como “lengua azul” es transmitida por un mosquito del grupo Culicoides, el clima favoreció para que se diera esa expansión de focos. “Estábamos mucho más complicados que ahora que está seco y no hay mosquitos que la transmitan”, aseguró el jerarca oficial. “Lo que hacen los Servicios Ganaderos es pedir que estén alerta ante este problema”, dijo Fuellis. Los síntomas en los animales afectados son: fiebre; congestión del hocico, labios, cara, párpados y orejas que lleva a generar un edema de cabeza, alrededor de los ojos y debajo de la mandíbula; salivación excesiva y descarga nasal; debilidad, depresión, pérdida de peso; diarrea profusa, vómitos y neumonía. El síntoma más clásico es la lengua azul por la deficiente oxigenación deficiente de la sangre.

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