Sanidad

Mayor presión del MGAP en control de la brucelosis bovina

Prevalencia de enfermedad es de 0,2% lo que dificulta encontrar positivos.

Ganado Vacuno

Frigoríficos. La tecnología permite hoy ir sangrando y apoyarse en los datos de la trazabilidad. Foto: Ariel Colmegna.

 

 

Pablo Antúnez.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) continúa incrementando los sangrados de los vacunos que son remitidos a frigorífico, rastreando posibles casos de brucelosis, con la particularidad de que prácticamente todos están identificados en base a las caravanas electrónicas que utiliza Uruguay para garantizar la trazabilidad obligatoria de todo el rodeo bovino.

El titular de la División de Sanidad Animal, Federico Fernández, dijo ayer a El País que ya se hicieron casi 200.000 muestras -todo el año pasado se cerró en esta cifra- y agregó que hoy, la mayor cantidad de casos se están registrando en el rodeo de carne.

Fernández informó que hay 52 focos de brucelosis nuevos este año, pero la meta de la secretaría de Estado es continuar incrementando los muestreos a nivel de plantas de faena. “Hay mayor presión e incluso se detectó algún foco en frigorífico. Se están sangrando casi todas las tropas”, adelantó el jerarca.

En algunos meses la División Sanidad Animal evaluará qué resultado se consiguió con la mayor presión que se está ejerciendo sobre la enfermedad y si conviene continuar con el mismo ritmo para conseguir mayores adelantos en la lucha contra la campaña.

Las cifras de los sangrados fueron analizadas esta semana en la reunión de la Comisión Nacional Honoraria de Salud Animal (Cohasa), donde están representadas las gremiales de ganaderos, los veterinarios privados y el Estado.

“Más allá de los avances, todavía hay mucho por hacer”, dijo a El País Roque Almeida, veterinario que representa a Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) en la Conhasa.

El profesional sostiene que “hay que sangrar más ganado a nivel de frigorífico”, pero a la vez, estimó que también se deberían controlar más todos los movimientos de ganado si Uruguay quiere solucionar el problema de la brucelosis bovina”.

El profesional también planteó la necesidad de poner en marcha un control oficial más firme de las actividades de los veterinarios particulares y los laboratorios que se encargan de analizar las muestras de sangre que son remitidas por los veterinarios que desarrollan libremente su profesión.

Propuesta.

En la reunión de Conhasa también se hizo una propuesta para lograr un mayor involucramiento de las Comisiones Departamentales de Salud Animal (Codesas) en la lucha contra la brucelosis.

Si bien el decreto reglamentario del nuevo seguro de brucelosis y tuberculosis aún no está listo -se estima que quedará pronto en las próximas semanas-, en la legislación se recoge que las Codesas van a tener mucha más participación en la instrumentación del seguro de ley contra brucelosis y tuberculosis.

“Serán las Codesas que deberán supervisar y participar para ver si el productor está cumpliendo correctamente con el plan sanitario y de esa manera es posible que sea asistido con la indemnización. Se busca un mayor involucramiento de las Codesas en la lucha”, recordó Fernández.

En el marco de ese mayor involucramiento, se les pedirá que tengan, por lo menos, una reunión mensual, para que puedan hacer un seguimiento de todo el proceso de indemnización y apoyo financiero a los productores afectados.

Nueva legislación.

En la nueva legislación, no sólo recibirán apoyo los productores afectados por la enfermedad, sino también los predios linderos, asistiéndoseles financieramente para que puedan sangrar todos sus ganados y sacar a faena obligatoria todos los animales que den positivo a la enfermedad; en la nueva ley prima el criterio de la solidaridad.

Ahora se deja de lado el principio de interdicción -desde ese predio no se puede mover ganado- lo que supone que ese productor queda en observación y su rodeo vacuno sometido a controles para proteger al resto.

Una vez interdicto, el productor tiene que sangrar cada cuatro meses todas las hembras menores de un año y todos los machos enteros; tiene un año y medio para la erradicación de la enfermedad.

La brucelosis bovina tiene hoy una prevalencia menor a 0,2%, lo que implica tener que buscar mucho los animales positivos y la nueva legislación incorporó a la tuberculosis, enfermedad que tuvo un avance a partir de la intensificación de la lechería.

En el nuevo marco de la lucha contra brucelosis y tuberculosis, será fundamental incrementar la vacunación de todas las hembras bovinas menores de un año con la vacuna conocida como RB 51, para proteger el rodeo. “Aumentar el estado de inmunidad de los ganados con una vacunación obligatoria de RB 51 nos ayudaría a dar un paso más”, aseguró Roque Almeida, firme defensor de la vacunación, que aún debe ser mucho más utilizada por los productores, porque el costo de la vacuna es mínimo frente a los gastos de sangrado y saneamiento.

Sarna y piojo.

A la vez, con el apoyo de los privados, desde el MGAP se apunta a lograr un mayor control de sarna y piojo ovino.

En ese sentido, el director de Sanidad Animal explicó que en la reunión de Conhasa se hizo un borrador con una primera propuesta de trabajo para combatir sarna y piojo ovino, además otros ectoparásitos como las bicheras (miasis).

“Se vio el contexto de los últimos 20 años, porque esa ley tiene 20 años, por lo menos. Se analizó cómo ha cambiado una cantidad de características de la producción ovina, se hizo un diagnóstico de situación y una propuesta de trabajo que apunta a crear un grupo técnico de trabajo”, agregó. Ese grupo de trabajo estará compuesto por los productores, veterinarios privados y organizaciones como Secretariado Uruguayo de la Lana y Central Lanera para trabajar en esa campaña.

 

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