Sanidad

La OIE pide un uso racional y más consciente de los antibióticos en la salud animal

Pablo Antúnez.

La lucha contra la resistencia de los agentes patógenos a los antibióticos se ha convertido en una de las prioridades de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). En un contexto en el que la eficacia de los antibióticos se enfrenta cada vez más a la emergencia de la resistencia bacteriana, la OIE promueve, a través de sus redes científicas y de sus normas intergubernamentales, un uso prudente y responsable de los agentes antimicrobianos por parte de veterinarios debidamente supervisados y que disponen de una buena formación.

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El Plan de Acción mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la resistencia a los antimicrobianos, adoptado por sus Países Miembros y publicado en mayo de 2015, destaca la importancia de las normas intergubernamentales de la OIE en respaldo de este plan y confiere a nuestra Organización un rol central en materia de vigilancia del uso de agentes antimicrobianos en los animales en todo el mundo.

El plan de acción mundial de la OMS sobre la resistencia a los antimicrobianos, publicado en mayo de 2015, tiene como objetivo garantizar a largo plazo la vigencia de los tratamientos de las enfermedades infecciosas con antimicrobianos eficaces y de buena calidad y propone una serie de acciones clave que deben implementarse en los próximos cinco a diez años. La OIE contribuyó en gran medida a la elaboración de este plan en los aspectos asociados al uso de los antimicrobianos en los animales destinados a la alimentación. Sus 180 Países Miembros también se comprometieron a respaldar el plan mundial de la OMS a través una Resolución adoptada por unanimidad durante la 83.a Asamblea mundial de la OIE, en mayo de 2015.

La OMS, la FAO y la OIE continuarán su colaboración en esta importante área, con el fin de sensibilizar a la comunidad internacional sobre el tema y desarrollar herramientas comunes que faciliten la implementación del concepto «Una sola salud». En efecto, las tres organizaciones están vinculadas desde 2010 por una Alianza Tripartita orientada a controlar los riesgos sanitarios de la interfaz hombre-animal-medio ambiente.

Entre las acciones que acompañan este plan global, una de las principales tareas de la OIE será la preparación de una base de datos mundial sobre la utilización de los agentes antimicrobianos en los animales de producción en relación con su Sistema Mundial de Información Sanitaria (WAHIS).

Cabe recordar que, actualmente, no existe ningún sistema mundial armonizado de vigilancia sobre el uso y la circulación de antibióticos en el mundo. Entre los 180 Países Miembros de la OIE, más de 110 todavía no cuentan con una legislación relativa a las condiciones adecuadas de importación, fabricación, distribución y uso de productos veterinarios, incluyendo los antibióticos. Estos productos circulan sin control como mercancías ordinarias y, a menudo, son adulterados. En este contexto, la OIE recibió el mandato de sus Países Miembros para recolectar información relativa al uso mundial de antibióticos en los animales destinados al consumo a través de los servicios veterinarios nacionales. Este mandato está respaldado por la FAO y la OMS a través del Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos.

La base de datos constituirá una base sólida para la labor de las tres organizaciones en su lucha contra la resistencia bacteriana. Las informaciones colectadas permitirán a los Países Miembros un mejor análisis y control del origen de los medicamentos, contar con datos más confiables sobre las importaciones, rastrear su procedencia y evaluar adecuadamente la calidad de los productos en circulación.

La actualización de todas las normas intergubernamentales de la OIE en el ámbito de la resistencia a los antimicrobianos también avanzó en mayo de 2015. Dichos textos abarcan tanto la utilización de los antimicrobianos como la elaboración de los programas de vigilancia, el seguimiento de las cantidades de antibióticos utilizados y la apreciación de los riesgos de surgimiento o propagación de bacterias resistentes en los animales terrestres y acuáticos. Además, la OIE actualizó y adoptó la Lista de agentes antimicrobianos importantes para la medicina veterinaria.

Al adoptar estas normas, los 180 Países Miembros se comprometen a integrarlas en su legislación nacional. En consecuencia, con el fin de acompañar de la mejor manera esta aplicación a escala nacional, y a la vez ejercer su deber de solidaridad, la OIE pone a disposición de los países que lo necesiten programas orientados a mejorar el rendimiento de los servicios veterinarios y de los laboratorios veterinarios, y transferir las competencias entre países.

De esta forma, desde hace más de 15 años, y con el apoyo de su red mundial de expertos, la OIE avanza en sus objetivos de alcanzar un mejor control en términos de producción, registro, importación y distribución de agentes antimicrobianos en el mundo y regular su utilización en los animales, gracias a la implementación de una legislación adecuada y medios de control apropiados para lograr que se acaten las reglamentaciones en vigor. La función de los veterinarios es fundamental para controlar el uso de antibióticos en las explotaciones y evitar que personas sin la debida formación los utilicen. Corresponde a los organismos veterinarios estatutarios contar con veterinarios expertos y conscientes del respeto de la ética profesional, de conformidad con las normas de la OIE. Sólo de esta forma, los antibióticos, bien público mundial, indispensables para la sanidad animal, el bienestar animal y la seguridad alimentaria podrán permanecer establemente al servicio de todos.

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