Corriedale / Ovinos

Pablo Narbondo: “Corriedale no está para competencias sin sentido”

El Presidente de la Sociedad de Criadores de Corriedale destacó que la gremial está trabajando en investigación y tecnología. “Producimos buena carne y buena lana y se venden”, dijo. Consideró que el stock ovino “se recupera haciendo trabajo de hormiga”. Informó que en Expo Prado presentarán el libro de Gerardo Caetano: La fuerza de un legado, “más que historia de Corriedale, es la del Uruguay”.

Pablo D. Mestre.

—¿Cómo está Corriedale hoy en Uruguay?

—Muy bien. No me saca el sueño tener que estar compitiendo. Para que cambie el stock ovino no es presentando la rentabilidad, que ya se sabe, se conoce de memoria y todo el mundo lo reconoce. No pasa por ahí.

—¿Por dónde pasa?

La Corriedale sigue trabajando, siempre innovando, con todos los paquetes tecnológicos actualizados, metiendo más tecnología y trabajo. Y dentro del paquete comercial que tiene el Uruguay, porque somos un país exportador, lo que produce Corriedale se vende. Y se vende bien. Producimos buena carne, aunque no es la mejor, producimos buena lana y no es la mejor, pero se venden. Hay interés, hay muy buen mercado para lanas de 24 a 28,8 micras que es lo que prácticamente produce el Corriedale. Y hay demanda y un mercado con poca lana de ese micronaje. Es demandada y si hacemos las cosas bien va bien.

—¿En qué están?

—Estamos trabajando en una certificación de lanas libres de residuos tóxicos. Podemos llegar a mercados que nos puedan pagar mejor la lana. O sea que la Sociedad de Criadores está en innovación, respaldo de los EPDs, los nuevos índices, seguimos trabajando con la seriedad de siempre, buscando lo mejor para seguir estando presentes en el país.

—¿Qué pasa con el stock?

—Va a ir cambiando de a poco. Un proyecto sobre ovejas no capta la atención de grupos de inversión que ponen mucha plata en la agricultura o la forestación. Son negocios totalmente diferentes, grupos de inversión. El negocio de la oveja tenemos que seguir con el trabajito de hormiga que se está haciendo. Hay muchas buenas noticias: mucha gente que está trabajando muy bien y hay que rescatarla, pequeños y medianos productores que hoy implementan un proyecto muy simple. Y da.

—¿Cómo es?

—Un productor se puede proponer comprar una majada, en un año la paga, porque con la lana es la de mejor retorno, es muy rentable. Se posiciona en tener buena comida, buenos refugios, un cuidado intensivo. Y se plantea señalar el 140% anual. Los corderos y lo que no me voy a quedar de vientres, los vendo en navidad y con la plata que hago, además, porque tengo mucha comida, hasta puedo hacer otra invernada más de corderos comprándolos afuera. Ese negocio cierra perfecto.

—¿Lo están implementando?

—En el Uruguay rural profundo hay tanta gente maravillosa y mujeres rurales que pueden hacer ese trabajo mientras sus esposos están trabajando en las estancias que le daría un muy buen ingreso. Pero hay que hacerlo con mucho cuidado y mucha vocación. No es un programa político para anunciarlo y que no funcione. Es meterle corazón y le puede cambiar la vida a mucha gente. Y muchos ya lo hacen, familias de trabajo que viven con eso muy bien. Si logramos que se dé el factor multiplicador, podemos empezar a recuperar el stock ovino que nunca más va a volver a ser como antes, porque la matriz productiva del Uruguay rural cambió totalmente y no va a volver, hay que reconocerlo. La modernización está y mucha gente que no tiene acceso a ella, sí lo tiene a este negocio a menor escala.

—¿Qué dejo la gira de criadores?

—Fue una gira que había que saber leerla. Dejó muchos mensajes entre líneas.

—¿Cómo cuáles?

—Primero, fuimos a ver ovejas, porque estamos trabajando para la oveja, por lo que no tuvimos ningún problema en ir a visitar a un productor de Texel, el Ing. Nicolás Uriarte, que está haciendo TexPro, pero también hace Corriedale, con una majada pura, con cruzamiento terminal. Y para él es muy importante tener esa majada de vientres y madres Corriedale, de la mejor manera posible, sanitaria, nutricional, pero sobre todo genéticamente, porque sabe el valor que tiene eso.

Fue una gira espectacular porque tengo que rescatar que nos llovieron 140 mm el primer día en José Pedro Varela y había más de 200 personas, que nunca decayó el interés, ni nunca nadie dejó de hacer nada porque lloviera. Pero era lluvia mismo.

Después sí vimos una cabaña Corriedale, de Martínez Graña, una majada de la raza con muy buenos datos: 140 de porcentaje de señalada, promedio en los últimos 10 años, marcando no el potencial, pero cerca de lo que representa la raza.

Hoy si queremos trabajar con ovejas, tenemos que aplicar toda la tecnología y el cuidado. El potencial del Corriedale existe y no lo decimos de libro, está probado en condiciones de campo y de empresa comercial. En lo de Martínez Graña, nos mostró un material excelente y vimos cosas muy interesantes: cabaña, competición, pero también majada comercial e información, datos y todo el combo que lleva tener una cabaña a nivel competitivo.

—¿Cómo surge lo del libro?

—En el año 2015, cuando Corriedale cumplía 80 años, la directiva invitó a Gerardo Caetano para que hiciera una recopilación de la información de los 80 años de la raza. Él y su equipo de historiadores se llevaron los anuarios desde el año 1935 a la fecha.

La sorpresa de ellos es que encontraron algo que no esperaban: está la historia del país y la historia de una Sociedad de Criadores con una ética moral y espíritu altruista que los dejó impactados. Rescató la esencia filosófica de la Sociedad de Criadores y también hace un ordenamiento cronológico de la historia pura del país.

 —¿Cuándo se presenta?

—Vamos a hacer el lanzamiento del libro en el Prado, un material altamente recomendable, que le va a cambiar la cabeza a mucha gente para entender lo que es realmente el Uruguay rural. Es un libro de historia. Se llama “La fuerza de un legado” y la presentación será el miércoles 13, a la hora 11, con presentación a cargo de Héctor “Mazo” Payssé Turena.

Perfil.

Vinculado desde siempre a la Agropecuaria.

Pablo Narbondo Álvarez, casado con Laura  Hernández Saavedra. Tres hijos: Santiago, Camila y Constanza.

Es Técnico Agropecuario y trabajó en el rubro desde siempre. “Heredé la tradición familiar de trabajar en el campo de mi padre, que lo heredó de mi abuelo. Ahora con mi hermano seguimos trabajando en la misma línea con Hereford y Corriedale”.

Son productores y cabañeros del departamento de Artigas.

En la parte gremial, con estos dos años en la presidencia completará una década en la Sociedad Criadores de Corriedale. Anteriormente trabajó 20 años en citricultura, además de la ganadería. Fue integrante de la Sociedad Fomento de Salto y también integró la Comisión Honoraria del Plan Citrícola.

Se confiesa ferviente hincha del Montevideo Wanderers.

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