Ovinos

Engordar corderos continúa siendo un negocio favorable

Retorno para el productor va de 40% a 50%, en tan solo 9 o 10 meses.

Corderadas. Los puentes verdes abren una nueva oportunidad para producir carne ovina de altísima calidad y valorizar el producto.

Pablo Antúnez. 
E l cordero les gana. La oportunidad de incrementar la sinergias entre la agricultura granelera y la producción ovina, utilizando los puentes verdes, así como los desafíos de calidad que plantean los nuevos mercados para la carne ovina, especialmente para los cortes con hueso, a los que accederá Uruguay en breve, obligan a producir y engordar más corderos
La producción de corderos pesados tipo SUL, continúa siendo “un buen negocio” para los productores y así lo demostró el Ing. Agr. Marcelo Grattarola, técnico de la institución en la zona norte. En el marco de las XLV Jornadas Uruguayas de Buiatría de Paysandú, el técnico mostró detalles del negocio y todo lo que tiene para crecer aún. “Es un buen negocio por el retorno que tiene por capital invertido. Un cordero que tiene un valor de US$ 35 o US$ 40 al destete, con US$ 6 de gasto y entre US$ 8 y US$ 10 de alimentación, a este nivel de precios actuales y dependiendo del tipo de lana que tenga el animal -donde hay una variación de entre US$ 10 y US$ 20-, en general se le están haciendo US$ 20 de margen neto”, dijo Grattarola en diálogo con El País.
Según la amplia experiencia del negocio que hay en Uruguay, Grattarola asegura que el retorno para el productor “va del 40% al 50%, dependiendo del año”. La mayoría de los productores uruguayos destetan sus corderos en enero, el grueso de las encarneradas (léase servicios) son en otoño y la parición en primavera, por lo que esos corderos destetados, en agosto o septiembre están gordos. Entonces, a lo sumo en 10 meses, el negocio deja un margen de 40%. “Esa es la realidad del negocio del cordero a lo largo de la historia”, afirmó el técnico del SUL.
Hoy el negocio se hace con un precio de US$ 3,30 por kilo, pero el cordero pesado tipo SUL tuvo valores históricos -en otra época- de entre US$ 3,50 y US$ 3,80 por kilo. “En general, cuando el cordero vale más a la faena, se valoriza más al destete y el margen se mantiene. Más o menos deberíamos hablar de un promedio de US$ 30 por cordero”, dice Grattarola.

PELEA. La producción ovina está focalizada en el norte del Uruguay, en suelos de basalto superficial y a no ser la zona donde se hace arroz (en Artigas) o las zonas agrícolas al norte del Río Negro, los campos tienen un bajo porcentaje de mejoramientos forrajeros y los productores los utilizan fundamentalmente con vacunos.
“El negocio no se generalizó por un tema cultura, a veces, el productor prefiere engordar un vacuno antes que un cordero”, estimó Grattarola, pero aclara que es difícil determinar una causa por la que no ha crecido tanto la producción de corderos pesados (también hay menor stock ovino, faltan más mercados, etc.). Incluso hubo años en que los frigoríficos dejaron de comprar corderos cuando estaban prontos y eso desestimuló al productor.
Comparando el engorde de novillos versus el de corderos, los números muestran un ingreso bruto muy similar.
“Un camión de corderos que son 300 cabezas a US$ 60 de carne por res da US$ 18.000 y 30 novillos a US$ 2,80, con 450 kilos de peso, anda en US$ 21.000”, argumentó el técnico del SUL. A su vez, medido forrajeramente, unos 300 corderos, es más o menos lo que consumen 30 novillos en terminación. No hay un impedimento para hacer cordero pesado”, aseguró.
Grattarola sostiene que “el criador que inverna corderos sigue haciendo cordero pesado” e incluso reconoce que hay más variaciones a nivel de los invernadores, aquellos que tienen que comprar los corderos.

OPORTUNIDAD. Los puentes verdes, aquellos que se hacen en la agricultura granelera entre un cultivo y otro para descansar los suelos, abren nuevas oportunidades y en los miles de hectáreas de agricultura del Uruguay, cabrían todos los corderos machos producidos. En muchos casos, ya están entrando corderos.
“Es tan rentable la producción de corderos en un puente verde como lo es la producción de terneros”, afirmó Grattarola, porque “el retorno económico del cordero sigue siendo superior”.Desde el SUL se busca acercar a los productores de corderos con los agricultores para que ambos hagan un negocio de capitalización; hay buenas experiencias. “Esos US$ 20 por animal de margen se dividen en partes iguales para el que aporta los corderos y el agricultor. El 100% de la lana es para el dueño del cordero y 80% de la carne para el dueño de la pastura”, explicó.

Haciendo un puente entre los productores
Actualmente no hay una figura que impulse el negocio de engorde corderos aprovechando los puentes verdes que deja la agricultura. En general puede ser alguna cooperativa o incluso alguna institución como el SUL, “pero no es un negocio que se haga espontáneamente, pese a que es rentable”, afirmó a El País el técnico del SUL de la zona norte, Marcelo Grattarola.
Reconoció que en las zonas muy criadoras, “se están comprando corderos a US$ 1,45 o US$ 1,50 por kilo al destete, pero hay otras donde los productores envían los corderos a las ferias ganaderas y les pagan la mitad. Esos animales podrían ir a un puente verde, obvio que hay un flete de por medio, pero hay miles de hectáreas de puentes verdes que deberían recibir corderos”, afirmó Grattarola.
Los datos que mostró en las Jornadas de Buiatría, en base a una experiencia sobre un puente verde de reigrás en 2015, con raza Ideal, se ajusta a un precio de venta más bajo que en 2016. Los gastos que generó este negocio fueron de US$ 49, los US$ 38 del valor del cordero, más US$ 6 de gastos y US$ 5 de alimentacion (por animal), el magen fue de US$ 21 por cordero, por lo que frente a una inversión de US$ 49 por animal, el retorno fue de 43%, lo que se considera muy alto.
En el caso de un negocio integrado, el criador tiene la ventaja adicional de bajar la carga de su predio y así mejorar otra categoría ovina o vacuna. A su vez, para el que engorda, de esta manera no es necesario que compre los corderos y se asegura el ingreso de animales sanos y de buena genética a su predio, una gran ventaja en un negocio como el ganadero.

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