Ovinos

Diego Otegui: “El desafío del Merino es lograr la excelencia”

El presidente del Comité Organizador del 10° Congreso Mundial de Merino Australiano y productor de la raza ovina que produce las lanas más finas y apuesta a la excelencia. Hoy 24 años después Uruguay vuelve a ser sede y mostrará cómo a pesar de contar con mayor régimen de lluvias que otros países productores, avanza en genética y produce lanas de elite para vestir al mundo.


Pablo Antúnez.
-¿Cómo ve hoy la producción ovina uruguaya?
-Para lástima del Uruguay, hay un deterioro en el stock ovino a nivel país. En 1994 había 23 millones de cabezas y hoy estamos en 7 millones. Hay algunos problemas que afectan la supervivencia del rubro y ojalá podamos solucionarlos. Desde el punto de vista del Merino Australiano, está teniendo una evolución genética muy importante. Entre las cosas a resaltar, está esa búsqueda de la calidad y la excelencia que hoy es la característica fundamental que tiene esta raza productora de lanas para un segmento de mercado que valoriza la calidad.
-Hace 20 años atrás las señales que enviaba el mercado mundial que valorizaba las lanas finas generó fuertes discusiones. Hoy, nuevamente el mercado está mostrando que era el camino correcto. ¿Coincide con esa visión?
-Uruguay ya demostró que no era una utopía pensar en las lanas que hace 20 años comenzaron a aparecer en el marco a través de un proceso de cambios y hoy las hay. Todos los años se viene incrementando el volumen con menor finura. Hoy hay un premio importante en el mercado a las calidades y las finuras de lana que se producen. Esperemos que ese premio sea sostenido en el tiempo. Las mismas características de tonificación de lanas finas se vieron previo al Congreso Mundial de la raza en 1994, cuando Uruguay por primera vez fue la sede. En ese año se dio el pico histórico de precios y se ha venido sosteniendo.
-El ovino vive mejor en climas secos. ¿Cómo pesa en las condiciones de Uruguay producir Merino Australiano con un régimen de lluvias superior al de otros países productores?
-En otros países los niveles de lluvia son la tercera o cuarta parte de los niveles que estamos viviendo en Uruguay. Eso hace que Uruguay pueda mostrar al mundo las condiciones en que produce y cómo pese al exceso de lluvias se produce calidad, tanto a nivel genético, como a nivel del producto lanas finas.
-¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el Merino Australiano uruguayo?
– Hoy es seguir creciendo, no tanto a nivel de finuras, sino en cuanto a la producción de calidad. También el desafío es continuar creciendo en número a nivel país y que al lograr un mayor volumen de producción se pueda acceder a otros mercados. Creo que ese es el principal desafío. A nivel general hay que cuidar los aspectos estructurales de los animales y que las calidades de las lanas producidas sean cada vez mejores.
-¿Cuál es hoy la orientación del Merino Australiano Uruguayo?
-La orientación de la raza en el mundo y la de Uruguay es muy parecida, de hecho mucha de la genética que se usa en Uruguay proviene de Australia (país que es la cuna de la raza). Luego, tanto en Uruguay como en Australia, cada criador tiene matices. Por ejemplo, la lana no se vende como raza Merino, un lote de 17 micras tiene un diferencial de precios frente a otro lote de 17,5 micras. Desde el punto de vista comercial se hila muy fino. Eso permite que, dependiendo de la zona de producción y de las características del sistema productivo que se utilice, se apunte a buscar el animal ideal. Está firme que el camino viene por ese lado.
-¿Confía en que a futuro Uruguay pueda levantar las restricciones que hoy pesan sobre la ovinocultura para que pueda crecer?
-Esperemos que Uruguay pueda encontrarle la solución a algunos problemas que hoy están dificultando que la gente pueda producir ovinos y con mayor tranquilidad, para que la ovinocutura comience la recuperación. Es un rubro pujante y el camino es seguir apuntando a la calidad y a valorizar las producciones.

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