Ovinos

Compartimento ovino: experiencia uruguaya interesa al mundo

Uruguay es el único país del mundo que tiene un compartimento a cielo abierto y en la especie ovina, pero esta herramienta sanitaria, creada para vender carne ovina con hueso desde un país libre de fiebre aftosa con vacunación a países libres de la enfermedad, tiene muchos otros usos.

Compartimento ovino. Foto: Jorge Bonino.

Es por eso que hay varias naciones interesadas en repetir la experiencia uruguaya, ya que por más que siempre estuvo en el código zoosanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), nunca se había usado en la especie ovina, ni a cielo abierto (era usado principalmente en aves y cerdos).
El director general de los Servicios Ganaderos, Eduardo Barre, destacó que ese interés de varios países en repicar la experiencia loca, es un logro de Uruguay y confirmó que se está trabajando para utilizar el compartimento en otras áreas, como ser el caso de la exportación de genética.
El interés en la experiencia uruguaya volvió a estar sobre la mesa en la 85ª. Sesión General de la OIE, celebrada el mes pasado en París, con la presencia de delegados de todo el mundo y donde el compartimento ovino fue uno de los temas técnicos elegidos para presentar al plenario de delegados de los más de 180 países miembros.
“Estamos trabajando con Estados Unidos. La Agencia de Inspección de Animales y Plantas de ese país (Aphis) lo aprobó y aprovechamos la oportunidad para hablar con algunos países sobre la experiencia que tenemos”, destacó Barre.
Excusándose de no poder mencionar cuáles son los países interesados, el jerarca sanitario agregó que varios delegados pidieron a Uruguay que le suministrara los datos “de otros compartimentos que vamos a realizar, principalmente para la exportación de genética”. Eso reafirma “la seriedad con que ve el mundo a Uruguay, la seriedad que le damos al mercado con sus certificaciones y a las diferentes enfermedades”, destacó.
El compartimento ovino de alta bioseguridad es un emprendimiento público-privado, funciona en el Centro “Dr. Alberto Gallinal” del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y es auditado por los Servicios Ganaderos (MGAP). A futuro, una vez abierto el mercado de EE.UU. y si se justifica, se repicará este modelo, pero siempre auditado y certificado por el servicio oficial.

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