Ovinos

Brasil sigue demandando más carne ovina uruguaya

Restaurantes de elite acaparan cortes del compartimento.

CARNE

Corderos. La meta es entrar con cortes sin desosar en Estados Unidos, Canadá, México y la UE.

 

Pablo Antúnez.
Los cortes de la segunda tanda de corderos egresados del compartimento ovino de alta bioseguridad -experiencia conjunta entre el Ministerio de Ganadería, el Instituto Nacional de Carnes y el Secretariado Uruguayo de la Lana- tienen por destino el circuito de restaurantes brasileños de elite que demandan un tipo de materia prima de óptima calidad.
El lote estuvo compuesto por 650 corderos de óptima calidad, pero pese a que provienen del compartimento, donde se desarrollan certificaciones especiales y la carne se produce con mayores costos, la materia prima no recibirá sobreprecio.
Aún con la devaluación del real, Brasil sigue demandando carne ovina uruguaya y el gran problema que hoy enfrentan los frigoríficos locales “es la poca oferta”, según confirmó a El País el vicepresidente de Frigorífico San Jacinto (Nirea S.A.), Gastón Scayola. “Hemos tenido que derivar prácticamente toda la faena a los restaurantes de Brasil”, afirmó Scayola.
Hasta el pasado 22 de agosto los importadores brasileños se llevaron 3.812 toneladas peso canal frente a 5.416 toneladas peso canal que compraron a igual fecha de 2014.
Si bien el compartimento ovino de alta bioseguridad, una herramienta avalada en el código sanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) está diseñado para exportar cortes con hueso a Estados Unidos, Canadá, México y la Unión Europea (países que actualmente impiden el ingreso de cortes con hueso poniendo por delante argumentos sanitarios), hoy es Brasil el principal mercado para la carne ovina con hueso.
“El mercado mundial de carne ovina está muy tranquilo. Hay que tener en cuenta que estamos viviendo una coyuntura complicada con toda la inestabilidad de las monedas en el mundo y eso repercute fuerte”, aseguró Scayola.
Las monedas de los principales compradores de la carne ovina uruguaya están devaluadas (Unión Europea, China y Brasil).
“De todas maneras, los productos de calidad en estos destinos para clientes de altos ingresos, se siguen vendiendo pero mucho más lentamente. El ritmo y los precios empiezan a pegar por la variación del dólar”, sostuvo.

Estados Unidos.

Mientras tanto, el gran mercado para Uruguay y el que se considera será el estímulo que permitirá un incremento de la productividad, es Estados Unidos donde la industria uruguaya ya está entrando con cortes desosados.
En ese sentido, tanto las autoridades sanitarias del MGAP como el vicepresidente de Frigorífico San Jacinto se muestran optimistas en lograr la habilitación de los cortes con hueso en el corto plazo.
“Soy optimista, no tengo elementos para no serlo”, aseguró Scayola. En ese sentido, explicó que una vez que se publica la norma que habilita a los ovinos con hueso de Uruguay hay un plazo de 60 días para recibir. Luego se habilita el mercado.
“Tengo la confianza de que se logre la apertura antes de fin de año. Lo necesitamos más que nunca para darle un estímulo fuerte al productor. Mientras, hay que ir resolviendo los problemas de predadores, abigeato y demás, que están limitando la expansión”, agregó.
El sector busca despegar e incluso desde el Secretariado Uruguayo de la Lana se impulsa un cambio en la forma de manejar los ovinos, apostando a una mayor tecnificación que en definitiva redunda en poner en práctica parte del modelo productivo neocelandés.
Frigorífico San Jacinto es el precursor en la exportación de cortes ovinos sin hueso a Estados Unidos. En principio colocaba un contenedor cada mes y medio, pero debido a la falta de oferta y a la fuerte demanda desde Brasil, hoy está volcando a Estados Unidos un contenedor cada tres o cuatro meses.
La caída del volumen global de carne ovina exportada es drástica. El volumen exportado bajó 49,72% hasta el pasado 22 de agosto comparado con igual período del año anterior. Fueron 5.120 toneladas frente a 10.184 toneladas peso embarque, según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
A la misma fecha, la tonelada de carne ovina exportada por Uruguay cotizó en promedio a US$ 4.517 por tonelada cuando se pagaba US$ 4.124; el producto se valorizó 9,52%.
Eso muestra que los ovinos continúan siendo un rubro rentable.

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