Ovinos

Ahora es el tiempo del rubro ovino para crecer

Gobierno, productores e industria están jugados a la apertura de EE.UU. pero con hueso.

ovejas

Carne ovina. “Uruguay puede producir más con los ovinos que tiene”, aseguró Adolfo Casaretto.

 

Pablo Antúnez.
Pese a la devaluación de Brasil, el principal mercado para la carne ovina uruguaya, el precio del cordero pesado está por encima del valor del novillo gordo y aún tiene mucho para crecer cuando se abra Estados Unidos y se pueda ingresar a nichos de mayor valor con cortes enfriados con hueso.
Gobierno, empresarios y productores están jugados a que Estados Unidos permita, a partir del segundo semestre, el ingreso de carne ovina uruguaya con hueso. Si bien la norma habilitando a Uruguay con hueso aún no fue publicada en el Registro Federal de EE.UU., donde aún se debe esperar la apertura de un período de 60 días para descargos, sanitariamente se han logrado sortear todas las barreras. A la vez, Uruguay ya está dentro del mercado con cortes desosados de cordero, está consolidado el mecanismo de ingreso de la mercadería y los proveedores.
En ese mercado, los cortes de cordero uruguayo están compitiendo con éxito (con las marcas de Nirea) frente a los de Australia y Nueva Zelanda, pese a las ventajas arancelarias que ambos países cuentan; no hay trabas por ese lado.
“Tengo la esperanza de que Estados Unidos pueda transformarse en un caballito de batalla para que el productor, a partir de octubre o noviembre, pueda comenzar a producir más, incentivado con su apertura para ovinos con hueso”, dijo a El País el vicepresidente de Frigorífico San Jacinto (Nirea), Gastón Scayola. La empresa es hoy la única habilitada para entrar con cortes de cordero desosados en puertos de Estados Unidos.
Para conseguir una exportación más fluida una vez abierto el mercado, se deberá aumentar la producción de carne ovina usando el mecanismo del compartimento ovino de alta seguridad (el emprendimiento del MGAP, INIA, SUL e INAC) que se ha transformado en el buque insignia. Es el único en el mundo y está avalado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Espejo.

Scayola reconoció que la apertura de Estados Unidos para la carne ovina con hueso traerá aparejado el ingreso con el mismo producto en Canadá y México, pero también podría incidir fuerte en la apertura de la Unión Europea (el mercado de mayor valor para la carne ovina).
“Contar con los mercados del Nafta abiertos para la carne ovina con hueso, nos daría la posibilidad de una colocación como nunca tuvimos para el ovino adulto: capón y oveja”, reconoció apostando más a al mercado mexicano.
Uruguay enfrenta una caída del stock ovino -tiene menos de 7 millones de cabezas- y una menor producción de corderos. “Para estimular al productor hace falta contar con más mercados abiertos para los ovinos con hueso, pero mercados de alto valor que tiren hacia adelante desde el punto de vista de los precios”, estimó el industrial.
Eso posibilitaría que si Brasil o la Unión Europea caen en crisis, cuando previamente se estimuló al productor a elevar la productividad, no se quede con los animales sin que la industria los pueda absorber. Scayola sostiene que aún queda mucho por hacer trabajando los privados con el gobierno para estimular a los productores y en ese sentido destacó la posición del ministro Tabaré Aguerre que siempre le da cabida al sector privado en las discusiones.
Momento.

Mientras tanto, el jefe del Departamento de Transferencia de Tecnología del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Adolfo Casaretto, asegura que es “el momento del ovino”.

La actual sequía que viven varias zonas del país, están marcando la importancia que tiene el ovino en los sistemas ganaderos y criadores, por la complementaridad con el vacuno, “no sólo por razones empresariales, comerciales y de ingreso, sino porque comen pastos diferentes. También desde el punto de vista sanitario están probadas las ventajas del pastoreo conjunto”.
Casaretto aseguró que hay suficientes tecnologías validadas en el país como para poder crecer y “producir mucho más con los ovinos que tenemos”.
También aclaró que desde el punto de vista genético, “cualquiera de las razas que están en el país tienen condiciones para producir más de lo que le estamos haciendo producir. La principal enfermedad de la oveja es el hambre”, aseguró.
El especialista sostuvo que hay tecnologías nutricionales validadas. Desde 1997 se validó y se lanzó el cordero pesado. “Hoy Uruguay sabe cómo producir corderos con cualquier tipo de carga, pastura o mejoramientos forrajeros”, dijo.
A eso hay que sumarle la posibilidad de explotar los “puentes verdes” en la agricultura, brindándole descanso al suelo y favoreciendo la ganancia de kilos de carne de alta calidad.
Los comederos de auto alimentación aparecieron para revolucionar al rubro. “Los comederos de auto consumo es una tecnología que está llamada a revolucionar el rubro, tanto en la cría como en la invernada. Nos encontramos muy bien preparados para lo que se viene”, aseguró Casaretto.

Poca oferta condiciona negocios.

El principal problema que tiene hoy Uruguay es la menor producción de corderos y la disponibilidad está marcando hoy el ritmo de los negocios. “Después de la devaluación de Brasil, para nuestra marca, muestra una colocación ilimitada si hubiera materia prima”, aseguró a El País el vicepresidente de Frigorífico San Jacinto, Gastón Scayola. En estos momentos, China, otro de los mercados donde la carne ovina uruguaya puede ingresar con hueso no está absorbiendo tanta mercadería (es un mercado también para ovinos adultos) y en la Unión Europea los negocios están bastante tranquilos, explicó el industrial. A la vez, la empresa está apostando también a Rusia, enviando embarques -vía avión- de bajo volumen con cortes de alta calidad para un circuto de restaurantes, aún pese a la devaluación de la moneda local (el rublo) que prácticamente cortó las exportaciones. Mercados hay aunque hagan falta más, pero para continuar valorizando los cortes será necesario continuar apostando a la calidad e incentivar a los productores a no bajar los brazos por más que el viento venga de cola.

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