Movilizaciones en el agro

Las demandas “impactarán en el gobierno”

Quejas encuentran al Frente Amplio con la peor aprobación desde 2005.

El dicho popular reza que en Uruguay comienza el año recién cuando pasa el último ciclista. Aún faltan 68 días para que ocurra este hecho, pero la manifestación de los productores rurales, ayer, parece haber adelantado el calendario. Y abre la pregunta: ¿qué impacto tendrá para el gobierno?

“Cualquier reclamo o movilización va a afectar al gobierno, pero a priori nada hace pensar que será de gran impacto”, dijo Lucía Selios, doctora en Ciencias Políticas. “Es enero, la concentración es fuera de Montevideo y hasta está en tela de juicio si la movilización tiene connotaciones partidarias”.

Pero como sucede con las gripes, no es lo mismo enfrentar a un virus con toda la fuerza que con las defensas bajas. En este sentido, Selios explicó que el gobierno está en uno de los niveles más bajos de aprobación desde que el Frente Amplio llegó al Poder.

Según la consultora Cifra, hubo una mejora de cuatro puntos tras la renuncia de Raúl Sendic, alcanzando el 36% de aprobación. “Parece haber una leve subida”, apenas por encima del margen de error, pero si se mira la serie histórica el apoyo es similar al que tenía Jorge Batlle previo a la crisis, dijo la académica.

El Frente Amplio ha ido aumentado su adhesión en el interior del país, sobre todo en las ciudades. El 45,5% de quienes votaron en 2014 a la actual fuerza de gobierno eran del interior urbano, significa más de un punto de quienes lo habían hecho en 2009. Al respecto, los reclamos como los de ayer “pueden sustraer el apoyo de parte de este electorado”.

El Frente Amplio “ha ido fidelizando a los votantes del interior gracias a programas de alcance territorial”, dijo Conrado Ramos, politólogo y dirigente del Partido Independiente. “Hay al menos 300 programas específicos, impulsados por seis ministerios, que han ido generando adhesión; no son programas clientelistas pero sí permiten poner a la gente de su lado”.

¿Qué sucede ahora?, se preguntó Ramos. “Hay una sensación de que no se cuidan adecuadamente los fondos públicos”. Como ejemplo citó que algunas de las 13 medidas de los productores rurales “son simbólicas y poco impactan en el bolsillo”: la reducción de los vehículos oficiales y el recorte de los asesores.

Según el politólogo, “el primer gobierno de Vázquez había apuntado a una mayor austeridad”. Pero como le sucede a los partidos que están “mucho tiempo en el poder, las medidas populistas fueron desplazando a los verdaderos cambios estructurales”.

Ramos, en su condición de integrante de una fracción política, es consciente de que “un partido solo no puede llevar adelante las grandes reformas del Estado; sería un suicidio”. Pero sí considera que “quien gobierne, sea (Daniel) Martínez o (Luis) Lacalle Pou, debe buscar el consenso cuanto antes”.

Tanto Selios como Ramos coinciden en que el gobierno “haría muy mal” en no escuchar la demanda o en “dilatar” la atención al sector. Porque a menos de dos años de las Elecciones, “el tiempo es oro”.

Rurales EL PAIS