Lechería

Nuevo precio de Indulacsa “es inviable para lechería”

Tamberos piden mayor aporte de devolución de impuestos.

Sequia en San Jose

Tambos. Corren peligro más de 700 puestos de trabajo y los costos hacen inviable a la lechería. Foto: Leonardo Carreño

 

Pablo Antúnez.

La lechería uruguaya se derrumba cada día más. Tras una asamblea con productores remitentes a la empresa Indulacsa, ahora propiedad de la multinacional francesa Lactalis, la Cámara Urugua-ya de Productores de Leche (CUPL) denunció ayer que Indulacsa salió a pagar “un precio destructivo de entre $ 4,30 y $ 4,50 por litro para la prime- ra quincena de julio” y “es inviable para la lechería en Uruguay”. Los productores afectados son 330, distribuidos en unos 165 tambos entre las plantas de Salto y Cardona, pero si se pierden, caerán 700 pues- tos de trabajo en los tambos involucrados
El valor que hoy desestimula a los tamberos, para la Cámara Uruguaya de Productores de Leche (CUPL), es reflejo de que no hay interés por captar la materia prima y la gremial sostiene que “si continúa esta situación el destino del sector es una interrogante. Nunca se padeció una situación de que no quieran la leche”, aseguró en rueda de prensa Horacio Leániz, presidente de la CUPL, acompañado de otros directivos y una gran cantidad de productores.
Indulacsa representa el 13% de la captación de leche en Uruguay y aceptó el 70% de los alrededor de 470.000 litros de leche producida por los exremitentes de la empresa Schreiber Foods (de capitales estadounidenses) que abandonó el mercado local.
Las gremiales lecheras concurren hoy a la Comisión de Agricultura y Ganadería del Senado, para discutir junto a los legisladores los dos proyectos del Fondo Lechero III; uno presentado por el senador Álva- ro Delgado (Partido Nacional) y el otro enviado por el Poder Ejecutivo.

PEDIDO. La incertidumbre que Indulacsa hoy traslada a sus remitentes y complica más la lechería, es reflejo de que solo produce para la exportación y Venezuela es su principal mercado. Aunque realiza gestiones para participar del negocio con Venezuela por 12.000 toneladas de queso, no fue contemplada por el gobierno -según denunciaron-, pues la exportación la cumplirán Calcar, Pili y Claldy, mientras que la de leche en polvo es negocio de Conaprole.
“La lechería se cae y no hay soluciones”, dijo tajante el presidente de la CUPL. “Con los costos que tiene Uruguay hoy es imposible trascender en el tiempo -a la espera de soluciones- y en el mundo”, denunciaron los productores.
Entre las soluciones, la Cámara Uruguaya de Productores de Leche le pide al gobierno que vuelque al sector una mayor devolución de impuestos. “El Estado puede devolverle al sector lechero un 4,5% por encima de la devolución de impuestos que recibe”, estimó el directivo Darío Jorcín.
“Si no hay un apuntalamiento del Estado devolviéndole impuestos la viabilidad de la lechería está absolutamente comprometida”, dijo. Todas las gremiales están de acuerdo en que la lechería precisa un salvavidas ante la crisis de precios y clima que la afectan, pero los productores piden al gobierno que “reestudie la forma de pago del Fondo Lechero III”.
“Los US$ 85 millones que se volcarán al sector mediante este fideicomiso serán pagados por los productores, el Estado no pone nada”, aclararon anoche los directivos de la gremial.

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