Lechería

La Serenísima cierra su planta en Santa Fe por falta de leche

En los últimos siete años la caída de leche a planta cayó 50%.

La Serenísima. Foto: Diario Hoy

eDairy News | La Serenísima anunció que el 31 de julio cerrará su planta clasificadora de la ciudad santafesina de Rufino debido a que no recibe la cantidad de leche suficiente para que el funcionamiento de la misma pueda ser sustentable.

“Lamentablemente, durante los últimos años, la conjunción de varios factores provocó una importante caída en la producción nacional, afectando el nivel de actividad de todo el sector en general y de nuestra empresa en particular”, apuntó la compañía en un comunicado.

Entre los factores que provocaron la caída en la recepción de leche, Mastellone Hermanos citó un “estancamiento” de 20 años en la producción lechera que llevó a que el año pasado Argentina produjera 9.500 millones de litros, una cifra menor a la de 1998; el impacto de empresas que operan en la marginalidad a las que, según la empresa, en los últimos 7 años fue casi un 50% de la leche que dejó de recibir la planta de La Serenísima en Rufino; y la adversidad climática, que redujo la cantidad de tambos remitentes.

“Como consecuencia de ello, la planta no está en condiciones de procesar la cantidad mínima de leche para ser sustentable operativamente”, afirmó Mastellone. Al personal otra la planta, le están ofreciendo “la posibilidad de traslado a otros establecimientos de la compañía, entre otras alternativas”.

SanCor en Brinkmann y en Morteros ante un posible cierre. La Municipalidad de Brinkmann le propuso a SanCor mudar al Parque Industrial Regional del Noreste la planta que la cooperativa tiene en pleno casco urbano de esa localidad y en la que trabajan alrededor de 120 personas. La oferta surgió en medio de un encuentro propiciado por el Ministerio de Industria, en el que participaron autoridades de la empresa láctea, el intendente de Brinkmann, Gustavo Tevez, y funcionarios provinciales, en medio de las versiones que circularon en los últimos días acerca de un eventual cierre de la planta.

El ofrecimiento oficial es una apuesta para atenuar el proceso de reestructuración que atraviesa esa unidad industrial de SanCor, que a la vez experimenta una crisis general, con pérdidas alarmantes en sus estados contables.

Lo que estaría prácticamente decidido es mantener por un tiempo las instalaciones de Brinkmann sólo para la maduración de quesos, aunque irremediablemente se marcha hacia el cierre, según lo que se especula, ya que esa unidad tiene un alto déficit de productividad. En cuanto al tratamiento de fluidos, se llevará a la planta de Morteros.

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