Internacionales / Lechería

La industria láctea en Brasil es más optimista este año

Al igual que Uruguay tuvo un mal 2015.

AP fotos - Brazil Bitter Harvest - I - Workers milk cows in a farm in Fatima do Sul, Brazil, Tuesday, March 17, 2009. Early in 2008, high oil prices, low food reserves and growing consumer demand in developing nations sent food prices soaring, causing riots from Haiti to Pakistan. As in other agriculture-producing regions, Brazilian farmers and ranchers scrambled to increase production, raking in huge profits as soy and other commodity prices soared. (AP Photo/ Andre Penner) Brazil Bitter Harvest - Fatima do Sul - BRA - Andre Penner - AP DJ**MEX** CL**MEX**. ORDEÑE DE VACAS EN  TAMBO  DE FATIMA DEL SUR, ORDEÑANDO, GANADO HOLANDO, GANADO VACUNO

AP fotos – Brazil Bitter Harvest – I – Workers milk cows in a farm in Fatima do Sul, Brazil, Tuesday, March 17, 2009. Early in 2008, high oil prices, low food reserves and growing consumer demand in developing nations sent food prices soaring, causing riots from Haiti to Pakistan. As in other agriculture-producing regions, Brazilian farmers and ranchers scrambled to increase production, raking in huge profits as soy and other commodity prices soared. (AP Photo/ Andre Penner) Brazil Bitter Harvest – Fatima do Sul – BRA – Andre Penner – AP DJ**MEX** CL**MEX**. ORDEÑE DE VACAS EN TAMBO DE FATIMA DEL SUR, ORDEÑANDO, GANADO HOLANDO, GANADO VACUNO

Los industriales de lácteos en Brasil tienen un cauteloso optimismo para las exportaciones en 2016, pese a que el año pasado se resintieron las ventas al exterior, al sufrir un problema similar al de Uruguay: dependencia extrema del mercado de Venezuela.

En 2015, las exportaciones brasileñas de lácteos sumaron US$ 319,2 millones, 8% menos que en 2014 y las importaciones totalizaron US$ 419 millones con una caída de 6%, según informó el portal especializado Milk Point.

El director ejecutivo de Viva Lácteos —que reúne a las empresas del sector— Marcelo Martins, dijo a Milk Point que la expectativa es que se puedan exportar hasta US$ 450 millones este año, casi 40% más que en 2015.

Eso se daría con la apertura de nuevos mercados y la consolidación de aquellos en los que Brasil ya está presente, añadió.

Al igual que los lácteos uruguayos, Brasil tiene como desafío en ese sector reducir la “venezuelodependencia”, según Martins.

En 2015, el 75% de la facturación por exportaciones de lácteos vino de las ventas a Venezuela.

“Venezuela es una buena oportunidad para Brasil, pero no se puede colocar todas las fichas en ella. Tenemos que ampliar (la cantidad de) los países importadores”, afirmó.

En Uruguay los problemas generados con las ventas a Venezuela (que pacta negocios con mejores precios que el resto de los mercados) por la falta de pago de unos US$ 100 millones, son motivo de protesta por parte de los productores.

El camino de Brasil para depender menos del país caribeño pasa por otros grandes mercados. En 2015, el país vecino logró la apertura de Rusia a sus lácteos y para este año tiene la expectativa de abrir China —el mayor importador global de lácteos— ya que hay ocho plantas en proceso de habilitación para exportar leche en polvo, principalmente.

Además, el sector también espera la habilitación de plantas, en este semestre, para exportar leche en polvo y condensada a Panamá. También está en marcha una negociación de acuerdo arancelario con México, según el director ejecutivo de Viva Lácteos.

Mientras en Uruguay la lechería sigue golpeada, en Brasil busca recuperarse de la mano de la exportación.

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