Lechería

La faena de vacas lecheras sigue alta pero en julio bajó

Según Inale, en el acumulado anual se está 8% por encima.

LECHE

Ganado lechero.

El Instituto Nacional de la Leche (Inale) informó que en el acumulado enero-julio de 2016, el volumen de vacas lecheras enviadas a las chacinerías se incrementó 8% respecto a igual período del año anterior. En el acumulado anual se llevan faenadas 67.051 cabezas, cifra que marca un incremento de 4.763 vacas más que en igual período de 2015. Sin embargo, si se toma únicamente el pasado mes de julio, el nivel de vacas lecheras faenadas descendió 20%, pues se mataron 9.660 cabezas.

No es novedad que el descarte de los tambos está por encima de los niveles habituales debido a la crisis que enfrenta la lechería. Los establecimientos apuestan a quedarse con las vacas que tienen mayor vida productiva y las que producen mayores litrajes, sacándose de encima las que tienen producciones  menores o están al final de su lactancia.

Según el Inale, tomando los últimos 12 meses —, en el período comprendido entre agosto de 2015 y julio de 2016— se llevan industrializadas en los frigoríficos 16% más vacas que representan 16.412 cabezas en ese año móvil comparado con el mismo año móvil anterior).

Es importante señalar que en junio el volumen de vacas lecheras faenadas había crecido 3% respecto a mayo de 2016, según los datos estadísticos del Inale.

En el mes citado se habían matado 11.354 cabezas, mientras que en el acumulado enero-junio de 2016 se llevaban industrializadas 57.391 cabezas, nivel que marcaba un incremento de 14% (7.122 cabezas) respecto al mismo período del año anterior.

Entre julio de 2015 y junio de 2016 pasaron por los frigoríficos 120.325 cabezas y la faena subió 23% (son 22.275 vacas en ese año móvil y comparado con el del año anterior). Es probable que 2016 cierre con una faena de vacas lecheras superiores a los  registrados en 2015, si la crisis de precios y el endeudamiento del sector lechero se continúa profundizando. Los productores advierten que se está cortando la cadena de pagos y el endeudamiento a nivel de producción supera los US$ 400 millones, pero encima resta comenzar a pagar el dinero que los productores tomaron del Fondo de Financiamiento y Fortalecimiento de la Actividad Lechera III, que comienza a pagarse el mes que viene.

Si el clima ayuda y la dieta de las vacas se puede apoyar más en el pasto y no tanto en concentrados proteicos, es posible que las empresas puedan bajar el costo y subsistir si el clima continúa ayudando a los campos.

Rurales EL PAIS