Lechería

Gremiales lecheras exigen normas que “regularicen a los dirigentes sindicales”

En la jornada de ayer, en reclamo por el cierre de la empresa de transporte de camiones cisterna Gelemin S.A., un grupo de trabajadores del transporte de leche bloqueó el ingreso de camiones a las plantas de Conaprole. Si bien se logró un acuerdo parcial entre el gremio de Transportistas de Leche y los ministerios de Trabajo (MTSS) y de Ganadería (MGAP), el cual permitió el ingreso de los camiones a las plantas, las negociaciones continúan desde el mediodía de hoy lunes 3 de julio.

 

En este sentido, el presidente de la Asociación de Productores de Leche (ANPL), Wilson Cabrera comentó a Rurales El País que se sienten muy mal: “impotentes, extorsionados, avasallados totalmente”, dijo.

Comentó que con la situación que vive actualmente la lechería en la que se hace un gran esfuerzo y se trabaja a conciencia, “tener que soportar este tipo de condiciones, que además no tenemos absolutamente nada que ver, es intolerable”. Agregó que su sector no se involucra en la discusión porque no les “pertenece”, pero sí se reclama que no se “nos pegue a los productores lecheros”.

Cabrera exigió la toma de medidas que expresen hasta qué punto van los derechos “y hasta ahí vamos”, dijo. Aseguró que no se puede “pasar de un lado para el otro y pegarle gratuitamente a los productores”. En este sentido, las gremiales lecheras pidieron una audiencia en el Ministerio de Trabajo junto a la Mesa de Lácteos para tomar medidas y asegurarse que esta situación no se vuelva a repetir.

“Esto no es así, tiene que haber reglas. Un dirigente sindical tiene que tener reglas, condiciones de normas que digan cómo se debe desempeñar. Que defiendan sus derechos pero que no perjudiquen masivamente. No podemos estar tan desamparados”, sostuvo el presidente de la ANPL.

Actualmente la recolección de leche está normalizada y todavía no se tienen los datos del volumen de leche que se derramó.

La raíz del asunto. Por su parte, el presidente de Trale, Ignacio Azumendi dijo a Rurales El País que espera que las negociaciones de hoy mantengan la tónica de ayer. Hizo hincapié en que “no podemos asumir compromisos que no podemos cumplir. No queremos inventar soluciones artificiales, porque a la larga se caen y terminamos apadrinando situaciones que son malas para todos, que no son sustentables”.

En este sentido, comentó que las medidas que se tomaron en la jornada de ayer le parecieron “desproporcionadas”.

Contó que la empresa de transporte de camiones cisterna Gelemin S.A. arrastraba desde hace un tiempo una situación compleja en la que pagaba jornales de un 70% por encima de lo que son los laudos del sector. Está situación le generaba dificultades económicas y financieras donde la mano de obra representaba a principios de este año un 60%, “más del doble de lo que representa para una empresa de transporte”, comentó.

Azumendi aseguró que la empresa, socia de Trale, intentó buscar una solución durante muchos meses, e incluso, dilató varias veces la situación. Finalmente, la empresa tuvo que cerrar porque no pudo salir adelante.

Según Ignacio Azumendi, el gremio reclama una solución “o que nos comprometamos a darles un trabajo a los que quedaron sin empleo”. La empresa contaba con cinco choferes de los cuales dos tienen causal jubilatorio, entonces son tres los trabajadores que exigen una solución.

Sin embargo, la empresa pagó los despidos como corresponde “y esos puestos de trabajo se pierden como ya se han perdido en otros ámbitos”, señaló.

Rurales EL PAIS