Lechería

El mercado del ganado lechero no refleja la crisis

Hay un cierto faltante de vacas para seguir produciendo.

GANADO VACUNO

Vacas a faena. Foto: El País.

Pablo Antúnez.

El aumento del envío de vacas lecheras a las chacinerías que se viene registrando a lo largo del año en curso, producto de la crisis del sector, sumado al volumen de terneras embarcadas hacia China en 2013 y 2014, provocan un cierto faltante de animales que está impulsando un comienzo de zafra muy bueno.

“Eso es lo que explica por qué hay mucha necesidad de vacas en todas las cuencas del país. Aquellos que pueden comprar, van a los remates a buscarlas, más que nada, usando los plazos libres”, aseguró a El País el operador Federico Di Santi, uno de los principales de la firma Di Santi Romualdo.

Según su visión, es lo que está justificando que un sector en crisis como lo es la lechería —no sólo en Uruguay sino también en el mundo—, en remates de más de 400 vientres se vende el 95% “con valores razonablemente buenos para el momento”.

Según los datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale) durante el pasado mes de junio —último dato conocido— se enviaron a faena 11.354 vacas lecheras, 3% más que en mayo de 2015. Pero tomando el acumulado del año (enero-junio) se faenaron 57.391 cabezas, lo que marca un aumento de 14% (7.122 vacas más que en igual período del año anterior).

A su vez, tomando los últimos 12 meses (julio de 2015-junio de 2016) se enviaron a las chacinerías 120.325 vacas lecheras. Los datos del Inale marcan una faena que se incrementó 23% (22.275 más vacas en ese año móvil comparado con el año móvil anterior).

Di santi recordó que más allá de que se envío mucho ganado a las chacinerías, principalmente vacas de menores producciones y con menores años de lactancia, “hubo algunas deficiencias en las preñeces del año pasado” y también el mega tambo de capitales argentinos (Estancias del Lago del empresario Bulgheroni) en Durazno absorbió muchas vacas.

La oferta forrajera aún no es buena, pero estos días de calor y las lluvias, están ayudando a la recomposición de las pasturas, que parecen estar del otro lado al pasar los momentos más difíciles del invierno.

A modo de referencia, Di Santi recordó que las vaquillonas —de clase media buena— próximas están en el eje de US$ 1.100 y no sobran en el mercado, aunque aclaró que tampoco hay faltante. Las vacas en producción se han estado vendiendo entre US$ 800 y US$ 900, mientras que las terneras cotizan entre US$ 2,10 y US$ 2,20 (por kilo), según el tamaño.

Por otra parte, según el Inale, en el primer semestre del año, el poder de compra de la leche se recuperó +4% (junio 2016 en relación a diciembre 2015), debido a que hubo una recuperación de 7% en el precio de la leche y a un crecimiento de 4% (más moderado en los costos de producción), ambos indicadores expresados en pesos. Sin embargo, el poder de compra de la leche se encuentra 7% por debajo en la comparación interanual (junio 2016 en relación a junio 2015).

Según Inale, eso obedece a un leve aumento (2%) en los precios de la leche y a un mayor aumento de los costos (10%), al igual que en el caso anterior expresados en pesos.

Exportación. Por otra parte, a nivel de exportación no hay novedades de negocios.
El operador aseguró que Brasil está precisando ganado, pero “las trabas y los costos de ingreso son grandes, por lo que quedamos fuera del mercado”.

Según su visión, el negocio que podría llegar a ser interesante, sería embarcar ganado joven y recriarlo en Brasil, porque los impuestos al pasar por la frontera son menores.

“Falta de ganado hay, pero no se han dado las condiciones para exportar y Brasil está en una condición económica y política compleja”, recordó Di Santi. Los exportadores uruguayos venden en dólares y los importadores brasileños compran en reales, por lo que, de pronto, al cerrar el negocio el tipo de cambio se complica .

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